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| ficha técnica: |
| Naqoyqatsi |
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Título original: Naqoyqatsi
Dirección: Goodfre Reggio
Productores: Joe Beirne, Lawrence Taub
Música: Philip Glass
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2002
Género: documental
Duración: 89 minutos
Estreno en España: Agosto 2004
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| Naqoyqatsi |
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| Del lenguaje hopi: vida en la que nos matamos unos a otros, vida en guerra, civilización violenta |
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El
genial director Godfrey Reggio completa su trilogía inspirada en tres
profecías de los indios hopi. En Naqoyqatsi, cuyas palabras significan Vida en guerra, nos propone, como en las dos películas anteriores, Koyaaniskatsi, de 1982 (Vida desequilibrada) y Powaqqatsi,
de 1987 (Vida en transformación), una experiencia fílmica más allá de
las palabras, en la cual la imagen y la música nos infiltran en Naqoyqatsi, un mundo en guerra. Un mundo en el cual la tecnología lo está
alterando todo: los medios, el arte, los sentimientos, el deporte, la
política, la medicina, la guerra, la ética, la naturaleza, la cultura y
la misma cara del futuro humano. Por ello, las imágenes estimulantes de Naqoyqatsi se funden con la música hipnótica de Philip Glass que soporta el espectáculo visual con el que tiembla la pantalla.
Si Koyaanisqatsi era una mirada
crítica y despiadada del modo de vida occidental y del papel de la
tecnología para crear la paranoia de los ricos, Powaqqatsi
afrontaba la transformación de los países del sur hundidos por la
explotación de sus recursos naturales, pero sumidos en la
homogeneización que amenaza en convertir el planeta en una pequeña aldea,
aunque extremadamente peligrosa. En Koyaanisqatsi
el desequilibrio se plasmó con la revolucionaria técnica de las imágenes
hiperaceleradas de los coches recorriendo los suelos de Manhattan o las
aglomeraciones vomitadas directamente por las escaleras mecánicas del
metro. En Powaqqatsi, los
primeros planos con teleobjetivo avanzando con lentitud sin apenas
fondo, pero con una grandiosidad de impresión, aportaron una nueva forma
de traducir la transformación vital en la pantalla. Naqoyqatsi es un
obra de arte de la técnica de la transformación del píxel por
parte de los ordenadores. La mayor parte de las imágenes proceden de
otros documentos fílmicos de orígenes
diversos (anuncios, documentales, etc.), pero que han sido retexturizados, remodelados,
recoloreados, reanimados por obra y gracia de la tecnología digital
que el film cuestiona. El ordenador hace el mundo a su imagen,
indiscutible, sagrado, esclavizante. Los sentimientos humanos están
encadenados a la ficción de una ciencia que la mayoría ni comprende. La
guerra que narra el film va más allá de las bombas de los conflictos
bélicos. La violencia es el aliento de la religión que, a su vez, instiga
la inmoralidad de la perversa y arraigada doble moral. Una guerra no es
sólo una secuencia de destrucción arquitectónica y paisajística. Una
guerra es para destruir la cultura, la lengua, la vida. En la guerra
todos perdemos parte de nuestra humanidad aunque no estemos
directamente en el campo de batalla.
Naqoyqatsi
no es una película para pasar un buen rato. Es una experiencia para
derramar el exceso de edulcorante cerebral con el que nuestra sociedad
nos adormece. Es una experiencia para salir del conformismo sin perder
la identidad. Es una experiencia para amar más la Vida. Qatsi,
en hopi significa vida y esta película, como sus hermanas, son un intento
de renombrar las cosas de nuestra civilización, para que lo que nos
parece normal lo veamos anormal, sinsentido, que es la realidad. No es
normal mostrar imágenes de rehenes decapitados y no sentir escalofríos
en el alma. No es normal que las bombas estallen en medio de la noche a
vista de pájaro tal como lo ve el avión asesino. No es normal que la
maldad domine a la bondad, pero nuestro mundo nos hipnotiza para que no
nos rebelemos. Las imágenes de Reggio perforan el iris y diluyen parte
de la atrofia cerebral que nos paraliza para ser vitales. La música de
Glass y el virtuoso violoncelo de Yo-Yo Ma despierta a estas orejas
acostumbradas a no oír para no tener que pensar en nuestra cómoda
cotidianidad. Música e imágenes, no hay más, pero con un guión
inexistente que, sin embargo, traza una sensacional visión, como el
estilete de un plotter que a cada pasada parece que no dibuja nada,
pero que al final de todas ellas deja una fotografía impactante.
Naqoyqatsi atraviesa nuestro corazón, algo que necesitamos de vez en
cuando para sentir la libertad, esta libertad que día a día tras el
11-S se va diluyendo como la vida vista a través de una ventana azotada
por la lluvia fina pero persistente.
Naqoyqatsi está organizada en tres partes. El MOVIMIENTO UNO explora el
mundo como si estuviera atado con un alambre mientras el lenguaje
humano evoluciona hacia al código numérico. El MOVIMIENTO DOS se ceba
en el reino de los deportes, de la competición y del juego, el circo de
las pasiones de un mundo en paz. El MOVIMIENTO TRES es un viaje a
velocidad galáctica por la ficción que la ciencia nos propone para el
siglo XXI, un viaje violento, en guerra contra lo más puro de la
esencia humana: la capacidad de amar y sentir.
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Curiosidades... |
Naqoyqatsi se preestrenó en España en el Forum de las Culturas pero no se trasladó más allá de este selecta actividad. Con su precedente Powaqqatsi
hace años, se estrenó en medio del tórrido verano (el 13 de agosto para
ser exactos), en unas pocas salas y se exhibió menos de 15 días.
Naqoyqatsi
tiene el apoyo del genial, pero arruinado Francis Ford Coppola, por lo
que en realidad el verdadero padrino es Steven Soderbergh, que
donó parte de los ingresos obtenidos por el éxito comercial del film de
denuncia ecológica protagonizado por Julia Roberts, Erin Brockovich
(2000). Soderbergh ha asegurado su lanzamiento (aunque bastante
reservado) con Miramax-Buena Vista International. La película está
disponible en el mercado americano en DVD desde el 2003.
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