CDs y DVDs se han convertido en un problema ambiental cuando dejan de ser útiles.
Algunos
fabricantes como Sanyo proponen un CD a base de un polímero extraído
del maíz que es biodegradable. Lamentablemente, no lo venden más que en
Japón pues argumentan que es demasiado caro. Lo de siempre,
alternativas de galería.
DVDs con base de papel, el llamado blu-ray o BD ROM pugnan por ser el nuevo estandard para el almacenamiento de películas
Los
CDs (discos compactos) y los DVDs (discos digitales de vídeo) eran un
soporte desconocido hace tan sólo pocos años. Hoy están presentes en
nuestras vidas como algo imprescindible; con ellos se escucha música,
se ven películas, y se guarda muchísima información. Ahora millones de
discos inservibles por caducos se han convertido en un problema
ambiental en la medida que no se recogen selectivamente.
Plástico lleno de información
Apareció
como una solución que mejoraba la capacidad de almacenamiento de los
disquetes, sin embargo, en su fabricación se utilizan materiales y
procesos altamente contaminantes y no está resuelve el final de su
ciclo útil.
Actualmente, los CD’s y DVD’s están fabricados de materiales
sintéticos, en su mayoría de un plástico: el policarbonato. Este
plástico es imprescindible porque se precisa un soporte que tenga una
calidad óptica muy alta para el lector lásser. De hecho, el
policarbonato se utiliza también para fabricar las lentes de muchas de
las cámaras digitales. Para fabricar un CD se utilizan unos 16 g de
policarbonato, material que supone un 50 % del coste industrial de la
fabricación del disco (material que incrementa su precio conforme lo
hace el precio del crudo). Los principales fabricantes de policarbonato
son: Bayer, General electric (la division de química) y Dow Chemical.
Además de esta calidad plástica del policarbonato los discos deben
incorporar aluminio, laca y colorantes, materiales todos ellos que no
son biodegradables. Su producción genera desechos, consume energía y es
contaminante.
Todos los CDs grabables contienen colorantes, imprescindibles para
poder grabar la información. En los CDs pregrabados, el policarbonato
utilizado ya contiene las información codificada. Los colorantes
habituales son la: Cianina (azul), según una patente la filial química
de Sony, empresa que inventó el CD. Como ventaja tiene que es muy
sensible a la radiación ultravioleta. Sin embargo, el más utilizado es
la Oftalocianina (verde) inventado por CIBA que es el más extendido en
el mercado dado que es más estable. Finalmente, también se obtienen
buenos resultados con el Azo o metal-azo (azulado) inventado por
Mitsubishi, pero que de momento resulta más caro aún que da una mayor
fiabilidad.
En un CD pregrabado los "agujeros" que servirán para codificar la
información, o sea 0 y 1, esta información, ya está en el propio
plástico. En cambio en un CD gravable, hay una capa intermedia
fotosensible, un pigmento "dye coating". La luz del láser reacciona a
esa longitud de onda y "quema" el pigmento, hace los agujeros sobre esa
capa de pigmento. Los DVDs son más o menos dos discos pegados, y sólo
la capa es diferente.
En España habría unas 3 empresas que hacen CDs ubicadas en Bcn,
Zaragoza, Bilbao. En Barcelona, se ubica una de las más importantes del
país y producen unos 2,5 millones de CD-R al mes, en otras palabras, 1
disco cada 1,7 segundos.
La fabricación de un CD paso a paso
El
policarbonato en grano se coloca en una máquina para quitarle la
humedad y a continuación se calienta a 300 ºC para que se licúe. Una
máquina inyectora permitirá darle la forma circular para después
dejarlo enfriar. Se troquela el centro del disco y se recircula el
policarbonato sobrante. El siguiente paso es el cooler, donde reposan
los discos ya formados durante 20 minutos que ya contienen el track o
camino donde se podrá grabar la información. Para los grabables a
continuación se les da el tinte o dye coating (en el CD pregrabado la
información ya se ha puesto en la matriz de la inyectora del
policarbonato). Este proceso se realiza en un máquina donde se mezcla
el pigmento fotosensible en polvo, habitualmente la oftalocianina
(verde) disuelta en dibutil éter o similar (unos 100 ml de disolución
por disco aunque sólo la mitad será activo y el resto se recirculará).
En este momento los CD pasan un control de calidad pues la
homogeneización del pigmento es un factor clave para la funcionalidad
del CD. Los que se detectan con imperfecciones se retiran. Una vez el
policarbonato se ha pigmentado no puede reutilizarse en el mismo
proceso. Los CD que pasan el control de calidad se les imprime un
código cerca del agujero central. Finalmente, se vuelve a calentar el
CD (esta vez a 60 ºC durante 20 minutos) para que se evapore el
disolvente que se recuperará nuevamente. El metalizado imprescindible
para conseguir una capa reflectante que le permita al láser leer la
información en los CD pregrabados se hace con un film de aluminio, que
en los grabables o regrabables es de plata pues se precisa mayor
reflexión para poder atravesar las capas donde se ubica la
información. Un laca acrílica será la protección básica
para evitar que se "pierda" el pigmento y el metalizado, y que se
deteriore el pigmento por la radiación UV. El serigrafiado final según
las especificaciones de cada cliente se hace con pigmentos orgánicos
(unos 10 ml por disco) que se secan con una lámpara ultravioleta. De
esta forma quedan listos para ser empaquetados en cajas individuales o
bobinas.
CDs obsoletos e inútiles
Si
se intenta calcular la cantidad de discos compactos que circulan y se
observa que la mayoría de ellos son grabables solamente una vez, el
resultado es que decenas de miles de CDs son desechados cada día y
junto con ellos los materiales que lo componen, los cuales se pierden
para siempre. El empaquetado, habitualmente en estuches de plástico o
cajitas de papel con plástico transparente, otra vez derivados de
recursos fósiles, empeora la situación.
Aproximadamente 100.000 CDs quedan obsoletos cada mes y van a los
vertederos e incineradoras porque simplemente, los datos que contenían
dejan de ser útiles porqué han caducado. Pero mientras los datos
pierden interés, el material plástico no lo hace. La base o soporte de
CDs y DVDs es el policarbonato un material que puede ser reciclado y
reconvertido nuevamente en materia prima.
La aparición del CD parecía que iba a reducir el consumo de papel, pues
muchas de las informaciones tales como catálogos, listas de precios,
etc. se distribuyen en formato de CD. Aunque hasta hace poco no había
industria alguna interesada en su reciclaje, la empresa vasca CEDERIKA
puso en marcha a mediados del 2006 un sistema para recogida selectiva de
CD obsoletos para su reciclaje que se puede suscribir con una cuota de
entrada. Al suscribir el servicio se recibe una destructora de CDs y el
contenedor de cartón para almacenarlos. Luego, una con una cuota anual
se accede a la reposición del contenedor una vez está lleno así como su
envío al centro de reciclaje que esta empresa tiene en Erandio.
El proceso de reciclaje desarrollado por CEDERIKA es relativamente
sencillo. En primer lugar una trituradora rompe el policarbonato del
CD. A continuación con un proceso de lavado logran destintar el
plástico y extraer los restos de etiquetas, además dell residuo de
aluminio o plata que contienen. Una vez limpio el policarbonato se seca
volteándolo en un silo y a continuación se envía a la máquina extrusora
para su reciclaje mecánico. El proceso consiste en calentar el
policarbonato hasta su punto de fusión para que adopte la forma de un
hilo continúo que luego se enfría y se corta a la medida de una
lenteja. Este es el proceso de granceado que permite nuevamente la
utilización del policarbonato como materia prima.
El policarbonato es un material de gran transparencia y resistencia
mecánica al impacto. Esto permite que diversas industrias puedan
aprovechar esta materia prima para fabricar gafas, carcasas de material
ofimático, y utilidades diversas para el sector de la automoción.
Reutilización, reciclaje y cambio de hábitos
Los CDs y DVDs que han dejado de tener interés pueden ser
intercambiados en algunas tiendas de segunda mano. También pueden ser
donados a bibliotecas y organizaciones no gubernamentales. De todas
maneras, lo interesante sería que valorásemos el interés por un
determinado material audiovisual antes de adquirir un DVD o CD. En el
caso de la música existe la posibilidad de utilizar las descargas de
canciones des de la red de internet y grabarla en formato MP3 en un
IPOD o similar. En el caso de las películas, un videoclub podría ser
una buena alternativa a la de adquirir películas si simplemente son
para visualizar una vez. Algunas bibliotecas públicas ya incorporan la
posibilidad de prestar películas en DVD’s y música en CD’s.
Los CDs inútiles pueden ser reciclados y usados en otros productos
nuevos en vez de ser desechados. Así se ahorran recursos fósiles, por
ejemplo, en las producciones de partes de la industria plástica de
automóviles, equipos de oficina y estuches de joyas. Los centros de
reciclaje separan los metales y las lacas del plástico, los limpian,
trituran y convierten en un plástico de alta calidad. Este
proceso no sólo es sensato económicamente, sino que también ayuda a
ahorrar petróleo. Sin embargo, no hay mejor técnica de reciclaje que
aquella que evita el residuo. Por este motivo se insiste en que el
manejo con CDs y DVDs debe ser responsable. A nivel doméstico lo mejor
es llevar los CDs al punto verde para que puedan ser trasladados a las
empresas recicladoras autorizadas y reciban el tratamiento adecuado.
Cuida tus CDs
Los
CDs y DVDs están hechos con materiales excesivamente estables y usados
apropiadamente permanecerán durante décadas o probablemente siglos.
Determinadas condiciones como la humedad, períodos prolongados de altas
temperaturas o la exposición a ciertos tipos de luz pueden deteriorar
los discos y reducir su vida útil. Las raspaduras pequeñas pueden ser
reparadas frotando un abrasivo suave en el lado del disco sin etiqueta,
girando desde el centro hacia fuera, por ejemplo con pasta dentífrica o
abrillantadores de muebles. Al cuidar tus CDs conseguirás que
permanezcan en uso mucho más tiempo.
Otras posibilidades
Un
buen método para no desechar los CDs, es utilizar CDs regrabables. Los
CDs regrabables permiten prolongar su vida útil, entrando y sacando
datos todas las veces que sea necesario. Los datos antiguos pueden ser
borrados y el CD puede ser utilizado otra vez.
Sin embargo, en la actualidad hay otras maneras diferentes de guardar
datos de forma temporal, nos referimos a los lápices o sticks de
memoria USB. Con ellos es posible almacenar las informaciones
actualizadas muchas veces sin producir basura. Hoy disponemos pues de
la tecnología para sólo usar CDs sólo si es realmente necesario. En el
caso de los DVD’s regrabables, el problema es similar. A parte de la
problemática ambiental sería aconsejable valorar si no puede
almacenarse temporalmente en un disco duro, cuando se trata de
información temporal.
La multinacional japonesa SANYO ha desarrollado un CD biodegradable,
que utiliza como materia prima el maíz. El nuevo disco ha recibido el
nombre “MildDisc”. El CD y su caja están hechos por completo de almidón
derivado de la resina de maíz (ácido poliláctico), que se convierte en
agua y dióxido de carbono después de 50 años, una alternativa que
reduce considerablemente el impacto medioambiental de este tipo de
productos.
La impresión de cubiertas, la cobertura y los materiales reflectantes
son los mismos que los usados para producir CDs convencionales, aunque
estos materiales representan tan sólo entre el 1 y el 3% del “MildDisc”.
Entre 1983 y 2002 se vendieron 26.000 millones de CDs en todo el mundo.
Sanyo especula que la demanda de los “MildDiscs” podría alcanzar los
10.000 millones de unidades anuales, sin embargo, por el momento su
comercialización es de pura imagen y sólo en Japón. Aunque en la
fabricación de este nuevo CD se utiliza unos 85 granos por cada CD, o
sea una sola espiga de maíz por cada 10 unidades, argumentan que no es
rentable para su venta fuera de Japón. Eso, si los técnicos de Sanyo
estiman que satisfacer la demanda esperada (de momento, puro lavado de
imagen) requería el 0,1 por ciento del cultivo anual mundial de este
cereal.
Otra aportación la impulsaron las empresas Sony y Toppan Printing que han desarrollado un nuevo producto llamando Blu-ray Disc
(BD-ROM), que ya se plantea como el sustituto del DVD de policarbonato
actual, que consiste en un disco de 12 cm como los tradicionales de CD,
pero hecho a base de papel. Sin duda, una alternativa mucho menos
impactante que la de los discos de policarbonato, especialmente, en el
momento de su reciclado. La clave de este nuevo disco es el tipo de
láser utilizando para leer y escribir desde y hacia el disco. Los
lectores de CDs o DVDs convencionales utilizan un láser rojo, mientras
que esta nueva tecnología se valdrá de uno azul-violeta para la
transferencia de datos. Un láser mucho más preciso, que no necesita que
los discos sean tan gruesos como los actuales para almacenar la
información. Una única capa de papel puede almacenar más de 25 Gb de
información lo que corresponde, por ejemplo, a dos horas de vídeo de
alta definición o trece horas de vídeo de definición estándar. Una
ventaja extra del BD ROM o disco de papel Blu-ray, es que pueden ser
fácilmente destruídos con una tijera o una navaja, una medida de
seguridad ideal para las compañías interesadas en que su información no
llegue a manos extrañas. El Blu-ray ya se comercializa actualmente en
varias marcas, en Japón y Corea del Sur con equipos DVD grabadores de
diversos fabricantes. Se calcula que el disco BD ROM tendrá un
durabilidad de entre 10 y 15 años.
Resumiendo...
• Cuida tus discos manteniéndolos fuera de la radiación solar, lejos del
calor y del agua, ayudará a que duren más tiempo. No sólo ahorras
dinero, sino también reducirás el impacto ambiental, si evitas
desecharte de ellos. • Si tienes que almacenar datos, también puedes usar lápices o sticks
de memoria USB o CDs regrabables (CD-RW) si tu ordenador es capaz de
grabarlos. • Si sólo tienes que almacenar poca información la puedes guardar en un
disquete, ya que éstos son reutilizables multitud de veces. • Los CDs y DVDs que no quieres más, los puedes vender, intercambiar o donar. • Si tomas prestados CDs o DVDs o buscas la información en Internet puedes evitar completamente el uso de un CD. •
Los CDs inútiles que nadie puede usar más, los puedes llevar llevar a
un centro de reciclaje donde pueden convertirlos nuevamente en
policarbonato. • No abuses del uso de los CDs; el manejo de CDs debe ser responsable. • Cuenta esta realidad sobre los CDs a tu familia, amigos y compañeros
y pídeles que se comporten de forma responsable con este soporte de
información.