Localización y fecha de construcción: Alicante, 2000.
Características y objetivos de bioconstrucción: Uso de
materiales alternativos de construcción. Vivienda integrada en el
entorno y elaborada totalmente con materiales naturales.
Arquitecto: Iñaki Urquía.
Iniciativa: Familia Salazar (propietarios).
Un proyecto de construcción ecológica
Txan
Txan Gorri significa petirrojo en euskera, y es el nombre que pusieron
a la vivienda realizada con pacas de paja, madera y barro la familia
Salazar: Carlos y Arantxa y sus hijas Karmen e Ixchel.
Fue en un curso sobre bioconstrucción donde la familia conoció al
ecoarquitecto Iñaki Urquía. Al poco, visitaron con él su finca en
Alicante, y se comenzó a gestar la construcción de su casa soñada, a la
que pusieron el nombre de una canción que escuchaban en sus viajes
familiares.
La
obra constaba de la construcción de la vivienda familiar y de un
espacio adosado habilitado para el trabajo como masajista de Carlos,
ambos diseñados como espacios para el reposo. Durante el mes de agosto
del 2000 se llevó a cabo la construcción de la primera de las partes,
en la que participaron los propios dueños, algunos amigos, y los
asistentes al curso de bioconstrucción para el que la casa de paja
sirvió como taller práctico.
Materiales saludables y ecológicos
Los
materiales empleados en la totalidad de la casa son de origen local o
regional, naturales y sanos. Se utilizaron 250 pacas de paja llegadas
desde La Mancha, 5 toneladas de tierra de las cercanías, y estructura
de pino procedente de los bosques de Navarra.
En primer lugar se construyó la estructura horizontal y la cubierta de
madera de pino, que se impermeablizó con caucho. Esta estructura se
rellenó con las balas de paja para levantar los muros verticales. Las
pacas se colocan clavadas en varillas de hierro verticales situadas en
la estructura de madera.
Para revestir los muros de paja, tanto en el interior como en el
exterior, se utilizó barro preparado con tierra procedente de los
alrededores. Se aplicó en tres capas: una primera de arcilla fina y
paja, una segunda mano de arcilla, paja y arena, y una tercera capa de
arcilla blanca y arena fina, que sus creadores dieron en llamar
"terrafino". Sobre el revestimiento final, una aplicación de pintura
mineral al silicato permitió combinar las tonalidades más deseadas y
garantizar una óptima protección.
Ahorro, reciclaje e integración paisajística
Además
de los materiales totalmente naturales, otras características de
bioconstrucción destacan en este proyecto. La casa dispone de un
retrete compostero que recicla la materia orgánica y ahorra agua, y la
obtención de agua caliente se produce a través de un colector solar
situado en la cubierta plana. Además, parte de esta cubierta es lo que
se conoce como un techo verde, una cubierta vegetal que se integra en
el paisaje circundante con vegetación autóctona, además de mejorar el
aislamiento térmico.
Una casa ligera sobre el planeta
La
casa de paja se completa con el huerto familiar ecológico que provee de
futos frescos y con el vergel forestal comestible alrededor de la
vivienda. Un porche en el exterior permite a los dueños hacer vida al
aire libre buena parte del año, en contacto directo con la Naturaleza.
Txan Txan Gorri fue sencilla de construir, e incluso económica en su
ejecución. El resultado final es un ejemplo de vivienda de construcción
ligera, con materiales de muy bajo impacto sobre el planeta, y con un
ambiente interior confortable y sano.