La Eco-marathon una carrera para vehículos que ahorran combustible
Vehículos sostenibles
Demostraciones
La Eco-marathon una carrera para vehículos que ahorran combustible
El PAC CAR II construido por la ETH Zurich record de velocidad en la Shell Eco Marathon de Ladoux 2005
El
vehículo PAC-Car II preparado para iniciar su eco maraton que el 26 de
junio en Ladoux (Francia) le llevó al récord mundial tras recorrer
5.385 kilómetros con el equivalente a un litro de gasolina
Vehículo participante de la Eco Marathon en la categoria "urbana"
Julio, 2005.
La Shell Eco-marathon es una competición anual (que se celebra en
diversos circuitos de carrera de Francia –Ladoux y Nogaro y el Reino
Unido -Rockingham) cuyo objetivo es recorrer la mayor distancia posible
con el mínimo combustible posible. Esta competición tiene una fuerte
componente educativa dado que los participantes son esencialmente
escuelas técnicas, universidades y otros centros educativos. Hay dos
grandes categorías, una es para prototipos en los que el diseño, la
aerodinámica y el peso constituyen sus principales bazas para ahorrar
combustible. La otra, es para vehículos de concepto urbano que deben
asemejarse a los microcoches, con 4 ruedas, asiento para el conductor,
etc.
La
compañía petrolera Shell, al patrocinar este evento
pedagógico-deportivo pretende visualizar su interés por el ahorro de
combustible en los vehículos. La historia de la Shell Eco-Marathon
se remonta a hace unos 50 años. Por aquel entonces, en un laboratorio de
investigación de la Shell en Illinois (EUA), un grupo de investigadores
se retaron para ver quien podía conseguir más millas por galón con sus
vehículos. En los primeros intentos apenas alcanzaron las 50 MPG (a
penas unos 20 km con 1 litro de gasolina). Poco a poco, primero con
competiciones modestas se fue configurando la idea de que era posible
diseñar vehículos que consumieran mucho menos. Aunque la primera
competición oficial se organizó en 1977 es en 1985, que toma el nombre
de Shell Eco-marathon y se celebra en Francia. En aquella ocasión se
consiguieron recorrer 680 kilómetros en un litro de combustible.
Hoy, los resultados obtenidos en las últimas ediciones estos prototipos
que participan podrían viajar de París a Pekin (Beijing) con menos de 4
litros de gasolina. Sobre los años, el expediente de la economía
de combustible se ha mejorado rápidamente.
Entran los combustibles alternativos
Uno
de los grandes saltos tecnológicos fue dado en la Eco Marathon 2003 en
el circuito inglés por parte del equipo Microjoule de St
Sebastien/Loire en Francia que alcanzaron recorrer el equivalente de
3.794 km de gasolina Shell Eurosuper de 95 octanos. Las ratios de
consumo para los vehículos con motor diesel en aquella ocasión fueron
de 2.291 km con 1 litro de gasóleo. La Eco Marathon también se ha
abierto a los nuevos combustibles y tecnologías aunque luego los
consumos se traducen todos a equivalentes de gasolina. En el 2002 se
facilitó a modo experimental la participación de un vehículo eléctrico
solar y dado el entusiasmo de algunos participantes en el 2003 se abrió
una nueva categoría para vehículos con energía no fósil tales como
hidrógeno, energía del viento, solar o biomasa entre otras. En la
edición 2005 de 200 equipos participantes 6 lo hicieron con pilas de
combustible. Se intuye que la eficiencia de estos motores anime a los
equipos para nuevos récords. El problema es que mientras un pequeño
motor de gasolina cuesta unos 100 euros, una pila de combustible no se
consigue por menos de 3.000 euros.
En
10 años, desde 1985 al 2005, la distancia cubierta con un litro de
combustible en la Shell Eco-marathon ha pasado de ser de 680
kilómetros a más de 5.000 kilómetros. En la edición del año 2005 la Eco
Marathon alcanzó el increíble récord de 5.385 km en la carrera del
circuito de Ladoux en Francia. Este récord sin precedentes lo consiguió
un vehículo diseñado por la Escuela Técnica Federal Suiza de Zurich con
una célula de combustible de hidrógeno que consumió 4 g de hidrógeno
que es el equivalente de 1 litro de gasolina. Las condiciones de la
carrera obligan a un mínimo de 10 vueltas al circuito de competición a
una velocidad mínima de 30 kmh. A partir de los resultados obtenidos
estos se extrapolan para dar la cifra de la distancia teórica recorrida
con un litro de gasolina.
La introducción de energías alternativas en la motorización de
vehículos abre nuevas perspectivas para esta carrera animada por
premios de unos 3.000 euros y un interesante trabajo de formación. En
estas carreras tienen una importancia considerable los neumáticos y por
ello cuenta con la implicación de la multinacional Michelin. De esta
forma se ha podido comprobar que los participantes obtienen
rendimientos mejores con neumáticos radiales en comparación con los
convencionales, con un promedio de ahorro del 25 % a favor de los
radiales.
Un coche que se desliza más que corre
Estos
vehículos se diseñan para que pesen lo menos posible (alrededor de 40
kg) con un coeficiente aerodinámico máximo y neumáticos de mínimo roce.
Van equipados con un motor monocilíndrico de cuatro tiempos para
circular a una velocidad media de 30 km/h y está fabricado con
materiales ligeros como la fibra de carbono, el aluminio o los
compuestos estructurales. Otro factor clave es la conducción dado que
el vehículo la mayor parte del tiempo rueda con el motor apagado por el
simple empuje de la energía cinética que le permite deslizarse (el
motor del vehículo permanece parado durante el 80% de la carrera para
ahorrar combustible). Precisamente, saber cuando hay que acelerar o
apagar el motor es esencial. Además el conductor no debe pesar más de
50 kg y tener una altura de 1,50 metros.
Un circuito cerca de España
El
circuito de competición más cercano a España donde se celebra una de
las tres carreras de la Eco-marathon es el Paul Armagnac de Nogaro
cerca de la frontera con Francia a unos 60 km de la ciudad de Pau. La
que empezó siendo un estímulo por el ahorro de combustible puede
convertirse en el futuro en un campo de pruebas para las nuevas
posibilidades de movilidad. Desde el año 2001 han participado
regularmente algunos equipos españoles procedentes de diversas
universidades politécnicas. El récord de España lo ostenta el equipo
Ebis, de la Escola Universitària d’Enginyeria Tècnica Industrial
(Barcelona) con 1.166 Km recorridos con un litro de gasolina en el año
2000. De todas maneras también hay que destacar que la cantidad
invertida en los proyectos españoles es mínima (no más de 1.500 euros)
respecto a los que consiguen las primeras posiciones (hasta 50.000
euros). En cualquier caso, el Shell Eco-marathon es un reto que permite
ilusionar a los estudiantes.