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Según el estudio, los recursos renovables más abundantes son los asociados a la energía solar: con tecnologías solares disponibles hoy (termoeléctrica, fotovoltaica y chimenea solar) se podría generar electricidad equivalente a 45,3 veces la demanda eléctrica o a 8,32 veces la demanda energética total de la península en 2050, destacando la energía solar termoeléctrica, cuyo potencial de generación supone el 62,6% del total renovable. Greenpeace pide una apuesta política decidida a favor de las energías renovables, con objetivos más ambiciosos y mayores recursos económicos, y en detrimento de las energías sucias. La abundancia de recursos renovables de nuestro país debería permitir abordar con confianza las próximas decisiones de política energética y climática: directiva de renovables, revisión de las primas, fiscalidad ecológica, etiquetado eléctrico, planificación energética, plan de cierre nuclear, Plan Nacional de Asignación de emisiones y nuevos objetivos de Kioto. Según el estudio de Greenpeace, los recursos están ampliamente distribuidos en el territorio peninsular, por lo que existen infinitas opciones de configurar un mix de generación de electricidad totalmente renovable (utilizando sólo un 5,3% del territorio y excluyendo todas las zonas catalogadas bajo alguna figura de protección ambiental, lo que equivale al 28% del territorio), e incluso sería técnicamente viable abastecer completamente la demanda energética total con fuentes renovables. Hay varias tecnologías capaces de generar por sí solas una cantidad de electricidad superior a la demanda prevista en 2050: solar termoeléctrica (35 veces), eólica terrestre (8 veces), solar fotovoltaica con seguimiento (5 veces), chimenea solar (3 veces), fotovoltaica en edificios (2 veces), eólica marina (1,2 veces), energía de las olas (1,1 veces). Este informe pone en entredicho el tímido Plan de Energías Renovables, recientemente aprobado por el Gobierno para llegar a cubrir con estas energías un 12% de la demanda española de energía primaria para 2010 frente a la constatación del elevadísimo potencial de las renovables Incluso en energía eólica, la mayor apuesta del actual plan, la potencia que sería posible instalar, tanto en tierra como en el mar, supera en 53 veces el actual objetivo del plan. Estamos pues frente a un informe clave para que en el imaginario público vaya calando que podemos vivir sin los combustibles fósiles que están minando los cimientos de nuestro futuro. La segunda parte, que se publicará en el 2006, se ocupará de calcular cuántas energías renovables se podrían integrar en el sistema eléctrico y cómo se podría componer un mix de generación 100% renovable que satisfaga toda la demanda de electricidad en el horizonte 2050. A partir de este momento, puede que no invertir o apoyar las renovables se convierta en un delito moral contra las nuevas generaciones. No hay duda que tenemos 45 años por delante para tomar decisiones acertadas. El plan de ruta lo traza este valioso trabajo aportado por Greenpeace. |
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