Extracto de "Plan B 2.0: Rescuing a Planet Under Stress and a Civilization in Trouble"
La urbanización es una de las tendencias demográficas dominantes de nuestro tiempo. En 1900, 150 millones de personas vivían en ciudades. Antes del 2000, eran 2.900 millones personas, un aumento de 19 veces. Hacia el año 2007 más de la mitad de nosotros viviremos en una ciudad, -convirtiéndonos, por primera vez, en una especie urbana.
En el año 2007 más de la mitad de los humanos viviremos en una ciudad
La obesidad está alcanzando proporciones epidémicas en ciudades en países industrializados y en vías de desarrollo
Los alimentos llegan cada vez de lugares más alejados de su punto de consumo
Vista del riachuelo que cruza la ciudad de San Luis Obispo en California (EEUU)
Si la tierra y el agua se convierten en los recursos más escasos, las áreas rurales que los controlan van a tener la sartén por el mango
Septiembre, 2006. En 1900 había solamente un puñado de ciudades con un millón de personas. Hoy en día, almenos 408 ciudades tienen, por lo menos, tantos habitantes. Y hay 20 megaciudades con 10 millones o más de residentes. La población de Tokio de 35 millones excede la de todo Canadá. La población de Ciudad de México, de 19 millones, es casi igual a la población de toda Australia. Nueva York, São Paulo, Mumbai (antes Bombay), Delhi, Calcutta, Buenos Aires y Shangai les siguen de cerca.
Las ciudades requieren una concentración de alimentos, agua, energía y de materias primas que la naturaleza no nos puede proporcionar. La concentración de estos volúmenes de recursos y su posterior dispersión en forma de basura, aguas residuales y como agentes contaminadores de aire y agua, son retos que desafían a los gestores de las ciudades en todo el mundo.
La mayoría de ciudades actuales no son lugares sanos a vivir. El aire
urbano se contamina por todos sitios. Centradas típicamente en el
automóvil y no en las bicicletas o peatones, las ciudades privan a la
gente del ejercicio necesario, creando un desequilibrio entre la
aportación y los gastos calóricos. Consecuentemente, la obesidad
está alcanzando proporciones epidémicas en ciudades en países
industrializados y en vías de desarrollo. Con más de mil millones de
personas obesas en el mundo, los epidemiólogos lo califican como
amenaza para la salud pública de proporciones históricas, -una fuente
creciente de enfermedades cardíacas, de alta tensión arterial, de
diabetes y de una incidencia más alta de varias formas de cáncer.
El transporte de recursos hasta las ciudades
La evolución de las ciudades modernas está íntimamente relacionada con
los avances en el transporte, originalmente de barcos y trenes, pero
posteriormente ya fue el motor de combustión interna combinado con el
petróleo barato lo que promovió la movilidad de gente y mercancías,
alimentando el fenomenal crecimiento urbano del siglo XX. Mientras el
mundo se urbanizaba, el uso de la energía aumentaba.
Las ciudades originales confiaron en los alimentos y el agua de los campos
de la periferia, pero actualmente las ciudades a menudo dependen de
fuentes mucho más distantes para satisfacer incluso las necesidades
básicas. Los Angeles, por ejemplo, debe gran parte de su abastecimiento
de agua al río Colorado, situado a unos 970 kilómetros. La floreciente
población de Ciudad de México, viviendo a 3.000 metros de altura, debe
ahora depender del costoso bombeo de agua a 150 kilómetros de distancia
y debe elevarla un kilómetro o más para aumentar sus insuficientes
abastecimientos de agua. Beijing está planeando traer agua del río
Yangtze situado a casi 1.500 kilómetros.
Los alimentos llegan incluso de distancias mayores, como ocurre en
Tokio. Mientras esta ciudad todavía depende de los altamente
productivos granjeros de Japón para suministrar el arroz, -con la
tierra cuidadosamente protegida por la política gubernamental-, su
trigo proviene en gran parte de las grandes llanuras de Norteamérica y
de Australia. Gran parte del maíz viene del oeste de Estados Unidos. La
soja también viene del oeste de Estados y del cerrado brasileño.
El petróleo que proporciona mucha de la energía para mover estos
recursos dentro y fuera de ciudades también procede a menudo de lejanos
yacimientos de petróleo. El aumento de precios de este combustible
afectarán a las ciudades, pero afectará aún más a los suburbios y
urbanizaciones que muchas ciudades han sembrado.
Frenando la urbanización, el caso de San Luis Obispo
Ampliamente se asume que la urbanización continuará. Pero esto no es
necesariamente así. La cada vez mayor escasez de agua y el alto coste
de la energía invertida en su transporte a largas distancias pueden
comenzar a reprimir el crecimiento urbano. Por ejemplo, cerca de 400
ciudades en China ya están haciendo frente a una escasez crónica de
agua.
Contra esta situación, Richard Register, autor de “Ecocities: Building
Cities in Balance with Nature” (“Ecociudades: Construyendo ciudades en
equilibrio con la naturaleza”), dice que es hora de repensar el diseño
fundamental de las ciudades. Las ciudades deben diseñarse para la
gente, no para los coches. Él va incluso más allá y habla de las
ciudades peatonales, -comunidades diseñadas de modo que la gente no
necesite los coches porque puede caminar hasta la mayoría de los
lugares donde necesita ir o puede usar el transporte público.
Register también dice que una ciudad se debe ver como un sistema en
funcionamiento, no en términos de sus piezas sino en términos de su
entero. Presenta un convincente caso en qué las ciudades se deben
integrar en ecosistemas locales más que imponerse sobre ellos.
Describe con orgullo la integración en el ecosistema local de San Luis
Obispo, una ciudad de California de 50.000 habitantes al norte de Los
Ángeles: "[ la ciudad ] tiene un hermoso
proyecto de restauración de riachuelos con varias calles y callejones a
través de edificios, alineadas con las tiendas que conectan la calle
comercial principal de la ciudad, y a la gente le encanta. Antes de
cerrar una calle, de convertir un terreno de estacionamiento en un
parque, de restaurar el riachuelo y de hacer la calle principal
fácilmente accesible como corredor natural, -es decir, accesible para el
riachuelo-, el centro de la ciudad tenido una tarifa de escaparates
vacíos del 40%; ahora tiene cero. Por supuesto es popular. Usted se
sienta en su restaurante al lado del riachuelo... donde las frescas
brisas hacen crujir los árboles en un mundo imperturbado por el ruido
del coche y los ardientes gases de combustión". San Luis Obispo está
rodeado tanto de paisajes naturales como agrícolas.
La evolución de las ciudades
Para Register, el diseño de la ciudad y sus edificios se convierte
en una parte del paisaje local, sacando provecho de la ecología local.
Por ejemplo, los edificios se diseñan para ser calentados y para ser
refrescados por la naturaleza tanto como sea posible. Las ciudades
pueden vivir en gran parte del agua reciclada que se limpia y se
utiliza repetidas veces. El sistema de agua de "tira la cadena y
olvídate" llegará a ser demasiado costoso para muchas ciudades con
escasez de agua en el mundo después del petróleo. La producción urbana
de alimento, particularmente las frutas y vegetales frescos, se
extenderá en solares vacíos y en tejados a medida que aumentan los
precios del petróleo.
En los próximos años, el proceso de urbanización podría reducirse o
incluso invertirse. En un mundo con escasez de tierra, agua y energía,
el valor de cada recurso puede aumentar substancialmente, revolviendo
los términos del comercio típico entre el campo y las ciudades. Desde
el principio de la Revolución Industrial, las reglas de comercio han
favorecido las ciudades porque controlan el capital y la tecnología,
los recursos escasos. Pero si la tierra y el agua se convierten en los
recursos más escasos, entonces ésos en las áreas rurales que los
controlan pueden tener la sartén por el mango. Con una nueva
economía basada en energía renovable, una parte desproporcionada de esa
energía, particularmente la energía del viento y los biofuels, vendrán
de áreas rurales próximas.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Adaptado del Capítulo 11, " Designing Sustainable Cities ", en Lester R. Brown, Plan B 2.0: Rescuing a Planet Under Stress and a Civilization in Trouble (New York: W.W. Norton & Company, 2006), compra disponible en: www.earthpolicy.org/Books/PB2/index.htm