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Ficha técnica
Tipo de actuación: Complejo que integra uso residencial con uso comercial y turístico.
Localización y fecha de construcción: Barcelona, 2006.
Características y objetivos de bioconstrucción:
Criterios de diseño bioclimático y energías renovables, incorporación
de vegetación, diseño paisajístico, integración de diferentes usos.
Arquitecto: McDonough + Partners', Paisajismo: Siteworks.
Iniciativa: Habitat Grupo Empresarial. |
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Construcción ecológica en un entorno histórico
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Febrero 2007. Actualmente está finalizando la construcción de un nuevo edificio, el complejo
Ecourban,
que pretende erigirse como símbolo de la remodelación del barrio del
Poblenou en Barcelona. La renovación urbanística de esta zona de la
ciudad tradicionalmente industrial que impulsa el Ayuntamiento trata de
integrar los usos residenciales con las actividades productivas
económicamente, sobretodo las ligadas al sector terciario en lo que
respecta a nuevas tecnologías y de la información. Al proyecto
general de la rehabilitación se le ha dado el nombre de 22@, tomando el
código de la antigua calificación urbanística como zona industrial y
adaptándolo a la simbología propia de las nuevas tecnologías. Sin
embargo, aunque a esta actuación urbanística se han incorporado algunos
elementos como la distribución de calor y frío (District Heating /
Cooling) o la recogida neumática de residuos, lo cierto es que, en
cuanto a la construcción, la presencia de edificios especialmente
diseñados para tener un mínimo impacto ambiental es anecdótico. Por ello
queremos destacar el complejo Ecourban, y señalarlo como
bandera visible de la revivificación del Poblenou, por los criterios
ambientales que aplica.
El conjunto de edificios ha sido concebido por el carismático arquitecto
William McDonough, que defiende con sus grandes dotes comunicativas que
es posible un nuevo concepto a la hora de diseñar, producir o
construir, de forma que los edificios imiten a la naturaleza y no se
utilicen materiales tóxicos ni se generen residuos. El proyecto cubre
dos tercios de una manzana de 14,000 m2, situada entre las calles
Sancho de Ávila, Almogàvers y Zamora, e incluye dos edificios de
oficinas y un apartahotel, aparcamientos subterráneos, y unos 2.000
metros cuadrados de jardines y zonas de paseo y descanso de propiedad
privada, pero de acceso público. Estos tres edificios sobresalen tras la
fachada histórica de la fábrica de la Unión Metalúrgica, planta
construida entre 1908 y 1914 y sede del sindicato, que se decidió
mantener tras las reivindicaciones vecinales que pedían su
conservación, y que realizará las funciones de vestíbulo. |
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| El sueño de un edificio con impacto ambiental positivo |
En el edificio se ha aplicado los conceptos que desarrollan el propio
Wiliam McDonough y el químico Michael Braungart en la llamada "Next
Industrial Revolution" o en los Principios de Hannover.
Así, las fachadas de los edificios se han proyectado con una
orientación de 45 grados al sur para un mejor aprovechamiento de la luz
y la radiación térmica solar, a la vez que hay sistemas que permiten el
sombreado y la regulación de esas entrada de luz y calor solar. La
ventilación y climatización natural también se favorece con el sistema
de persianas, paravientos y fachadas con enredaderas verdes, así como
con un gran atrio en el interior de los edificios de oficinas que les
proporciona luz natural, ventilación y climatización, al actuar como
regulador de las temperaturas e inducir la ventilación cruzada.
Respecto a los materiales, se prioriza el uso de materiales reciclables
y exentos de productos tóxicos, así como los que proceden de empresas y
explotaciones madereras que siguen criterios y certificaciones
ecológicas. En la fachada se escogió la cerámica, un material de uso
tradicional en la arquitectura mediterránea y que actualmente se está
empleando en la edificación nueva como solución constructiva. La
cerámica aporta inercia térmica a los muros del edificio y permite a la
vez una rápida puesta en obra.
En las cubiertas, en uno de los edificios de oficinas se dispone de
placas fotovoltaicas que generaran parte de la energía que consuma el
edificio (entre el 10 y el 15% del consumo total) y a la vez una
cubierta verde no transitable que capta el agua de lluvia, refresca el
entorno, y aisla térmica y acústicamente el edificio.
Finalmente se ha dado gran importancia al paisajismo, y el proyecto
incluye 2000 m2 de espacios ajardinados con especies autóctonas, que
serán abastecidos con el agua de lluvia recogida por las cubiertas de
los edificios, y que de alguna manera pretenden mejorar el microclima y
el espacio urbano.
Gracias a las características pasivas y de eficiencia del edificio se
prevee que consuma de un 30 a un 40 % menos de energía que un edificio
similar convencional, mientras que provee a sus habitantes y usuarios
de luz natural, aire limpio, y espacios saludables. En definitiva, un
paso más en hacer los edificios más autosuficientes, y más respetuosos
con las personas que los ocupan. Sólo cabe esperar que los edificios
que intentan ir más allá cumplan las expectativas que plantean y no
sean la excepción sino la norma. |
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