Receta de paella de pescado con detalles para prepararla en la cocina solar parabólica.
Ingredientes (para 2 personas)
150 g de verduras variadas troceadas y guisantes
100 g de langostinos, cigalas o similar
150 g de calamar troceado
Salsa de tomate elaborada rayando unos 500 g de tomates maduros
3 cebollas picadas
200 g de arroz
Consejos sobre el recipiente para cocinar
La paella en la cocina solar puede prepararse con una paella
convencional de fondo negro (habitualmente, en el mercado las hay con
lacado negro y puntitos blancos), pero, aunque no sea muy ortodoxo, el
wok también puede ser un buen utensilio. Sus principales ventajas son la altura de sus
paredes, que permite manejar mejor la cocción sin salpicar el
reflector, y el hecho de estar fabricado con un metal muy fino que transmite
muy bien el calor solar.
Otro punto a considerar en la
paella solar es que ésta no puede realizarse al puro estilo valenciano,
sin remover el arroz una vez vertido el caldo, dado que el calor solar
sobre la base del utensilio no llega a ser uniforme del todo y por ello es
conveniente remover de vez en cuando.
Elaboración
Se vierte aceite al gusto y se espera a que se caliente, lo cual puede
suceder en unos minutos en un día de radiación solar excelente (700 W/m2).
A continuación, se añade la cebolla picada hasta que quede dorada.
Luego se añade el calamar troceado y el marisco para que vayan cociéndose.
Se pueden retirar las gambas o similares una vez hayan tomado color, para
agregarlas nuevamente cuando el arroz esté casi al punto. Se añade a este sofrito el tomate rayado hasta que pierda una buena
parte del jugo. Todo este proceso no llevará más de media hora. Se retira el recipiente y se pone agua a hervir (algo más de medio litro), con sal, con sazonador o incluso con pescado para preparar un caldo. Ahí,
el gusto y presupuesto de cada cual completa la receta. Hay quien añade
al agua hirviendo algas como la cochayuyo, arame, etc. Una vez hierva el agua, se retira, se coloca nuevamente la paella o wok sobre la cocina solar. Se añade entonces el arroz, y se vierte el agua caliente.
Luego ya es sólo cuestión de dejar que el arroz se cueza.
Es conveniente remover de vez en cuando para que el calor se reparta
por todo el preparado. La cantidad de agua varía en función del tipo de
arroz; en cualquier caso, siempre se puede retirar la sobrante con un
cucharón. La cocción no puede tardar más de 50 minutos y el arroz
estará listo para servir.