¿Qué aislante es más sano para aislar térmicamente una casita de madera? El instalador propone corcho o lana de roca.
[Rosa, Lleida]
En
cuanto a huella ecológica y salud del hábitat, obviamente la opción más
recomendable sería el corcho, ya que es un material renovable,
reciclable, de baja energia incorporada y saludable. Además, en nuestro
país se trata de un producto de origen y producción local.
En
general, podemos distinguir entre un grupo de aislantes más
“ecológicos” y, por otro lado, un conjunto de productos que, pese a
sus buenas propiedades aislantes, resultan cuestionables
ambientalmente. A continuación se hace una lista de los aislantes
existentes. Su capacidad de aislamiento se define por el coeficiente de
conductividad térmica (k) y también los comparamos por su energía
incorporada (embodied energy), es decir, por la cantidad de energía que necesitan para su fabricación.
Aislantes sanos y aconsejables ambientalmente
•
Corcho. Existe en forma de virutas para rellenar cavidades, en forma de
paneles de corcho prensado o incluso proyectado para cubiertas o
revestimiento de superfícies. Se obtiene de la corteza de los
alcornocales. Coeficiente k: 0,045 w / m K. Energía incorporada: 837 wh / kg.
• Cáñamo. Fibra de rápido crecimiento
y fácil cultivo con la que se elaboran mantas aislantes, naturales y
transpirables. Coeficiente k: 0,041 w / m K. Energía incorporada: 252 wh / kg.
• Lino. Planta de cultivo fácil y de bajo impacto,
que permite obtener fibras aptas como aislante (se realizan mantas de
lino) y fibras para la elaboración de textiles. Coeficiente k: 0,040 w
/ m K. Energía incorporada: 252 wh / kg.
• Madera. Los
paneles de fibras de madera suelen aprovechar residuos del
procesamiento de la madera o pequeñas ramas, por lo que serían
compatibles con un aprovechamiento respetuoso del bosque. Existen
paneles con fibras gruesas de madera resinosa aglomeradas con yeso o
cemento blanco (Coeficiente k: 0,05 w / m K. Energía incorporada: 957 wh / kg) o paneles ligeros de pequeñas fibras (Coeficiente k: 0,05
w / m K. Energía incorporada: 492 wh / kg).
• Celulosa.
Se trata de residuos de papel que se reciclan en forma de aislante para
el aislamiento de cámaras de aire. Aunque requiere ser tratada con
sustancias químicas para evitar el moho y protegerla del fuego, tiene
muy buenas propiedades aislantes, es ligera y requiere poca energía
para su fabricación. Se utiliza suelta (Coeficiente k: 0,042 w / m K.
Energía incorporada: 292 wh / kg), o inyectada con manguera
(Coeficiente k: 0,039 w / m K. Energía incorporada: 173 wh / kg).
•
Lana. Material natural obtenido de las ovejas, que incluso mejora su
capacidad de aislamiento cuando se humedece. Es una buena opción si se
puede encontrar un proveedor y fabricante local. Coeficiente k: 0,04 w
/ m K. Energía incorporada: 664 wh / kg.
• Arlita (arcilla
expandida), perlita y vermiculita (feldespatos y rocas expandidas).
Aislantes minerales que requieren más energía para manufacturarse pero
son totalmente naturales e inertes, sin ningún componente tóxico
añadido. La perlita (con un k más adecuada para aislamiento de
edificios, se utiliza para el llenado de cámaras de aire. Arlita
(Coeficiente k: 0,1 w / m K. Energía incorporada: 266 wh / kg).
Perlita (Coeficiente k: 0,05 w / m K. Energía incorporada: 531 wh
/ kg).
• Vidrio celular. Material ligero y rígido, que se emplea
en cubiertas y se fabrica con vidrio reciclado. Coeficiente k: 0,05 w /
m K. Energía incorporada: 2391 wh / kg.
Otros
materiales naturales aislantes son la fibra de coco, fibra residual con
la que, además de otros productos, se realizan mantas aislantes -aunque
es más adecuada en los lugares en los que sea un producto local- o el
algodón, con el que también se realizan mantas aislantes, aunque en
muchas ocasiones las condiciones de cultivo no son tan respetuosas como
en el caso de otras fibras vegetales.
Por último, merece una
mención especial la paja. Tradicionalmente, son conocidas las
características de confort pasivo y aislamiento de las casas de paja o
de las de adobe (realizadas con bloques de barro y paja). Actualmente
existen paneles manufacturados de paja y yeso para interiores.
Aislantes cuestionables ambientalmente:
•
Lana de roca. Aislante mineral obtenido tras la fusión de roca a altas
temperaturas y la incorporación de aditivos y aglomerantes, para su
transformación en productos fibrosos como mantas. Junto con la lana de
vidrio, forma el grupo de aislantes de fibras minerales, los más
empleados en los edificios. Coeficiente k: 0,042 w / m K. Energía
incorporada: 797 wh / kg.
• Lana de vidrio. Son paneles
rígidos realizados con residuos de vidrio. El problema ambiental de las
lanas minerales son las pequeñas fibras que se desprenden en su
fabricación e instalación, que son respirables y se asocian con
problemas de conjuntivitis, irritaciones cutáneas y problemas
pulmonares para los trabajadores, y que incluso podrían ser
cancerígenas. Por ello, requieren una serie de medidas de seguridad para
su fabricación, instalación y desmantelamiento, aunque una vez
colocadas en las viviendas no existiría este problema. Coeficiente k:
0,04 w / m K. Energía incorporada: 1993 wh / kg.
•
Poliestireno extruido. El conocido aislante blanco y de bajo peso, en
forma de planchas o paneles o bien suelto. Requiere una gran energía
para su fabricación y es un material sintético obtenido a partir del
refinamiento del petróleo. Extruido (Coeficiente k: 0,027 w / m K.
Energía incorporada: 5845 wh / kg). Expandido (Coeficiente k:
0,040 w / m K. Energía incorporada: 4650 wh / kg).
•
Poliuretano. Material de elevadísima capacidad aislante pero de origen
100 % petroquímico, con alta carga química y fabricación costosa en
energía. Existe en planchas (Coeficiente k: 0,025 w / m K. Energía
incorporada: 38526 wh / kg) o en forma de espuma de poliuretano
que se proyecta (Coeficiente k: 0,023 w / m K. Energía incorporada: 6908 wh / kg).
En definitiva, las materias primas naturales
(corcho, cáñamo, fibras, madera) como las de origen vegetal son las de
menor huella ambiental. Son renovables a escala humana y reintegrables
en la naturaleza. En cambio, los aislantes sintéticos no son renovables
y tienen un proceso de fabricación más intensivo en energía. A veces
incluyen componentes que pueden ser tóxicos para los trabajadores y
para el medio y su reciclaje es costoso o imposible. Desgraciadamente,
en el sistema de mercado actual, que no internaliza estas cuestiones,
estos aislantes son los más económicos y de mayor distribución.
Los datos genéricos de coeficientes de aislamiento y de energía incorporada de los diferentes materiales expuestos en este artículo han sido obtenidos del libro "Living Spaces" (editor Thomas Schmitz-Günther) de la editorial Konemann, 1999.