La Rana solar, un interesante kit fotovoltaico para un montaje entretenido y muy didáctico
El Helicóptero solar, un kit fotovoltaico para imaginar los colores del Sol y jugar imaginando volar con esta aeronave
Detalle del sistema de engranajes para provocar el salto de la rana solar.
Una vez montado tu kit del helicóptero solar puedes decorarlo a tu gusto con las pinturas ecológicas que lo acompañan.
Un bonito diseño artístico personal gracias a las pinturas del kit del helicóptero solar, que rotará sus aspas cuando le dé el sol.
En
el mundo de los kits hay productos inimaginables. Un ejemplo son los kits solares
que utilizan paneles fotovoltaicos y un micromotor eléctrico como
fuerza motor, y que abren un abanico de posibilidades para fomentar la
adicción al mundo de las energías renovables. La magia de la energía
solar aplicada a la pedagogía se convierte en revolucionaria cuando el
diseño del kit aporta no sólo creatividad sino también ingenio. En este
reportaje abordamos dos ejemplos, el kit de la Rana Solar y del
Helicóptero Solar, pero hay más.
La energía solar como juego, pedagogía y compromiso
En las últimas décadas, los
juguetes se han caracterizado por necesitar pilas para su funcionamiento. Las pilas, como fuente
energética disponible en cualquier lugar y momento, se ha convertido en
un estándar. A pesar de las nuevas tecnologías de recarga que han
incorporado algunas de las pilas, estas pierden energía respecto a las
alcalinas o desechables. En cualquier caso el consumo de pilas
constituye un problema ambiental de primer orden porque su reciclaje es
todavía bajo. Con lo cual, por razones ecológicas, los juguetes para
niños con pilas deberían limitarse sino prohibirse porqué fomentan una
cultura de despilfarro. Por otro lado los juguetes que son
kits de montaje aportan otro aspecto esencial: se valora más
algo que ha requerido de un cierto esfuerzo, aunque sea sencillo, que
no simplemente abrir una caja de algo listo para ser usado. Si tenemos en cuenta que el juego conforma también
parte de nuestros valores, aquí la energía solar fotovoltaica como
fuente energética aporta todo su potencial. Aunque también deberíamos
plantearnos la importancia del juego cooperativo y de la durabilidad de
un determinado juguete. Así que los kits de “mascotas” solares o de
vehículos solares nos abren a una nueva forma de plantearnos la
finalidad de los juguetes.
La energía solar aplicada a los juguetes
Para
poner energía solar en un juguete es necesario un desarrollo de
ingeniería basado en el miniaturización tanto de los motores eléctricos
como de las propias fuentes de generación de la energía con paneles
solares fotovoltaicos.
- En el caso de la Rana solar como en la mayoría
de kits fotovoltaicos de este tipo, su fuerza la aporta el micromotor
eléctrico que va conectado a los polos positivos y negativos de una
panel fotovoltaico y que se conectan al motor el cual a su vez gracias
al eje de rotación este se engrana a un punto de ataque que será el que
ponga en marcha el sofisticado diseño que genera el movimiento de salto
de la rana.
- En el Helicóptero solar simplemente el eje del micromotor
va directamente cogido a la aspa del rotor en cuya superficie hay el
panel fotovoltaico. Para obtener la energía necesaria que pone en
marcha el motor se precisa de solar directa o de la luz de una bombilla
de hasta 100 W de potencia.
Kits solares para diferentes valores pedagógicos
El
montaje aunque bien detallado por el manual de montaje no es
recomendable para los pequeños sin la asistencia del adulto. Para ello,
recomendamos que el tutor antes que nada estudie previamente el kit
dado que el mismo incorpora algunos pasos que exigen una esmerado
cuidado. Aportamos dos pequeños videos en los que se muestra el paso a
paso en el montaje de estos dos kits:
Video de montaje de la Rana Solar
Video de montaje del Helicóptero solar
Como se puede apreciar los montajes son sencillos, sin embargo, la
fragilidad de las piezas, especialmente del panel solar que va soldado
con el micromotor requiere de una manipulación esmerada. Por tanto, el
adulto debe advertir al niño/a sobre esta realidad. Las soladuras aún
siendo robustas son muy frágiles por ser diminutas por lo que hay que
tomar el montaje con mucho cuidado para no arruinarlas.
Nótese que mientras la Rana solar requiere de un montaje más
tecnológico, el del Helicóptero solar nos ofrece un mayor potencial en
el ámbito artístico más que en el tecnológico. A su favor, tenemos que
mientras el Helicóptero solar una vez montado puede ser objeto de
múltiples imaginaciones, en el caso de la Rana Solar esta adquiere un
mayor interés como posible “mascota tecnológica”.
La Rana solar nos aporta un
verdadero arsenal de conocimientos sobre electromecánica por
cuanto el saltito o paso que da se basa en un movimiento
asincrónico el cual se consigue con un muelle que activa la pieza que
se arrastra sobre la excéntrica y que depende de la posición de tensión
que le demos puede que no permita ser arrastrada de forma optima por el
motor. A todo ello incorpora una multiplicación de la fuerza este
caso hay que atender a la descripción del para que los tres ejes que
lleva actúen como reductor de velocidad del micromotor desde la caja de
transmisión al eje principal que mueve las patitas de la Rana solar.
La fascinación que puede provocar este kit de la rana solar puede
abrirnos los ojos para imaginar otras aplicaciones de la energía solar
fotovoltaica aplicadas al movimiento como por ejemplo desplazarnos. El
movimiento de la rana solar puede ser el principio para suscitar el
interés por la complejidad que debe afrontar el movimiento de un
vehículo de cuatro ruedas para poder transmitir el giro sobre si mismo
con precisión.
El kit del Helicóptero solar nos
aporta la posibilidad de una aplicación más simple de la energía solar
y por tanto, recomendado para niños de menor edad. El interés del
montaje del Helicóptero solar radica más en las habilidades para el
ensamblaje a la vez que estimular las aptitudes artísticas combinando
colores y en las manualidades.
El color de la energía solar
Tanto la Rana Solar como el Helicóptero solar
son una buena excusa para reflexionar sobre las posibilidades de la
energía solar. En primer lugar los lugares de su posible aplicación
(cubiertas de edificios, tejados, zonas no cultivadas, etc.) y como
estas pueden integrarse en el entorno. Pero es evidente que el color
metálico de las placas solares fotovoltaicas a pesar de ser atractivo
crea algunas incertidumbres en arquitectos y urbanistas. Las
irisaciones del silicio monocristalino son sin duda un acierto del
diseño ya que otorga una estética amigable a nuestros kits, una
estética a la que en el siglo XXI deberemos acostumbrarnos.
La Rana solar o el Helicóptero solar bajo la radiación lumínica del
astro rey quizás nos permita tomar conciencia sobre la importancia de
invertir en las energías renovables ya no para una simple diversión
sino para que las futuras generaciones puedan vivir en un mundo bajo el
influjo de la necesaria economía solar que haga sucumbir a la economía
fósil que está amenazando nuestro mundo como en ningún otro momento de
la historia de la civilización humana. Aunque ambos son kits de
iniciación elemental, creemos que incorporan suficiente ingenio para
transmitir la capacidad de positivizar nuestra sensibilidad para que
valoremos el potencial de las energías renovables en un mundo más
sostenible.
Para la información comercial del producto consultar: