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Ahorro energético en el uso del móvil

Los alumnos del IES Algarb, de Sant Jordi de ses Salines en la isla de Eivissa, han realizado un experimento para visualizar el gasto energético en los teléfonos móviles cuando no se están usando. En realidad, han promovido una competición en la que han participado cuatro alumnos que finales del 2009 les regalaron móviles nuevos. El objetivo de la competición, ver que móvil tardaba más en agotársele la batería parándolo de noche. Los participantes, alumnos que no apagaban nunca el móvil de noche. El dato de control, antes del experimento, fue apuntar la duración de las baterías apagando el móvil por la noche hasta 5 veces. Las características y el uso de los móviles eran también diferentes, pero esto servía para tener una aproximación más real del ahorro que puede suponer desconectar el móvil cuando no se usa, y especialmente, de noche.

Los alumnos del instituto Algarb y los resultados de su experimento publicado en su periódico dentro de El País Estudiantes (abril 2010).

El primer participante, Dani, hace un uso básico del móvil, lo utiliza para llamadas y sms, su batería es de 960 mAh. Patrícia también hace un uso normal, para llamadas, sms y escucha música, su batería es de 1000 mAh. Juanmi tiene un uso más intenso, llamadas, sms, música, videos y WIFI, su batería es de 1320 mAh. Cristina que también hace un uso normal con llamadas y sms tiene una batería de 1500 mAh. Todos ellos cerraban los móviles por la noche. El resultado es que Daní paso de una duración de de 151 horas a 222,8 horas, Patricia, de 123 a 170,2 horas, Juanmi pasó de una media de 127 horas a 158,6 horas y Cristina pasó de 169 horas a 257,4 horas. Esta última pues consiguió un ahorro del 52,3 % contra tan sólo un 24,88 % de Juanmi. En cualquier caso, con independencia del uso que uno haga del móvil, sólo por cerrarlo de noche se pueden conseguir ahorros mínimos de un 25 % y hasta un 50 %. Un simple gesto y ahorramos energía que por poco que nos parezca sumado por millones de usuarios es mucho.

Si la recarga de un móvil puede suponer unos 15 Wh y en España hay actualmente unos 40 millones de unidades y suponiendo que cada uno se recarga una vez y media por semana esto supone al año un consumo de 1 % de la producción anual de una central nuclear como Santa Maria de Garona (460 MW de potencia). Un ahorro de entre un 25 a un 50 % como han comprobado estos alumnos del IES Algarb, dirigidos por su profesor Ignasi Ferri, no es nada despreciable pues.

Los móviles se han convertido en pequeños saqueadores de la red eléctrica. Algunas marcas introducen chips que permiten casi una total desconexión mientras no se utilizan, pero la aparición y extensión del uso de los llamados smartphones estos han pasado a ser usados de forma más intensa: mensajería, almacenamiento, fotografía, consultas a internet, conexiones a redes sociales agenda, etc. Por ejemplo, uno móvil con batería de unos de 1.320 mAh equipado con software y sistemas como el Power Save mode, un sensor de luz para graduar la intensiad de la pantalla permite ahorrar has un 30 % respecto a un móvil de características similares con una batería de 1.500 mAh y con menos horas de disponibilidad. La eficiencia del cargador también es esencial para el ahorro real de electricidad.

Los móviles se han convertido en las garrapatas de la red elétrica.

Este experimento tiene un valor simbólico pero es precisamente, un buen ejemplo de la importancia de los hábitos para la conservación de nuestro entorno. Cuando estamos utilizando el móvil para escuchar música, por ejemplo, no tenemos la sensación de consumir energía, pero es real. Las personas que dejan el móvil toda la noche encendido por si hay alguna emergencia o simplemente, por pereza, no son conscientes de que podemos añadir nuestro granito de arena como los alumnos de este instituto ibicenco.

Texto basado en un artículo en el diario del Instituto Algarb en El País Estudiantes escrito por Yolanda Prats.