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Análisis de la cocina solar parabólica de foco externo

Agosto, 2008. La aparición de nuevas cocinas solares parabólicas en el mercado requiere disponer de datos fiables sobre la realidad de cada uno de los productos. La Fundación Tierra, como entidad dedicada a la promoción de la cocción solar, no puede desentenderse del proceso de análisis en rigor de los diferentes productos comercializados. Creemos en la necesidad de que el usuario disponga de los datos objetivos aportados por expertos, para que tenga una opinión sobre cada producto. La disponibilidad en el mercado español de la cocina solar de reflector parabólico de foco externo de fabricación china, que destaca por un precio de alrededor de entre 100 y 150 euros según sea la versión de 1,8 m2 o 2,5 m2, requiere advertir que al final el precio no es más que uno de los indicadores que pueden expresar con claridad la calidad del producto que tenemos entre manos. A continuación se analizan los aspectos visualizados por los expertos en cocción solar de nuestra entidad.

 

El mecanismo de seguimiento está situado debajo de la parábola con un tensor. Resulta dificultoso efectuar ésta operación sin la ayuda de otra persona.

Cocina Solar Reflector Parabólico

En primer lugar cuando hablamos de cocina solar parabólica hay que distinguir entre las foco interno y las de foco externo. La llamada "cocina solar reflector parabólico"  es de foco externo y eso comporta pues un uso también diferente respecto a las de foco interno. Esta cocina solar se publicita como de portátil, lo cual es una denominación que no se ajusta a la realidad, a menos que se entienda por portátil que puede desmontarse y llevarla para otro lugar. Eso sí que es cierto. Pero de todos modos, luego hay que afrontar nuevamente una parte del montaje. En todo caso, la calificación adjetival debería ser desmontable, porque en definitiva se trata de un kit al que hay que dedicar un tiempo de montaje (unos 90 minutos).

 

Sobre el embalaje

Al recibir la cocina en su caja se pueden apreciar rápidamente carencias en el embalaje, pues la caja es de cartón ordinario de un solo pliegue con poca consistencia, por lo que al contener las piezas metálicas de 12 kg de peso en total, sueltas en su interior, se estropea tanto la caja como el contenido.

 

Las temperaturas que alcanza la cocina solar permiten garantizar la seguridad de los platos preparados con ellas. Podemos comprobarlo con un termómetro de cocina.

Sobre el montaje

En el interior de la caja vienen, además de los sectores de la parábola (con golpes y rozaduras), las piezas de hierro y la bolsa con los tornillos, diversa propaganda de otros productos del distribuidor y una camiseta. Sin embargo, la información acerca de la cocina se limita a una única hoja A4 por una sola cara y en inglés, que contiene tan sólo las indicaciones elementales de uso y un dibujo aclaratorio con inscripciones en chino. Es evidente que el montaje es dificultoso, porque requiere de una interpretación importante sobre las piezas que uno tiene enfrente para conformar un “objeto” que no puede visualizar de una forma clara. Además, para el ensamblaje de las piezas se requiere de dos personas mínimo, puesto que especialmente la unión de las 6 piezas que conforman la parábola no es nada fácil, tanto por su tamaño como por la fragilidad e inestabilidad durante el montaje.

Las piezas que componen el pie, la columna central, la sujeción a la parábola y el soporte de la olla son de tubo de hierro pintado, con las aristas del mecanizado cortantes, sin pulir, con acoplamientos entre las diferentes piezas exageradamente holgados. No se necesitan, pues, criterios expertos para darse cuenta que se han escatimado recursos para crear un producto que llama la atención únicamente por su bajo coste, en detrimento de la calidad y la seguridad.

 

La inestabilidad del recipiente por el diseño de la IcoSol14 es evidente.

Sobre la cocina solar reflector parabólica montada

Con la cocina ya montada y colocada, es el momento de poner la olla y realizar los ajustes, cuatro en total, dos de la parábola: el giro horizontal y el vertical, y dos para la olla: altura y profundidad.

Primero se ajusta el giro horizontal aflojando el tornillo fijador, La rotación vertical de la parábola se efectúa por medio de un tensor de los utilizados para tensar cables en las obras, estos que tienen una anilla en un extremo y un gancho en el otro y la tensión se efectúa por la rotación de la rosca central. Está situado justo debajo de la parábola, para lo cual hay que agacharse para ajustarlo, de modo que no se puede ver simultáneamente la incidencia del foco solar sobre la superficie de la olla. Para esta operación se necesitan 2 personas, una que manipule y la otra que dé las indicaciones de los efectos de la manipulación. También hay que advertir que el gancho del tensor se suelta con facilidad, quedando el parábol sin control.

Detalle de aparición de óxido al cabo de unos días de estar el dispositivo expuesto al aire libre.

Otro ajuste es el vertical, que hay que hacer sin la olla (pues hay riesgo de que se caiga todo por el suelo, dada su gran inestabilidad), aflojando el tornillo fijador. Hay que indicar también que el desplazamiento horizontal del soporte de la olla es mejor hacerlo con guantes, pues el soporte se calienta. Todo ello resulta muy incómodo y engorroso, puesto que hay que repetir varias veces la secuencia de ajustes hasta conseguir un enfoque aceptable. La única referencia es la llama solar, la cual, dicho sea de paso, produce un notable deslumbramiento en los ojos, como si de un arco eléctrico se tratara (recomendable usar gafas de sol de máxima protección).

Al ser una parábola de foco distante, a los pocos minutos, por el movimiento del sol, el haz solar se desplaza fuera de la olla (situación muy peligrosa, pues puede producir lesiones oculares). Resulta indispensable entonces volver a repetir la secuencia de los puntos de ajuste, por lo que en realidad, si lo que pretendemos es algo más que simplemente mantener agua caliente, vamos a tener que atender constantemente la cocina solar parabólica. En el caso de las parabólicas de foco profundo, este desajuste se da en mucho menor grado, con lapsos de cuarenta minutos entre una intervención y la siguiente. En la "cocina solar reflector parabólico" de foco externo la atención es cada 10 minutos, como mínimo.

 

Obsérvese la inestabilidad del mecanismo de la base.

Sobre la calidad de los materiales

La holgura de las piezas y la sustentación sobre un trípode de base  estrecha hace que la cocina sea muy inestable. El riesgo de caída de la olla -ya sea en los ajustes o por acción del viento, niños etc.- es muy alto.

A los pocos días aparecieron las primeras manchas de óxido en los tubos, dado que la pintura no cubre el interior de los mismos. Así que al dejar la cocina parabólica Ico-Ge en el exterior, pronto empieza a apreciarse la escasa calidad de los materiales. También aparece quemada la pintura del soporte de la olla, que además se deforma por la acción de la llama solar. También se han empezado a levantar las puntas del material reflexivo autoadhesivo y se observan ampollas.

La superficie reflectante de la parábola está compuesta de tiras de material autoadhesivo aluminizado pegadas sobre la parábola de aluminio pintado. Recordemos que la capacidad de reflexión de la parábola es la clave de la potencia y de ello depende su eficiencia. Las cocinas de calidad montan reflectores de aluminio de alta reflexión. Aunque más costoso, es el material que aporta las mejores características para esta aplicación. También los espejos son eficientes y duraderos, aunque no son aconsejables por su fragilidad. Los papeles aluminizados de tipo adhesivo no consiguen el mismo coeficiente óptico, especialmente a medio o largo plazo, dado que la acción de la radiación solar en los plásticos degrada rápidamente su estructura molecular, produciendo opacidad y pérdida de consistencia. El fabricante no aporta hoja de garantía, ni cumple lo que establece la normativa legal.

 

Detalle de cómo el reflector autoadhesivo empieza a desengancharse a los pocos días de exposición al aire libre.

Sobre la capacidad energética

Comentados los aspectos de complejidad en los ajustes de enfoque para obtener la máxima potencia, vamos a detallar el rendimiento energético estimado. El producto según sea con la parabóla de 1,8 m2 o 2,5 m2 argumenta una "potencia neta de 600W y máxima de 800W". En la prueba de campo realizada, han sido necesarios 10 minutos para llevar a ebullición 1 litro de agua, cuando el tiempo equivalente para 600 watios es de 9 minutos. Respecto a lo de elaborar una receta culinaria, pues depende de lo que nos propongamos. En cualquier caso, la temperatura que recibe el foco de la cocina solar reflector parabólico (240-270ºC, según el distribuidor) no es un dato favorable en este caso para su evaluación, ya que al estar el calor concentrado sobre una zona muy pequeña, provoca que los alimentos en esta zona se quemen antes de que se cocine el resto de ingredientes en la olla.

 

Evaluación detallada de la cocina solar reflector parabólico

1. Embalaje:  Precario e insuficiente.

2. Materiales: Acabados inapropiados y de muy baja calidad. Fragilidad general y poca durabilidad, especialmente de la superficie reflectora. Poco adecuada para dejar a la intemperie.

3. Información: Falta de información para el montaje, el manual de uso es escaso aunque está disponible en español.

El aro de sujeción quemado por el reflejo solar.

4. Manejabilidad: Gran inestabilidad general, especialmente de la olla. No admite ollas pequeñas ni cafeteras. Dificultades e incomodidad para el enfoque, necesidad de reorientación demasiado frecuente, precisa de dos personas para los ajustes. Gran dificultad de manejo para un público medio.

5. Seguridad:  Deslumbramientos y peligro de incendio por proyectar el haz fuera de la parábola. Peligro de accidentes por caída de la olla con agua hirviendo. Por este motivo, recomendamos que los niños permanezcan alejados durante su uso y no utilizarla en lugares públicos.

 

Conclusiones

- Estamos frente a un producto que no es lo que puede aparentar a simple vista, que tiene como único atractivo un bajo PVP en detrimento de las condiciones mínimas necesarias de calidad, seguridad, practicidad y durabilidad exigibles a una cocina solar, hasta el punto que incumple el objetivo principal, que es cocinar satisfactoriamente.

- En los países en vías de desarrollo se usa exclusivamente como hervidor para potabilizar agua.

- Por estos motivos, desaconsejamos la "cocina solar reflector parabólico" para cocinar alimentos de forma segura y satisfactoria.

- A pesar del bajo precio de compra, es un producto muy caro si se tiene en cuenta el escaso servicio que en la práctica puede prestar.

- Es importante en cualquier caso extremar las precauciones al utilizar la "cocina solar reflector parabólico" .

 

> Para conocer más artículos sobre el mundo de la cocina solar, visita nuestra sección de Cocinando con el Sol.

actualizado: 
08/08/2008
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