Aumentemos los impuestos sobre la gasolina y bajemos los impuestos sobre la renta




Aumentemos los impuestos sobre la gasolina y bajemos los impuestos sobre la renta
Alerta 5 - 2006

Una vez que la rebaja de US$ 100 en los impuestos propuesta por la dirección republicana del Senado como respuesta al incremento de los precios de la gasolina ha sido rebatida, es hora de ponernos en serio. Cualquier respuesta eficaz a los precios al alza de la gasolina debe reconocer una realidad geológica, a saber que las reservas del petróleo de la Tierra se reducen.


Necesitamos un impuesto sobre la gasolina más alto compensado por una reducción en el impuesto sobre renta. Precio de los carburantes en EEUU en el año 2003


Un alza del impuesto de gasolina de 30 céntimos de US$ el galón por año durante los 10 años próximos enviaría la señal adecuada a la industria y al consumidor.


Si construimos millares de molinos de viento para alimentar la red con electricidad barata, podremos conducir durante nuestros trayectos cortos habituales con energía del viento.



Mayo, 2006. La cantidad de petróleo bombeada ha excedido a los nuevos descubrimientos desde 1980. Y el boquete se está ensanchando. En el 2004, por ejemplo, el mundo bombeó casi 31.000 millones de barriles de petróleo mientras que descubría menos de 8.000 millones de barriles de petróleo nuevo.

En vez de animar el consumo de gasolina con rebajas de impuestos o días de fiesta para los impuestos de gasolina, necesitamos encontrar una manera de reducir su uso, una que sea asumible de forma práctica y política. Necesitamos un impuesto sobre la gasolina más alto, pero la única manera de conseguir una subida de este impuesto suficientemente grande como para destetarnos del petróleo importado, es compensar la subida con una reducción en el impuesto sobre renta

Incrementar el impuesto sobre la gasolina
El incremento en el impuesto de gasolina debe ser substancial, -un aumento que envie una señal fuerte y clara al consumidor-, y debe ser puesta en marcha gradualmente. Un alza del impuesto de gasolina de 30 céntimos de US$ el galón (*) por año durante los 10 años próximos enviaría la señal adecuada . Este aumento eventual de $3 por galón sería compensado en cada fase con una reducción de impuestos sobre la renta.

Un impuesto de $3 por galón sobre la gasolina además del impuesto federal existente de 18¢ suena muy fuerte. Y lo es, pero nuestro futuro económico está en juego. Y tales impuestos no son nuevos. Los conductores en Alemania pagan un impuesto de $3.76 por galón, los conductores franceses pagan $3.46, y en el Reino Unido alcanzan los $4 por galón. Los precios en la gasolinera en estos países oscilan típicamente entre los $5 y $6 por galón.

Varios países en Europa han estado recolocando impuestos en los últimos años, bajando el impuesto sobre la renta y aumentando los relacionados con la energía. Suecia, líder en esta reconversión, está en la mitad de un proceso de diez años para trasladar US$ 1.100 por hogar de impuestos sobre la renta a impuestos de energía. Ésta es una parte integral del plan de Suecia para convertirse en un país libre de petróleo antes del 2020.

Planificar una subida del impuesto a largo plazo
Una subida prevista a largo plazo del precio de la gasolina permitiría a dueños y a fabricantes de automóviles planificar de forma inteligente un futuro con escasez de petróleo. Animaría a los conductores que quieren sustituir su coche viejo a buscar vehículos más económicos en combustible, incluyendo los híbridos gasolina-eléctricos altamente eficientes. Y envaría las señales correctas a los fabricantes, permitiéndoles cambiar a vehículos más económicos en combustible en un cierto plazo de tiempo.

El cambio a los coches híbridos gasolina-eléctricos ofrece otra opción. Si a los coches híbridos agregamos una segunda batería de almacenaje y la posibilidad de que sean enchufables, nos permitirán hacer nuestros trayectos de corta distancia, por ejemplo el trayecto diario al trabajo o las compras de la tienda de comestibles, casi enteramente con electricidad. Los coches se podrían recargar durante la noche cuando la demanda de electricidad es más baja.

Si construimos no centenares de molinos de viento sino millares de ellos para alimentar la red con electricidad barata, entonces podremos conducir en nuestros trayectos cortos habituales con energía del viento. El equivalente de electricidad eólica de un galón de gasolina es cerca de 50¢. La energía del viento es barata, inagotable y es nuestra.

Los precios del incremento de la gasolina también animarán la inversión en el transporte público, permitiéndonos alcanzar los niveles de conveniencia y de fiabilidad de los sistemas de Europa occidental y Japón. También facilitarán la creación de las cada vez más populares redes de circulación amigas del peatón y de la bicicleta. Y los altos precios de la gasolina están inmovilizando ya miles de millones de dólares de inversión en la producción de combustibles alternativos, tales como el etanol basado en el maíz.

Las consecuencias de la importación de petróleo
Hay también la acuciante cuestión de quién consigue el rédito de los aumentos del precio del petróleo. Es objetivo de los países exportadores de petróleo subir el precio del petróleo tan arriba como sea posible sin causar una recesión o una depresión económica global. Si dejamos a la organización de los países exportadores de petróleo (la OPEP) subir el precio del petróleo, y por tanto de la gasolina, los aumentos acabarán repercutiendo en la propia caja de de la OPEP.

Si, por el contrario, cambiamos de lugar los impuestos, una mayor parte del dinero adicional gastado en gasolina terminará en nuestra Hacienda, y las personas se beneficiarán de impuestos sobre la renta más bajos. Aumentar los impuestos sobre la gasolina en Estados Unidos también reduciría la demanda global para el petróleo, haciendo más difícil un aumento del precio.

Olvidarse del petróleo
Un mundo donde el uso del petróleo está creciendo no está preparado para alcanzar la cima y la declinación subsecuente de la producción petrolífera. Si el máximo del petróleo llega este año, el año próximo, o de aquí a diez años, necesitamos estar listos para ello. La adopción de un cambio a diez años vista del impuesto según lo mencionado arriba, aceleraría el cambio a fuentes de energía alternativa y ayudaría a restablecer el liderazgo de Estados Unidos en la construcción de un futuro energético sostenible.


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(*) Nota de la traductora: 1 galón equivale a 3,785 litros.


Lester R. Brown - Earth Policy Institute
www.earth-policy.org