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Delfines y marsopas amenazados en todo el mundo por las artes de pesca





Delfines y marsopas amenazados en todo el mundo por las artes de pesca
  Econoticias 41

Internacional

Delfines y marsopas amenazados en todo el mundo por las artes de pesca


Miles de cetáceos mueren atrapados en las artes de pesca






Ginebra, 11 de junio de 2005. Científicos de todo el mundo han participado en la evaluación realizada por todos los mares del planeta del impacto de las artes de pesca en la captura accidental de mamíferos marinos de la familia de los cetáceos. Nueve especies de delfines y marsopas requieren medidas urgentes para que algunas de sus poblaciones no se extingan muriendo por esta causa.

La captura accidental en artes de pesca de peces de otras especies que no son objetivo de las pesquerías constituye una de las mayores amenazas que afectan a delfines, marsopas y ballenas en todo el mundo. Los cetáceos, como mamíferos adaptados a la vida en el mar, necesitan respirar aire en la superficie. Pero, cuando caen en las redes, a menudo quedan aprisionados a cierta profundidad y mueren ahogados. Estimaciones anteriores del WWF muestran que más de 300.000 cetáceos mueren cada año atrapados por las diferentes artes de pesca.

Los científicos advierten que delfines y marsopas están desapareciendo de forma silenciosa pero inexorable por la apatía  gubernamental. Si se llevaran a cabo intervenciones en los métodos de pesca se podrían evitar las capturas accidentales de cetáceos. Entre las nueve especies identificadas, se encuentra la marsopa común en el Mar Negro, donde se matan miles cada año; el delfín atlántico de dorso giboso, de la costa occidental de África; el delfín del Irrawaddy en el sudeste asiático; y la franciscana en Sudamérica. La mayoría de las especies de la lista están amenazadas por la utilización generalizada de los llamados trasmallos, un tipo de arte de pesca utilizado en la captura de peces en alta mar. Los delfines y marsopas tienen grandes dificultades para detectar estas redes tanto visualmente como mediante su sistema de sonar, de modo que pueden resultar fácilmente enredados en las mallas y las cuerdas que soportan la red.

La Dra. Susan Lieberman, Directora del Programa Mundial de Especies de WWF, declaró: “Casi 1.000 ballenas, delfines y marsopas mueren cada día en redes y otras artes de pesca. Eso significa que cada dos minutos perece un cetáceo en estos dispositivos. Las capturas accidentales están poniendo a algunas de estas especies al borde de la extinción. ¡Se necesitan acciones urgentes! Hemos elaborado esta lista para ayudar a los gobiernos y a las agencias de cooperación a saber dónde deben dirigir sus inversiones para resolver el problema”. Así, por ejemplo, entre 1993 y 2003, las pesquerías de EEUU introdujeron modificaciones de sus artes de pesca que redujeron las capturas accidentales de cetáceos a un tercio del nivel inicial. Hasta ahora, muy pocas de estas experiencias exitosas han sido transferidas a otros países y en la mayor parte del resto del mundo los progresos para solventar el problema de las capturas accidentales han sido modestos o nulos. La etiqueta ecológica “Dolphin save” empleada en algunas latas de conservas de atún también ha impulsado a que el consumidor pueda ejercer una cierta presión sobre los productos pesqueros. Sin embargo, es muy poco conocida y apenas se emplea. Sólo en los últimos 40 años en el océano Pacífico la pesca de atún con artes no adecuadas ha causado la muerte de unos 7 millones de delfines. Es evidente, que urge impulsar un nuevo concepto en la pesca para que no se pesque ni de forma excesiva ni afectando a otras especies sin interés comercial como es el caso de los delfines y marsopas.