You are here

Deseo de mujer el Día de San Valentín

Muchas mujeres deben confiar en los hombres para su sustento diario y están sometidas a los arranques hormonales del sexo masculino a la hora de controlar la concepción. Muchas mujeres viven no sólo bajo umbrales económicos mínimos, sino que tampoco disponen de la asistencia necesaria para garantizar su salud reproductiva.

El día de San Valentín celebra el amor desde hace mucho tiempo entre hombres y mujeres, y en el mundo rico esta fecha va acompañada de notas de cariño además de regalos consumistas. Pero el verdadero regalo que querrían muchas mujeres es el de la asistencia a su salud reproductiva e igualdad de derechos y obligaciones entre ambos géneros.

La mujer sigue siendo un pilar socioeconómico en los países no desarrollados. Mujer con leña para cocinar en Tanzania.

De acuerdo con un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), 1.000 mujeres mueren cada día debido al embarazo o el parto, o lo que es lo mismo, una mujer cada 90 segundos. El noventa y nueve por ciento de estas muertes ocurren en países no desarrollados y en concreto el 90 por ciento es en países de África y Asia. El 80 por ciento de estas muertes maternas tras el parto o durante el embarazo se deben a hemorragias, infecciones, presión arterial alta, el parto obstruido, el aborto inseguro y otras incidencias perfectamente evitables.

Para la salud reproductiva de la mujer es imprescindible el acceso a la información y los medios para planificar una familia, que dicho sea de paso es un derecho humano reconocido por muchas naciones del mundo desde 1968. El acceso a los servicios de planificación familiar y de asistencia para la salud reproductiva son el mejor medio para salvaguardar la vida de las mujeres y sus hijos, y que las familias tengan un ambiente emocional y económicamente saludable. La educación de género, tanto en hombres como mujeres, precisa también de un largo recorrido aún para alcanzar la igualdad de oportunidades para ambos.

La salud de mujeres y niños
Las mujeres y las niñas, según el informe del UNFPA en un mundo de siete mil millones de personas, son las que están más sometidas a las desigualdades, a la pobreza, la marginación, y la violencia de género. Sin embargo, el papel de la mujer es clave para la supervivencia de los pueblos. En este mismo informe se señala que las mujeres poseen menos del 15 por ciento de la tierra en todo el mundo, sus salarios, de promedio, son un 17 por ciento inferiores al de los hombres. Además, dos terceras partes de los 776 millones de adultos analfabetos del mundo son mujeres.

La mujer tiene una función fundamental que desempeñar en la preservación de los recursos ambiantales y naturales, y en la promoción del desarrollo sostenible.

Esto significa que las mujeres, sobretodo en los países en desarrollo, están atrapadas tanto por condiciones sociales discriminatorias como por relaciones abusivas. Se casan, muchas veces siendo niñas, por contrato de familia y alumbran antes de conseguir un mínimo nivel de educación a la vez que se convierten en mano de obra esclava fuera del hogar. En el mundo en desarrollo, una de cada siete niñas se casarán antes de cumplir los 15, y en todo el mundo, las complicaciones del embarazo y el parto son las principales causas de muerte de las niñas de 15-19 años.

Muchas mujeres no están facultadas para tomar sus propias decisiones sobre el momento más idóneo para tener hijos, ni cuántos tener o cuánto tiempo deben esperar entre cada uno de ellos. Alrededor del 40 por ciento o más de los embarazos no son planificados. En cambio, cuando se da acceso a la mujer, en particular, y a las familias pobres, a medios para la planificación familiar el número de mujeres y niños que mueren por abortos inseguros y embarazos de alto riesgo disminuyen. "Cuando las mujeres y las niñas tienen acceso a la educación y se les capacita para tomar decisiones sobre el sexo, el matrimonio y la maternidad, éstas tienen la oportunidad de mejorar su posición social ya sea como agricultoras, mujeres de negocios, políticas, o lo que quieran soñar." Mujeres excepcionales arraigadas en países en desarrollo como Wangari Mathai han podido florecer gracias a la educación a la que tuvieron acceso cuando eran niñas.

La salud del Planeta
La Fundación pro Naciones Unidas patrocina a Up Girl, una ONG que promueve un mundo donde las jóvenes puedan evitar los peligros de la maternidad y los matrimonios precoces. Up Girl aporta recursos para mantener a las niñas a continuar en la escuela, disfrutar de salud y seguridad. En la región de Amhara, en Etiopía, donde la mitad de las adolescentes son desposadas, Up Girl está ayudando a promover la educación para estas niñas. El proyecto ofrece clases de alfabetización básica así como información esencial sobre planificación familiar y capacitación agrícola.

Naciones Unidas hace décadas que constató que cuando se permite a las mujeres el acceso a la educación y a la salud corporal bajan los índices de natalidad y se consigue reducir el agotamiento de los recursos y la contaminación al disminuir la población. Todos los informes señalan la importancia de la autonomía cultural de las mujeres para una sociedad durable.

Deseo de mujer
Muchas mujeres sueñan con poder disponer de la educación para progresar como seres humanos y tener garantías de seguridad de género, poder tomar sus propias decisiones sobre cuando asumir la maternidad, así como el número de hijos deseados. En todos los países donde se ofrece un acceso asequible a los recursos de planificación familiar y las mujeres tienen la opción de abortos seguros y legales, las tasas de fecundidad de las mujeres se reducen a dos o menos hijos por mujer. Diversos estudios señalan que hay unos beneficios mayores que los costes de mantener los servicios de planificación familiar y asistencia reproductiva a la mujer. Un entorno social para la mujer más armónico supone contribuir a reducir la presión por los recursos y la contaminación.

Campaña de planificación familiar en Guatemala.

Cuando las mujeres son libres de tomar sus propias decisiones para garantizar su propia salud y la de sus familias, una sociedad empieza a progresar. Sin embargo, en el Día de San Valentín la violencia de género seguirá haciendo mella en los países avanzados. También en España la violencia de género está siendo una verdadera chacra.

Dos tercios de la población mundial verán como miles de adolescentes sufrirán mutilaciones en sus genitales, además de ser “vendidas” como objetos sexuales siendo niñas, hasta terminar muertas en embarazos prematuros, abortos inseguros y otras enfermedades relacionadas con su salud reproductiva. Los esfuerzos para reforzar la equidad de género sigue siendo uno de los principales retos, algo que no podemos olvidar en el día de San Valentín.  

Traducción adaptada del artículo del Worldwatch Institute: What Women Really Want for Valentine’s Day. Febrero 2012. Fotos: Fundación Tierra.

actualizado: 
10/02/2012
parte de: