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Econoticias nº 15. El derecho a la alimentación, u





15Semana del 23 al 29 de diciembre de 2002
Internacional
El derecho a la alimentación, un derecho incumplido
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En el mundo hay 815 millones de personas que padecen hambre. Cada cuatro segundos muere una persona por desnutrición, es decir, 24.000 diarias, casi nueve millones al año.

En 1948, con la adopción de la Declaración de los Derechos Humanos, fue reconocido internacionalmente el derecho a la alimentación. En 1996, este derecho fue reafirmado con la celebración de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Esta cumbre mundial se realizó como respuesta a la persistencia de una desnutrición generalizada y a la creciente preocupación por la capacidad de la agricultura para cubrir las necesidades futuras de alimentos. Dirigentes de todo el mundo se reunieron del 13 al 17 de noviembre de ese año en Roma con la finalidad de renovar el compromiso mundial en favor de la lucha contra el hambre. En esa primera Cumbre Mundial sobre la Alimentación se planteó que la humanidad debía actuar para aliviar el hambre de más de 815 millones de personas, y que en el 2015 la cifra debería haberse reducido hasta un máximo de 400 millones de personas.
Cinco años después, la celebración de la segunda Cumbre Mundial sobre la Alimentación ha alertado de la dificultad de lograr esta meta, pues el número de hambrientos disminuye con demasiada lentitud. Representantes de 181 países, entre los que no se encontraban la mayoría de países ricos, se congregaron en la capital italiana el pasado mes de junio, con la finalidad de reforzar el compromiso clave asumido por los países del mundo para luchar contra el hambre. Sin embargo, los países reunidos no han fijado ni políticas ni medidas concretas para llevar a cabo el objetivo acordado en la primera cumbre.

Las organizaciones no gubernamentales, que sí han tenido presencia en la segunda cumbre, reclaman la soberanía alimentaria, es decir, el derecho a la alimentación y el derecho de los Estados y comunidades a definir sus propias políticas de producción, distribución y consumo de los alimentos, como medio para luchar contra el hambre. Las ONG reclaman que la soberanía alimentaria sea un derecho protegido de las prácticas de las empresas, gobiernos y organismos multilaterales, pues éstos lo vulneran con sus políticas neoliberales.

La situación actual en el mundo es que una persona de cada siete padece hambre y, de estas personas, 300 millones son niños. Según la FAO, la mayor parte de los seres humanos afectados por el hambre viven en el sur de Asia y en África subsahariana.