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Econoticias nº 7. La paz verde se desmorona





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Semana del 18 al 31 de marzo de 2002

Internacional


La paz verde se desmorona

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Los verdes alemanes es un de los raros movimientos sociales que nacieron en 1980 fruto de una brutal presión industrial sobre el entorno. La lluvia ácida, la deplección de la capa de ozono o el peligro nuclear crearon la base de lo que sería la irrupción del ecologismo en el mundo político. La ecología de los políticos verdes desde sus inicios estuvo siempre unida al pacifismo. La no violencia distinguía a este movimiento y la paz verde era bandera en sus acciones reivindicativas. Sin embargo, también es cierto, que en estos últimos años y tras la muerte de una de sus fundadoras, la emblemática Petra Kelly, fallecida en 1992, los verdes alemanes se han debatido entre la disyuntiva entre sus raíces idealistas y el pragmatismo que exige el poder, especialmente, cuando ya lo comparten de una forma efectiva. La ambición de poder, han modificado sus bases programáticas y han abandonado el estricto pacifismo que les vio nacer como partido político hace ahora 22 años.

Durante un congreso federal, celebrado el 16 y 17 de marzo del 2002 en Berlín, el Partido Verde alemán aprobó una resolución a favor de su compromiso general de renuncia a la violencia, pero admitiendo como inevitable el uso de la fuerza militar en los casos en que ésta se ve legitimada por la defensa del Estado de derecho y de las leyes internacionales. Con esta declaración el pacifismo mundial sufre un importante revés puesto que este era uno de los puntales ideológicos que vieron nacer a los verdes como partido político.

La asamblea verde bajo la batuta de su líder y actual ministro de Exteriores, Joschka Fischer también aprobó la propuesta para que las misiones exteriores del Ejército alemán sean respaldadas por al menos dos tercios de los diputados del Bundestag. Lo cierto es que desde la llegada de los verdes al poder el gobierno alemán ya ha intervenido en conflictos bélicos como los de los de Kosovo y Afganistán. La presente declaración belicista, aunque bajo condiciones, no es más que una inevitable consecuencia de la realidad en la que se encuentra este partido desde que llegó al gobierno.

Con la retirada del principio ecopacificista de la acción política verde se derrumba una de los baluartes ideológicos para afrontar los conflictos humanos en otra esfera que no sea la violencia. Esta pérdida de identidad puede también ser una amenaza grave para no superar la barrera del 5% de los votos que les otorgaría representación parlamentaria en las próximas elecciones alemanas previstas para el 22 de septiembre del 2002.