El bisfenol A, un tóxico a eliminar

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10/04/2013
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Abril, 2013.- El bisfenol A (BPA) es el monómero clave para el policarbonato, uno de los plásticos más duraderos y versátiles disponibles. También se emplea el BPA producido como un antioxidante esencial en plásticos flexibles de PVC, resinas epoxi o como agente colorante en el papel térmico.

El bisfenol A se utiliza como recubrimiento en latas y otros artefactos que precisan aislar los alimentos del material del contenido y para ello se emplean resinas epoxis. Es precisamente, el contacto de los alimentos con estos recubrimientos o incluso en contacto con la piel (caso del papel térmico) que puede incorporarse al cuerpo humano. Sin embargo, la mayor parte de esta sustancia se emplea como un intermedio en la fabricación de policarbonato y de resinas epoxi. El BPA prácticamente no tiene aplicaciones individualmente - más del 99% de BPA se convierte en polímeros, tales como el policarbonato y las resinas epoxis.

El bisfenol A se utiliza en grandes cantidades en la fabricación de papel térmico y papel autocopiativo. Es el compuesto que se oscurece y se hace visible cuando el papel se expone a un cabezal de impresión térmico, -como en un impresora térmica. Debido al uso extendido y popular de papel térmico, -como en los billetes de avión, las etiquetas, los comprobantes de los pagos con tarjeta de crédito, las entradas de cine, los tickets de venta, etc.-, y los residuos que generan todas estas impresiones, el BPA puede ser ingerido. El BPA existe en estos papeles como moléculas no consolidadas que pueden acumularse en nuestra piel y migrar al interior de nuestro cuerpo.

Algunos comercios fuera de de España utilizan en sus tiquets de papel garantizado sin bisfenol A. El mismo establecimiento comercial en nuestro país utilizan papel térmico con el tóxico BPA.


Tóxico de curso legal

Aunque el bisfenol A no se ha prohibido en ningún lugar del mundo como sustancia química, la Comisión Europea, a finales de noviembre del 2010, decidió restringir el uso del BPA en una sola aplicación: desde 1/3/2011, la producción, y desde 1/6/2011, la venta de biberones de policarbonato, hechos con base de BPA, - que ya no son permitidos en Europa. Según la OMS (en un informe de noviembre de 2010) asegura que "Los niveles de BPA en el cuerpo humano son muy bajos, lo que indica que el BPA no se acumula en el cuerpo y se elimina rápidamente". Pero existen diversos estudios que ponen en tela de juicio su inocuidad y su papel como disruptor hormonal e incluso producto potencialmente cancerígeno, -aunque también hay opiniones contradictorias. Por este motivo, la prevención en el uso del BPA es sólo mínima y existen varias campañas para solicitar su prohibición. 

Pero lo más interesante es que, aceptando la falta de conocimiento o los estudios dispares, muchas empresas han iniciado sus propias campañas para no ofrecer productos con BPA. Esto es claramente patente fuera de España, -¡aquí ni caso!-, con el papel térmico libre de bisfenol A. Si el bisfenol A fuera tan inofensivo como se dice, probablemente no nos encontraríamos con realidades como la de Francia, donde la mayoría de los comercios no utilizan otro papel térmico en las cajas que no sea con papel libre de bisfenol A (también hay tiquets con impresión de tipo matricial o laser que no contienen bisfenol A). El uso de papel térmico libro de bisfenol A es un claro ejemplo de aplicación del principio de precaución y, por tanto, se evita que éste componente tóxico circule por nuestros dedos manoseando tiquets de compra, entradas a espectáculos, recibos de tarjetas, etc. La existencia de importantes informes científicos condujo a que una aplastante mayoría, izquierda y derecha, de la Asamblea Nacional francesa votase a favor de la eliminación del bisfenol A. Especialmente relevante es el informe de la Agencia Nacional para la Seguridad Alimentaria, Ambiental y Ocupacional (ANSES) sobre “Efectos sobre la salud del bisfenol A”.

Los fabricantes de bisfenol A niegan que sea tóxico y ofrecen una página web en la que intentan confundir a la opinión pública contraargumentando lo que llaman "mitos", cuando algunos no son evidencias: "El bisfenol A es un disruptor hormonal o endocrino", "Los contenedores de alimentos de policarbonato y las latas con recubrimiento epoxi introducen altos niveles de bisfenol A en la comida",  "El bisfenol A causa cáncer",  "El bisfenol A se utiliza como un aditivo en plásticos", "El bisfenol A debería ser prohibido", "El bisfenol A conduce a la obesidad infantil", "Hay una gran cantidad de estudios que demuestra que el bisfenol A es peligroso", "El bisfenol A causa defectos de nacimiento, efectos genéticos e infertilidad",  "El bisfenol A es perjudicial para los seres humanos en dosis bajas",  "El bisfenol A se utiliza como plastificante en materiales plásticos", "Los restos del policarbonato se descomponen en el mar",  "Ciertos países han prohibido el BPA",  "La FDA ha cambiado su opinión sobre el BPA", "El principio cautelar debe aplicarse con cualquier presunto riesgo", "Básicamente, cualquier alternativa es mejor que materiales basados en BPA que vienen en contacto con los alimentos", "Cientos de estudios demuestran que el BPA es dañino pero se ignoran", etc. Todas estas argumentaciones son consideradas como mitos por los fabricantes de BPA, pero la mayoría de ellos son hechos demostrados o, sinó, sospechosos y siguen en estudio. Puedes leer multitud de artículos científicos publicados sobre los distintos efectos nocivos del Bisfenol A, ya sea desde exposición prenatales, neurotoxicidad, hasta ecotoxicidad en ecosistemas acuíferos.
 

Te proponemos que entregues una copia de esta postal cuando te den el tiquet de compra.

Muchos estudios demuestran la toxicidad del BPA

La exposición a BPA puede causar una multitud de problemas de salud, tales como una mayor tasa de enfermedades cardíacas, diabetes, alteraciones del hígado en adultos, la promoción del crecimiento de las células del cáncer de mama, acción como disruptores hormonales, problemas de desarrollo en fetos y niños pequeños, alteraciones del desarrollo cerebral, e incluso causar disfunción eréctil, además de otros problemas sexuales en los hombres. Carlos de Prada, director de la campaña Hogar sin tóxicos afirma de forma contundente que: "El bisfenol A es la estrella de los disruptores endocrinos, el más estudiado. Hay una base científica impresionante, con más de 1.000 estudios realizados". Pero sigue siendo un producto permitido en España y ampliamente utilizado en nuestra vida cotidiana en papeles térmicos y en cantidad de envases que están conteniedo alimentos.

Puedes apoyar la campaña o, sobretodo, enviar cartas a los principales centros comerciales de este país para que empleen papel térmico libre de bisfenol A. Interpela al responsable de la tienda sobre la importancia que los tiquets de las tiendas no contengan bisfenol A. Y eso puedes hacerlo tanto si vas de compras en Carrefour, El Corte Inglés, Día, Lidl, o también a los supermercados ecológicos como Veritas o la tienda del barrio. Puedes utilizar nuestra postalita (basta con imprimirla) y entregarla a la persona que está en la caja para que la haga llegar a sus superiores. Hay que pasar a la acción.

 

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