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El ecorealismo mágico de Arnau Alemany

El mundo sin nosotros es una obra de análisis en la que el autor, Alan Weisman, nos invita a reflexionar que es lo que sucedería a nuestro planeta si de pronto los humanos desapareciéramos y dejáramos de cuidar nuestro artificio: desde las calles de las ciudades hasta las centrales nucleares. El análisis riguroso del autor sobre cómo evolucionarían nuestras centrales energéticas, nuestras ciudades, nuestros tierras de cultivo, etc., nos permite imaginar la suerte que puede correr nuestro planeta de seguir con el actual modelo de desarrollo insostenible.

Algunos artistas han dedicado su vida a plasmar el absurdo de la civilización moderna cuyo único pretexto es someter a la naturaleza, aún siendo todo el artificio más que efímero. Profundizar en esta necesidad de un mayor esfuerzo por reconocer que la naturaleza es lo primero es algo implícito en la obra del artista catalán Arnau ALEMANY nacido en Barcelona en 1948. Un artista hecho a base de esfuerzo pero que ya de pequeño se forma para su sueño artístico. No en vano a los 12 años ya estudiaba las técnicas del arte en horario nocturno. Hombre de muchos oficios para ganarse el sustento pero comprometido con su visión mágica del entorno que nos rodea.

La naturaleza tiene razón en la obra de Arnau Alemany.

En 1978 organiza su primera exposición en la sala Madei de Barcelona (actualmente ya no existe) y desde entonces se dedica únicamente a pintar. Ha expuesto también en Madrid, Valencia, París, Lyon, San Francisco, Nueva York, Chicago y Valencia. En 1991 recibe el segundo premio en la Bienal de Montecarlo y hay obra suya en el Museo Marugame Hirai de Arte Contemporáneo Español de Marugame (Japón).

Arnau Alemany se inspira esencialmente en la ciudad, en los iconos de nuestra civilización: los medios de transporte, la energía. A través de estas imágenes inventadas la naturaleza toma su protagonismo con una fuerza hercúlea para hacerse hueco y presente. Es así como el pintor crea una atmósfera que no deja indiferente, que es mágica en el sentido que es capaz de activar la conciencia de quien lo observa. Sin duda, no es el arte esotérico activador de niveles superiores de conciencia, pero su contribución anima a reflexionar respecto a nuestra relación con el planeta. Un planeta que como afirma Weisman en El mundo sin nosotros "la solución inteligente requeriría el valor y la prudencia de poner a prueba nuestros conocimientos. En algunos aspectos resultaría penosa y dolorosa, pero no fatal".

Los abusos de nuestra civilización, ajena a los beneficios de una mayor armonía con la naturaleza, es la idea recurrente en la obra de Arnau Alemany

En el mundo recreado por Alemany este está casi vacío; como si comprendiera el mensaje de Weisman de que para ser beneficiaros de los progresos "como suele pasar con muchas de las cosas buenas, nos permitimos el lujo de tener cada vez más a costa de ponernos en peligro a nosotros mismos". La obra de Arnau Alemany está bien presente por toda la web. Hemos seleccionado tres obras que se encuentran por la red y una que recientemente (enero 2011) estaba expuesta en la Sala Parés de Barcelona. Sin duda, es uno de estos artistas por la Tierra que toda persona sensible con la actual degradación planetaria debe conocer.

 

actualizado: 
23/01/2011
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