La contaminación sonora





La contaminación sonora
seca30a_contaminación sonora
Si abres la ventana, utiliza auriculares para oír la televisión.
seca30b_contaminación sonora
El ruido nocturno perturba nuestro sueño.
La venganza del ruido
Un bosquimano del oeste africano de setenta años tiene mejor oído que un español de veinte. El nivel de ruido que nos envuelve en los tiempos modernos ha ido cada vez en aumento, hasta que finalmente nos hemos dado cuenta de que tal situación afecta de forma grave a nuestro bienestar general. En la actualidad, el estrés por ruido es una de las enfermedades más corrientes, y que tiene una solución sencilla: reducir el nivel de ruido.
Ruido, ruido y más ruido
El ruido se puede definir como un sonido molesto e intempestivo que produce efectos fisiológicos y psicológicos no deseados en las personas y otros seres vivos.

Las actividades humanas generan ruido: el transporte, la industria, la construcción de edificios y las obras públicas, los espectáculos, el comercio, la recogida de basuras, las escuelas... Toda nuestra educación está envuelta de ruido, hasta el punto de que se convierte en un factor vital que exige levantar más el tono de la voz o perder progresivamente audición.
El desgaste de nuestros oídos, un proceso silencioso
Curiosamente, los efectos del ruido sólo raras veces tienen un efecto contundente y palpable. En general, es un efecto de desgaste sobre el umbral auditivo que no es fácil de detectar, ya que con la edad también se produce. Lo cierto es que parece que el ruido tiene una causa directa en la psicología de las personas y sobre algunas actividades, como puede ser la comunicación, la perturbación del sueño o la ejecución de determinadas labores.

La exposición al ruido ambiental destruye las células sensoriales de las orejas y éstas ya no se pueden regenerar. El ruido envejece nuestro oído. En la actualidad la mayoría de los países considera que más de 65 db de nivel sonoro equivalente diario es el límite superior de tolerancia. En España, un 35 % de la población está expuesta a niveles de ruido por encima de los 65 db. Se considera silencio entre 0 y 20 db. Una calle con mucho tráfico soporta unos 85 db. El claxon de un coche a un metro de distancia suena a 120 db.
Migraña, hipertensión, úlcera gástrica...
El ruido puede producir un desplazamiento temporal o permanente del umbral auditivo de una persona, en otras palabras, puede producir sordera. También provoca alteraciones en el sueño. Tengamos en cuenta que una conversación reposada entre varias personas equivale a unos 55 db y que por encima de los 35 db se empiezan a experimentar trastornos de sueño en personas especialmente jóvenes y viejas.

Niveles de ruido muy altos producen estrés por una estimulación del sistema nervioso vegetativo. Otras consecuencias son la hipertensión arterial, la úlcera gástrica y las migrañas. El ruido causa irritabilidad; convivir en un ambiente ruidoso dificulta la sociabilidad de los individuos.

Resumiendo ...
Hablemos sin levantar el tono de voz.

En verano no escuchemos ni la televisión ni la radio con las ventanas abiertas si no es con auriculares.

No vayamos en coche a grandes velocidades por los núcleos urbanos.

Utilicemos protectores sin manías cuando trabajemos en lugares con emisiones sonoras de más de 85 db.

Compremos aparatos que sean poco ruidosos.

Te recomendamos un libro: El ruido (J. M. Sanz, Serie Unidades Temáticas Ambientales, MOPTMA).