La población de Estados Unidos alcanza los 300 millones y apunta hacia los 400 millones

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06/10/2006
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La población de Estados Unidos alcanza los 300 millones, y apunta hacia los 400 millones
Alerta 10 - 2006

No hay motivos para celebración alguna. En algún momento de este mes, la población de Estados Unidos alcanzará los 300 millones. En épocas pasadas, alcanzar un eslabón demográfico tan significativo pudiera haber sido motivo de celebración. En el 2006, no lo es. El crecimiento de la población es un indicador  que a medida que se incrementa da a cada persona una parte menor del pastel de recursos. Contribuye a la escasez de agua, a la conversión del campo a aplicaciones no agrícolas, a la congestión del tráfico, a más basura, a la sobrepesca, al constreñimiento de los parques nacionales, a una dependencia cada vez mayor del petróleo importado, y a otras condiciones que disminuyen la calidad de nuestras vidas diarias.


El crecimiento de la población de EUU contrasta con la situación en otros países industrializados donde las poblaciones se mantienen estables o descienden


A medida que la población aumenta, también lo hacen las emisiones de dióxido de carbono que calientan la Tierra.


Cada coche de Estados Unidos requiere algo más de 800 metros cuadrados de tierra pavimentada para carreteras y parkings.


La basura que acarreamos a vertederos cada vez más distantes nos hace más dependientes de lejanas fuentes de petróleo.


New York City genera 12.000 toneladas de basura al día

Octubre, 2006. Con la tasa de nacimientos excediendo la de muertes por casi dos a uno, la población de Estados Unidos crece cerca de 1.8 millones cada año, o un 0.6 %. La adición de casi 1 millón de inmigrantes por año conlleva una tasa de crecimiento anual del 0.9 %, incrementando la adición total a 2.7 millones de habitantes anuales. Si las cosas se mantienen como ahora, nos dirigimos hacia los 400 millones de americanos antes del 2043.

El crecimiento de la población de Estados Unidos contrasta con la situación en otros países industrializados tales como Francia, el Reino Unido, Alemania, Italia y Japón, donde las poblaciones se mantienen esencialmente estables o descienden levemente. Prácticamente en cada sociedad industrial donde las mujeres están instruídas y tienen acceso al trabajo, tienen un promedio de dos niños o menos.

Más población, menos agua
Más gente requiere más de todo, incluyendo el agua. En nuestro altamente urbanizada sociedad, no sabemos reconocer cuánto agua utiliza cada persona. Mientras que bebemos cerca de un galón (3.785 litros) de agua cada día en forma de agua, zumos, gaseosas, café, té, cerveza o vino, nos tomamos unos 500 galones al día (1.893 litros/día) para producir el alimento que consumimos.

El crecimiento anual de la población de Estados Unidos de casi 3 millones contribuye a las escaseces de agua que están plagando la mitad occidental del país y muchas áreas en el este. Actualmente los niveles de agua están descendiendo en la mayoría de las grandes llanuras y en el sudoeste de Estados Unidos. Los lagos están desapareciendo y los ríos bajan secos. Han pasado muchos años desde que el río Colorado, el río más grande del sudoeste de Estados Unidos, alcanzó el golfo de México.

Mientras los abastecimientos de agua se encogen, la competencia entre los granjeros y las ciudades se intensifica. En esta competencia, los granjeros pierden casi siempre. Difícilmente pasa un día en los Estados Unidos occidentales sin que algún granjero o un districto entero de irrigación no venda sus derechos de agua a ciudades como Denver, Las Vegas, Phoenix, Los Ángeles o San Diego. 

El apetito por el marisco de 300 millones de americanos también está sobrepasando la producción sostenible de sus industrias pesqueras costeras. Las poblaciones de mariscos y pescados estables a largo plazo, tales como el bacalao de la costa de Nueva Inglaterra, pargos en el golfo de México, y salmones en el noroeste de Estados Unidos están amenazadas por la sobrepesca.

Asfaltando campos
En Estados Unidos, más gente significa más coches. Y eso, a su turno, significa pavimentar más tierra para las carreteras y estacionamientos. Cada coche de Estados Unidos requiere algo más de 800 metros cuadrados de tierra pavimentada para carreteras y parkings. Por cada cinco coches que se agregan a la flota de Estados Unidos, una área del tamaño de un campo de fútbol se cubre con asfalto.

A menudo, esta tierra que se pavimenta es tierra de cultivo simplemente porque los suelos planos y bien drenados que son buenos para cultivar son también ideales para construir carreteras y aparcamientos. Una vez que está pavimentada, la tierra no se recupera fácilmente. Como el ecologista Rupert Cutler comentó una vez: "el asfalto es la última cosecha de la tierra."

Los Estados Unidos, con sus 226 millones de vehículos de motor, ha pavimentado más de 6 millones de kilómetros de carreteras, -longitud suficiente para circundar la Tierra en el ecuador 157 veces. Además de las carreteras, los coches requieren el espacio del estacionamiento. Imagine un parking para 226 millones de coches y camiones. Si eso es demasiado difícil, intente visualizar estacionamiento para 1.000 coches y después imagínese lo que parecerían 226.000 de éstos.

El precio de los atascos
Más coches también se traduce a más congestión de tráfico. Los americanos están pasando cada vez más y más tiempo sentados en sus coches yendo a ninguna parte a medida que las autopistas y las calles se convierten, realmente, en aparcamientos. Mientras las ciudades se agrandan y se dispersan, la distancia de los viajes se alarga.

La combinación de distancias de viaje más largas y la mayor congestión en el trayecto, aumenta el tiempo que se pasa en los automóviles. En 1982 el conductor medio experimentó 16 horas de retraso, antes del 2003 se había triplicado a 47 horas. El tiempo de viaje en coche está aumentando en casi cada área metropolitana de Estados Unidos. La "hora punta” en todas partes se está alargando a medida que los conductores procuran combatirlo saliendo del trabajo más temprano o retrasando su viaje hasta que disminuye el tráfico.

Los costes de aumentar la congestión y los tiempos de desplazamiento son altos. La congestión de tráfico en Estados Unidos en 2003 causó 3.700 millones de horas de retrasos en los trayectos y se perdieron 8.700 millones de litros de combustible. La factura total para todo esto era de 63.000 millones de US$. Algunas corporaciones han comenzado a considerar los costes de la congestión del tráfico al decidir donde establecer una nueva planta o edificio de oficinas. Se preocupan sobre los efectos de la congestión del tráfico en sus empleados y los costes para la compañía misma cuando el transporte de materias primas y de productos acabados se retarda.

Más gente no solamente significa que nuestras ciudades natales estén más pobladas, sinó que también lo están los centros de relax o de ocio donde nos “escapamos” para disfrutar de paz y tranquilidad. Los parques nacionales, las áreas salvajes y las playas están viendo a más visitantes cada año. Los parques nacionales de Estados Unidos a veces tienen que cerrar la entrada a turistas. En 1906 cuando el parque nacional de Yosemite era joven y éramos una población mucho menor, el parque tenía 5.000 visitantes anuales. Hoy, más de 3 millones de personas (y sus coches) visitan el parque cada año.

A más población, más montañas de basura y de petróleo
Más gente también significa generalmente más basura. New York City, por ejemplo, genera 12.000 toneladas de basura al día, un flujo que necesita de 600 camiones trailers completamente cargados cada día destino hacia alejados terraplenes en New Jersey, Pennsylvania, Virginia y Ohio. La basura que acarreamos a vertederos cada vez más distantes nos hace más dependientes de lejanas fuentes de petróleo.

A medida que la población crece, también lo hace el consumo de energía. Estados Unidos, ricamente dotado de petróleo, ha agotado gran parte sus reservas de combustible en dos generaciones. El uso del petróleo ha excedido la tasa de nuevos descubrimientos de yacimientos en Estados Unidos por unos 25 años. Mientras las reservas se contraen, la producción de Estados Unidos disminuye y las importaciones aumentan, ayudando a aumentar los precios del petróleo en el mundo. Y a medida que la población aumenta, también lo hacen las emisiones de dióxido de carbono que calientan la Tierra.

Controlando la población
Dados los efectos negativos del crecimiento continuado de la población en nuestras vidas diarias, puede ser hora de establecer una política nacional de población, que conduzca hacia la estabilización de la población lo más temprano posible. Según lo observado anteriormente, casi todo el resto de los países industrializados actualmente tienen poblaciones estables o que declinan. Quizás también es hora para nosotros de estabilizar la población de Estados Unidos, de modo que nunca tengamos que preguntar si 400 millones de americanos son un motivo para la celebración.

Lester R. Brown - Earth Policy Institute
www.earth-policy.org