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La pobreza, la enfermedad y el deterioro ambiental verdaderos Ejes del mal





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Semana del  10 al 30 de Enero de  2005


Internacional


La pobreza, la enfermedad y el deterioro ambiental verdaderos Ejes del mal



Barcelona, 14 de enero 2005. El Centre Unesco de Catalunya presenta de forma simultánea la versión catalana del informe que el Worldwatch Institute presenta a nivel mundial en la versión original en inglés. El informe anual State of the World 2005 (La situación del mundo) se publica en España en lengua catalana (desde 1993) y castellana (desde 1996). Este prestigioso documento, elaborado por expertos de primera línea y con más de 20 años de experiencia, alerta cada año sobre problemáticas que comportan el deterioro ambiental planetario. En la edición del 2005 el tema clave es la seguridad mundial y sin tapujos se afirma que “la guerra mundial contra el terrorismo distrae de la atención del mundo sobre las causas reales de la inestabilidad. Las acciones terroristas y la peligrosas reacciones que provocan son síntomas de las causas subyacentes de la inseguridad mundial que son la crítica interacción entre la pobreza, las enfermedades infecciosas, la degradación ambiental y el aumento de la competencia por el acceso al petróleo y a otros recursos”.


Es evidente que la pobreza, la enfermedad y el deterioro son sólo algunos de los efectos que causan los verdaderos ejes del mal según afirma Christopher Flavin presidente del Worldwatch Institute. Estamos ante problemas que no van con pasaporte y que se instalan casi sin previo aviso. La situación del mundo 2005 examina profusamente los puntos críticos para abordar la construcción de un mundo más pacífico, menos consumista, salvaje e injusto. El petróleo y su dependencia incrementa las rivalidades geopolíticas, las guerras civiles y las violaciones de los derechos humanos. El agua potable no está disponible para 434 millones de personas mientras que cerca de 2.000 millones padecen hambre o deficiencias nutritivas básicas. Cifras todas ellas que padecen menores cuando las comparamos con el impacto de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, estas como el VIH se ha convertido en una máquina biológica asesina con cerca de 50 millones de infectados. El paro juvenil no mata directamente pero provoca situaciones de incertidumbre que desembocan en delincuencia, extremismo y, en general, en pobreza y problemas immigratòrios. Los análisis pormenorizados del informe La situación del mundo 2005 tal como reconocen los directores del proyecto de este año los expertos Michael Renner e Hilary French “la fijación actual de lucha contra el terrorismo está eclipsando las amenazas más graves que se ciernen sobre nuestra civilización, por ello los gobiernos deben redoblar los esfuerzos para garantizar la seguridad humana y ambiental e intensificar el desarme y las reconstrucciones postconflicto".

Las evidencias de estas afirmaciones se convierten en datos capaces de sacudir nuestra percepción del mundo acostumbrados a los filtros de los medios de comunicación y los gobiernos. Cada año se producen más de 8 millones de armas ligeras que ya suman cerca de 650 millones en todo el mundo. El rastro de muerte que dejan no es invisible pues más de 300.000 personas mueren al año por estas armas ligeras en los conflictos bélicos de baja intensidad y que han sido producidas esencialmente por factorías gubernamentales. España no es una excepción sino todo lo contrario.

Las enfermedades infecciosas provocan en todo el mundo el 25 % de la mortalidad global. Expertos en sanidad temen que una pandemia de gripe pudiera segar miles de vida. No sería la primera vez. Además, en los últimos 30 años se han diseminado geográficamente en nuevas áreas unas 20 enfermedades conocidas pero a la vez se han identificado otras 30 desconocidas por el momento. Todo ello sin contabilizar los 20 millones de muertes que ya ha causado el virus del VIH desde que se identificó en 1981 y los más de 3 millones repartidos por más de 30 países muertos en el 2003.

La seguridad mundial reclama nuevos retos a los gobiernos invirtiendo más recursos. El dinero necesario para emprender una lucha efectiva contra las amenazas a la paz y a la seguridad internacional se conseguiría con tan sólo traspasar un 7,4 % de los presupuestos militares de los gobiernos donantes se conseguirían los 50.000 millones de dólares anuales suplementarios para financiar los objetivos de reducir la pobreza, las enfermedades y las desigualdades sociales en el horizonte del año 2015. Sin embargo el propio informe del Worlwatch Institute señala la importancia de fortalecer e incrementar la capacidad de las Naciones Unidas como organismo que permita responder a las amenazas a la seguridad internacional. Aunque el fin de la guerra fría entre Estados Unidas i la ex Unión Soviética terminó hace años no se puede olvidar que el mundo hay almacenadas más de 28.000 armas nucleares pero que en un 98 % estos están controlados por EUA y Rusia.

La presentación del informe anual del Worldwatch Institute en catalán (L’Estat del món 2005) ha sido posible gracias a la colaboración de entidades como la Fundació Caixa Sabadell, la Fundació Sa Nostra y el Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible de la Generalitat de Catalunya. En el acto, de presentación se contó con el experto Erik Assadourian y codirector de esta edición que ha puesto de relieve la importancia de trabajar por la seguridad mundial. Una realidad bien candente cuando el tsumani de final del 2004 se llevó la vida de 150.000 personas en el sudeste de Asia, Índia y Sry Lanka principalmente.