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Limpieza y serenidad





Limpieza y serenidad

Una bayeta y un cubo de agua pueden limpiar tu casa y tu mente.


“Si puedo controlar el desorden a mi alrededor, puedo encontrar la serenidad interior”, Paula Jhung, en Cleaning and the Meaning of Life.



Sobre la autora
Carol Venolia, arquitecta, es la autora de la columna "Design for Life" en la revista Natural Home Magazine la (www.naturalhomemagazine.com), coautora de Natural Remodeling for the Not-So-Green House (www.naturalremodelling.com) y docente en el "Programa de Comunidades Sostenibles" en la Dominican University of California. cvenolia@sonic.net

Dejando de lado sus deseables resultados, que hay que reconocer, la limpieza doméstica siempre me había parecido una pérdida de tiempo: una pesadez, una lata, un mal necesario.

Así que allí estaba un día, sintiéndome superada al ver que se me habían acumulado demasiadas cosas. Había pospuesto la limpieza por tanto tiempo que las bolitas de polvo y pelusa estaban realizando convenciones en las esquinas de los pasillos, y yo tenía invitados el día siguiente. Refunfuñando, saqué a estirones la aspiradora y me dispuse a gastar el siguiente par de horas en una de mis actividades menos predilectas.

Enchufé la aspiradora, coloqué la boquilla y empecé a hacer esos familiares movimientos, de gran dramatismo, a lo largo y ancho del suelo. Y entonces ocurrió. Una paz profunda y maravillosa alcanzó a la totalidad de mi ser. De repente, me encontraba totalmente presente, experimentando mis acciones como un acto para elevar el espíritu de mi casa, y el mío propio. Limpiar había pasado de ser una simple tarea ejecutada entre gruñidos a un acto de cuidado de mí misma, de mi casa, y de todos aquellos que puedan entrar en ella.


El poder de la limpieza consciente
Reflexioné sobre algo que mi amiga Ann Marie Holmes, autora de Earth Spirit Living: Bringing Heaven and Nature Into Your Home (Atria Books, 2007), me contó una vez.

Cuando ella llevaba un negocio de limpieza hace muchos años, se dio cuenta de que las habitaciones pasaban a ser diferentes en un modo metafísico después de ser limpiadas. Ella y su personal hallaron que llevar orden y equilibrio al entorno en realidad suponía llevar un nuevo nivel de orden y equilibrio a sus propias vidas, así como a las vidas de sus clientes. Holmes guarda una colección de cartas de clientes que creen que su limpieza con buenas intenciones trajo una sensación de refugio y sensaciones curativas a sus hogares. Incluso un hombre afirmó que ello salvó su matrimonio.

Tiempo más tarde, Holmes se convirtió en la “Focalizadora de la limpieza” en la Findhorn Foundation, una comunidad espiritual en Escocia dedicada a la co-creación con la naturaleza. De nuevo, ella enseñó a su equipo de limpieza a mantener una actitud positiva y a ver el edificio como una parte viva de la naturaleza. En el transcurso de un año, la limpieza se convirtió de ser la tarea asignada menos deseada de la comunidad a tener lista de espera.  


Limpiar fuera, limpiar dentro
En Spiritual Housecleaning: Healing the Space Within by Beautifying the Space Around You (New Harbinger Publications, 2001), la limpiadora profesional Kathryn Robyn sugiere que la paz interior se puede alcanzar a través del mantenimiento diario de nuestro entorno. “Cuando se llevan a cabo de manera consciente”, afirma, “los ejercicios de quitar el polvo o barrer logran la creación de un espacio sagrado de manera más completa que cualquier otra cosa que puedas hacer”.

Robyn describe el modo paradójico en el que muchas personas creativas a menudo posponen la limpieza, hasta que la usan para postergar otras cosas, por ejemplo cuando se encuentran ante un nuevo proyecto. “Lo más interesante”, remarca Robyn, “es que una vez que han llevado a cabo toda esa necesaria limpieza, sus cabezas están libres y claras para enfrentarse al lienzo o a la página en blanco”. 


Ahora puedo ver con claridad
Conforme meditaba sobre las experiencias de Holmes y Robyn, de repente comprendí algo: si cuido de mi cuerpo al lavarme, comer bien y hacer ejercicio, ¿por qué no debería otorgar esa misma importancia al cuidado de mi casa? 

Cada vez que le paso el trapo a la encimera en la cocina, cada vez que aspiro el suelo o quito el polvo, estoy cuidándome. Cada vez que arreglo, recojo y organizo la casa, estoy despejando mi mente. De hecho, cuando las cosas se empiezan a acumular a mi alrededor – revistas sobre la mesa, correo sin abrir sobre el escritorio, libros sobre el suelo junto al sillón de leer – empiezo a sentirme alterada y abrumada. He aprendido que el camino más rápido para volver a la calma es despejar todo ese desorden y restaurar la simplicidad funcional y visual.
 

Artículo reproducido con permiso de Natural Home Magazine. Leer más artículos de Natural Home Magazine.