Los daños de los huracanes alcanzan nuevas cotas

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06/08/2006
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Los daños de los huracanes alcanzan nuevas cotas: las compañías de seguros abandonan a los dueños de casas situadas en áreas costeras del alto riesgo
Alerta 8 - 2006

Los daños causados por los huracanes están disparando las previsiones, llevando a la bancarrota a las compañías de seguros y privando a los dueños de casas en áreas de riesgo elevado de contratar un seguro. Durante los años 60, el daño causado por tormentas a nivel mundial  con pérdidas económicas que alcanzaban los mil millones de US$ o más, sumó un total de apenas 4.000 millones de US$. En los años 70 se alcanzaron los 7.000 millones de US$, y en los años 80 se llegó a un total mundial de 24.000 millones de US$. Y llegaron los años 90, cuando las pérdidas causadas por huracanes se elevaron a 113.000 millones de US$. Pero es que solamente durante los seis años des del 2000 al 2005, los huracanes han dejado una escalofriante cuenta de 273.000 millones de US$


Vista desde el espacio de la  formación del huracán Katrina. Fotografía de NOOA (NASA)

Imagen del huracán Katrina a su paso devastador por el golfo de México a las 2:45 pm del 28 de agosto del 2005. Fotografía de NOOA (NASA)




Destrozos del huracán Mitch en Honduras en 1998 y del Wilma en EEUU (fuente: NOOA News - NASA).


Imagen del huracán de categoría 3 “Long Island Express” que azotó New York en 1938 (fuente: Accuweather.com)


Casas devastadas en la costa norte de Sri Lanka por el tsunami de enero del 2005 (fuente: UNEP)

29 de Agosto, 2006. Dos tendencias son en gran parte responsables de los costes cada vez mayores de desastres causados por tormentas con vientos violentos. Uno, el rápido desarrollo costero está trayendo más gente e infraestructura más costosa en áreas vulnerables. Y dos, los huracanes (llamados “tifones” en el Pacífico occidental) están creciendo más fuertes y están durando más tiempo, alimentados por las altas temperaturas superficiales del mar. También están ensanchando su área geográfica de afectación, invadiendo áreas previamente consideradas seguras de la cólera de los huracanes.

El año pasado (2005) fue el peor para las áreas asoladas por tormentas y para las compañías que las aseguran. Las pérdidas causadas por las ocho tormentas principales del año 2005 excedieron los 170.000 millones de US$, la mitad de los cuales estaban asegurados. Tres de las tormentas se localizaron en el Pacífico, pero las tormentas Atlánticas facturaron el 98% de los costes económicos. 

Los huracanes más recientes crecen en virulencia y extensión
La estación inusualmente larga de huracanes en el Atlántico Norte que se extendió desde junio hasta Año Nuevo registró 28 tormentas nombradas, tomándose todo el alfabeto y hasta letras griegas. Este registro es casi tres veces el número anual medio de tormentas durante el último siglo. Alimentados por las altas temperaturas de la superficie del agua, cuatro huracanes, -Emily, Katrina, Rita, y Wilma-, alcanzaron fuerza máxima, el número más alto de tormentas de categoría 5 que nunca se vió en una única estación.

El huracán Katrina, que azotó la costa del golfo de los Estados Unidos durante el pasado agosto del 2005, fue la tormenta financieramente más devastadora nunca registrada, con daños causados por vientos y por la tormenta que excedieron los 125.000 millones de US$. Aunque el Katrina registró velocidades de viento superiores a los 282 kilómetros por hora, afortunadamente ya se había debilitado a categoría 3 en el momento en que golpeó la costa del golfo de Estados Unidos. La llegada de Rita pocas semanas después marcó la primera vez que dos tormentas de categoría 5 se formaban en el golfo de México durante la misma estación. Y entonces llegó Wilma, que devastó parte de la península de Yucatán en México y entró en la historia como la tormenta Atlántica más intensa nunca registrada.

Las tormentas en el 2005 no fueron solamente más fuertes, sinó que también se extendieron mucho más. El huracán Vince, que llegó a España en octubre, viajó más hacia el norte y al este que cualquier otro ciclón tropical atlántico. Un mes después, la tormenta tropical Delta también llegó a las islas Canarias, alcanzando territorios inexplorados hasta el momento para los huracanes atlánticos. Tormentas cada vez más fuertes en áreas inesperadas, como éstos o el huracán Catarina en el 2004 en Brasil, -el primer huracán registrado en el Atlántico del sur-, están incitando a las compañías de seguros a reformular sus modelos de catástrofes.

El incremento de la temperatura de la superficie del mar, ingrediente ideal para generar huracanes
De los cerca de 90 ciclones tropicales que nacen cada año, casi la mitad crecen lo suficiente para ser clasificados como huracanes. Los ingredientes para generar un huracán son temperaturas de la superficie del mar de por lo menos de 26 ºC y condiciones favorables de viento. Cuanto más altas son las temperaturas de la superficie del mar, mayor alcance tienen las tormentas.

Durante las tres décadas pasadas, las temperaturas superficiales del océano tropical han crecido casi un 0,5 ºC, un aumento jamás registrado en lo últimos 150 años y quizás sin precedentes durante varios miles de años. Kerry Emanuel del MIT - Massachusetts Institute of Technology señala que los huracanes y los tifones en el Atlántico y en el norte del Pacífico han doblado su energía durante este período. Las tormentas también están durando más que antes. Y debido al incremento de las temperaturas causado por las emisiones crecientes de gases invernadero, se perfilan en el horizonte tormentas aún más fuertes. El aire más caliente también contiene más vapor de agua, incrementando las precipitaciones y las consiguientes inundaciones.

Más huracanes están alcanzando ya fuerzas de categoría 4 y 5. Los científicos del Georgia Institute of Technology han demostrado esto en los océanos de todo el mundo, uno de cada tres huracanes en los años 90 y principios del 2000 se convirtió en uno de gran alcance, comparado con el registro de menos de uno de cada cinco durante los años 70 y 80 (véase los datos). Las tormentas más fuertes son desproporcionadamente más destructivas. Mientras que una tormenta de categoría 1 tiene velocidades de viento de 119 – 153 km/hora y puede dar lugar a una oleada de unos 1,2 metros sobre el nivel normal, una tormenta de categoría 5, -que dobla la velocidad del viento-, puede traer en una oleada de más de 5,5 metros.

La huída de las aseguradoras privadas de la costa
La reciente crecida de huracanes de gran alcance en el sur de los Estados Unidos ha expulsado a muchas aseguradoras del negocio o les ha puesto en situación de liquidación, dejando a clientes rebuscando el mercado para encontrar nuevas coberturas, un esfuerzo que resulta cada vez más difícil. Muchos dueños de propiedades situadas en áreas propensas a huracanes han visto como durante los próximos años tendrán que hacer frente al incremento de las tarifas de su seguro que llegan a doblarse y triplicarse. La mayor compañía aseguradora del mundo, American International Group Inc., ya no acepta nuevas pólizas en algunas comunidades de la costa del Golfo. Allstate, una de las aseguradoras más grandes de Florida, ha cancelado 95.000 pólizas en el 2005 y planea cancelar 120.000 más este año. Mientras el Estado o las aseguradoras federales actúan para cubrir las propiedades con las que las compañías privadas ya no quieren ningún tipo de trato, básicamente subvencionando el desarrollo en áreas propensas al riesgo, están incurriendo en la generación de grandes déficits que alguien, generalmente el contribuyente, debe cubrir.

No sólo los estados sureños se ven afectados: Allstate también está cancelando 28.000 pólizas de seguro en Nueva York. Ni Allstate ni MetLife harán nuevos clientes en Long Island, Nueva York, que fue el objetivo directo del huracán de categoría 3 “Long Island Express” de 1938. Según AIR Worldwide, una firma de tecnología y modelación del riesgo que sirve a la industria aseguradora, una tormenta de categoría 5 que golpeara el área de Nueva York provocaría hoy 96.000 millones de US$ en pérdidas. En Miami, una tormenta de esa fuerza facturaría por 155.000 millones de US$.

Las aglomeraciones en las costas
Más del 40% de la población de Estados Unidos reside en los condados costeros, muchos de los cuales están creciendo rápidamente. El crecimiento más rápido de población del país se ha generado en Florida, el estado con mayor riesgo de huracanes, con cerca de 2.175 km de línea de la costa y ningún punto más lejos de 130 km del agua. La población a lo largo de la costa propensa a huracanes entre North Carolina y Texas se ha más que triplicado, pasando de 10 millones a casi 35 millones, durante los últimos 50 años.

Una de cada 10 personas del planeta vive en zonas extremadamente vulnerables, a 95 km de la línea de la costa y a menos de 10 metros sobre el nivel del mar, y más gente parece que se dirige hacia esa dirección. En los países en vías de desarrollo, donde actualmente las aseguradoras cubren menos del 2% de los costes de los desastres "naturales" (comparado con Estados Unidos, en donde se asegura la mitad), los huracanes pueden retrasar el desarrollo varias décadas. Cuando el huracán Mitch azotó Honduras y Nicaragua en 1998, por ejemplo, se llevó más de 11.000 vidas y dejó una destrucción que excedía el PIB de los dos países.

Tormentas más violentas junto con mayores poblaciones vulnerables es una receta ideal para el desastre económico y humanitario. Los 273.000 millones de US$ en daños causados por  tormentas importantes durante esta década continuarán subiendo. Si nos alejamos de las temperaturas tradicionales que conocemos, esto implica que el pasado ya no puede ser usado como guía o modelo para el futuro. Los patrones del clima son cada vez más difíciles de anticipar y los riesgos más difícilmente a predecir.

En un algún momento, las mareas humanas pueden dar la vuelta y la gente puede trasladarse al interior, como hemos visto recientemente con el abandono de comunidades devastadas por el huracán Katrina. A medio plazo, la pregunta ya no es si podemos permitirnos reducir las emisiones de carbono que están incrementando la temperatura de la Tierra, sino si podemos no permitírnoslo.
Lista de los 20 huracanes y tifones que han generado más pérdidas económicas, entre 1950-2005. En miles de millones de US$. Fuente: Munich Re, NatCatSERVICE (Munich, Alemania: Agosto 2006).

Pérdidas económicas anuales causadas por huracanes y tifones a nivel mundial, entre el período 1950-2005. En miles de millones de US$. Fuente: Munich Re, NatCatSERVICE (Munich, Alemania: Agosto 2006).

Pérdidas económicas aseguradas anuales causadas por huracanes y tifones a nivel mundial, entre el período 1950-2005. En miles de millones de US$. Fuente: Munich Re, NatCatSERVICE (Munich, Alemania: Agosto 2006).

Pérdidas económicas causadas por huracanes y tifones a nivel mundial, por décadas, entre el período 1950-2005. En miles de millones de US$. Fuente: Munich Re, NatCatSERVICE (Munich, Alemania: Agosto 2006).

Pérdidas económicas aseguradas causadas por huracanes y tifones a nivel mundial, por décadas, entre el período 1950-2005. En miles de millones de US$. Fuente: Munich Re, NatCatSERVICE (Munich, Alemania: Agosto 2006).
Janet Larsen - Earth Policy Institute
www.earth-policy.org