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Mayor conciencia con el atún en lata

El mar se queda sin peces por una sencilla razón: la capacidad de los barcos de pesca cada vez es mayor y la demanda mundial de pescado es insaciable. Más del 75% de los stocks pesqueros están totalmente explotados, sobreexplotados o agotados debido a la sobrecapacidad de las flotas pesqueras, la pesca pirata y los métodos de pesca no selectivos.

Greenpeace ha identificado 15 especies de peces que no deberíamos comprar porque o bien proceden de la sobrepesca o de la pesca pirata. Pero, una de las especies más afectadas es el atún. No el atún rojo que es la especie más icónica y codiciada y que está al borde del colapso. Son los atunes cuya carne acaba en las latas de conserva de atún. En estas latas, la mayoría de los productores no especifican la especie que envasan y el consumidor tampoco pone de su parte para exigir que las latas de atún no contribuyan al deterioro de los océanos.

Los atunes que acaban enlatados son:

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Algunas de las especies de túnidos que acaban en las latas de conserva. Ilustración: Greenpeace.

-el atún rabil (Thunnus obesus) o bigeye tuna en inglés, que se encuentra en los mares tropicales y subtropicales, excepto en el mar Mediterráneo; todos los stocks de esta especie están en declive ya que han sido sometidos a una brutal sobrepesca).

-el atún patudo o atún claro (Thunnus albacares) o yellowfin tuna en inglés, que es una especie tropical y subtropical y se encuentran en el océanos Atlántico, Índico y Pacífico, con poblaciones sobreexplotadas o agotados en todos los océanos. En el Pacífico Central y Oeste es donde sus poblaciones estaban en relativamente buen estado hace tan sólo unos años, pero es hoy por hoy la especie más demandada para la industria conservera.

-el atún listado (Katsuwonus pelamis) o skipjack tuna en inglés, uno de los más demandados, aún no se encuentra sobreexplotado, pero si la pesca continúa al ritmo actual, los stocks se colapsaran (a calidad de su carne, más rojiza y oscura, se considera de inferior calidad por los conserveros). Además, los métodos usados para pescar atún listado suelen atrapar juveniles de atún rabil y patudo, agravando la situación de estas especies.

-el bonito del norte (Thunnus alalunga) o albacore tuna en inglés, que actualmente se pesca en el Atlántico con métodos menos intensivos.

Los avances tecnológicos aplicados a los grandes barcos permite que estos puedan pescar el mismo atún en dos días que algunos países en todo un año. El aumento de la cría en cautividad del atún está agravando la delicada situación de estas especies. La pesca pirata también va en aumento en las pesquerías de atún de mayor valor, robando este pescado literalmente del plato de algunas de las comunidades más pobres del planeta. Algunos propietarios de la flota pesquera española ejercen este tipo piratería

Greenpeace estudió durante el 2010 el contenido de las latas de atún más populares de una docena de países. Estos análisis desvelan que no se respeta la normativa europea y evidencian el engaño a los consumidores y el desprecio de la industria pesquera hacia el futuro sostenible de las diferentes poblaciones de atún (en total, se analizaron 50 marcas de atún y un total de 165 productos).

El análisis ha sido encargado a la empresa AZTI-Tecnalia que dispone de un método genético patentado de discriminación para dos especies de atunes: el atún rabil (Thunnus obesus) y el atún patudo o claro (Thunnus albacares). El laboratorio AZTI no participó en la recogida de muestras, ni en el diseño del experimento y no es responsable del uso de los resultados obtenidos, o de cualquier otra información derivada de sus análisis e interpretación.

Latas de atún en el lineal de un supermercado español que no especifican la especie de túnido que contienen. Foto: Fundación Tierra.

El análisis encargado por Greenpeace reveló que los productos de atún en conserva de al menos cinco marcas diferentes de Alemania, Australia, Austria, Canadá, España, Estados Unidos, Grecia, Holanda, Italia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Suiza, presentaba las siguientes irregularidades:

-presencia de dos especies diferentes en la misma lata, práctica ilegal en la Unión Europea (la mezcla de diferentes especies de atún es un acto fraudulento en la Unión Europea, según el artículo 2 del Reglamento (CEE) nº 1536/92 del Consejo, de 9 de junio de 1992, por el que se aprueban normas comunes de comercialización para las conservas de atún y de bonito);

-distintas latas del mismo producto con especies diferentes; algunas latas contenían especies distintas a lo que se indicaba en la etiqueta.

En España, se han encontrado mezcla de atún rabil y atún patudo o claro en latas de Calvo y Campos, incumpliendo la legislación europea. De este modo el llamado atún claro enlatado es una mezcla de dos o más especies. Sólo algunas marcas especifican que se trata del verdadero atún.

Según la organización ecologista: “la industria conservera no solo está engañando a los supermercados y a los consumidores sobre el atún que se llevan a casa, sino que también les está haciendo cómplices de la destrucción y las compañías atuneras están enlatando diferentes especies, incluidos juveniles de poblaciones amenazadas, en latas que los consumidores esperan que contengan un producto sostenible”.

Greenpeace ha identificado el uso de los llamados mecanismos o dispositivos de agregación de peces (FAD por sus siglas en inglés) como la causa principal de la mezcla de especies y de la captura de juveniles de atún de especies sometidas a sobrepesca. Los FAD se utilizan en combinación con las redes de cerco, se trata de objetos flotantes que atraen no solo juveniles de atún, sino también tortugas y especies amenazadas y vulnerables de tiburones, como el ballena y el jaquetón. Una vez en los congeladores, la identificación y clasificación de juveniles es muy difícil, y como resultado se produce la mezcla de especies en los procesos de conserva.

Ejemplo de una lata de atún claro con el certificado MSC de la marca que se vende en los supermercados LIDL españoles. Foto: Fundación Tierra.

Por este motivo los ecologistas insisten que “los supermercados deben actuar inmediatamente para alejar su negocio del atún barato que se captura utilizando dispositivos de agregación de peces con redes cerqueras y proveerse sólo de atún capturado de forma selectiva”.

Los FAD son una técnica de pesca insostenible, que está llevando a la sobrepesca a las diferentes poblaciones de atún y dificultan la recuperación de especies como el atún patudo y rabil. Greenpeace pide a las diferentes organizaciones regionales de pesca que declaren una prohibición total de los dispositivos de agregación de peces para poder asegurar un futuro sostenible a las diferentes poblaciones de atún y demanda a los gobiernos que prohíban estos dispositivos.

Ser conscientes de esta realidad de las latas de atún es una obligación que tenemos como consumidores. Fijémonos pues si se especifica la especie de atún y la tipología de pesca; existen certificados como el MSC (Marine Stewarship Council) que lo garantizan, una realidad que ya podemos encontrar en algunos supermercados españoles. Podemos decantarnos por otras posibilidades. Algunas de las latas de bonito del norte además proceden de poblaciones de esta especie que han mejorado sensiblemente estos últimos años ya que los pescadores del Cantábrico lo pescan con métodos selectivos (caña y anzuelo).

Artículo elaborado por el equipo de redacción de terra.org

 

actualizado: 
21/01/2011
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