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¿Qué se entiende por Biomímesis? Una conversación con Janine Benyus (1/4)





¿Qué se entiende por Biomímesis? Una conversación con Janine Benyus
Diciembre de 2008 - Traducción de What Do You Mean by the Term Biomimicry?A Conversation with Janine Benyus, material de difusión del Biomimicry Institute

Janine Benyus es bióloga, consultora y autora de seis libros, entre ellos Biomimicry: Innovation Inspired by nature. Su compañía la Biomimicry Guild ayuda a sus clientes a utilizar la genialidad que se puede encontrar en todas las formas de vida para crear productos y procesos sostenibles. Es co-fundadora del Biomimicry Institute, del portal de Internet AskNature.org y del programa Innovation for Conservation para preservar el hábitat de los organismos que inspiran las soluciones biomiméticas.


Janine Benyus es una brillante bióloga y autora que anima a preguntar a la naturaleza cómo podemos diseñar los productos y procesos que necesitamos para nuestra vida.


La biomímesis es la práctica de desarrollar tecnologías sostenibles inspiradas por ideas de la naturaleza. Desde edificios eficientes inspirados por la refrigeración natural de los nidos de termitas hasta los acabados repelentes al agua y la suciedad para tejidos y pinturas basados en las plantas de loto, hay cientos de ejemplos de cómo la biomímesis puede cambiar nuestro mundo. Créditos de la imagen: Biomimicry Institute.










En su investigación para este libro, halló que la biomímesis ya es una disciplina floreciente en el ámbito científico. ¿Cuales serían algunos de los pioneros en biomímética y qué están haciendo?

· Wes Jackson (The Land Institute) está estudiando las praderas como modelo para una agricultura a base de policultivos comestibles y perennes que mantendrían la tierra de manera sostenible, en vez de ponerla bajo presión.

· Thomas y Ana Moore y Devins Gust (Universidad de Arizona) están estudiando cómo una hoja captura la energía, con la esperanza de conseguir una célula solar de tamaño molecular. Su producto “pentad”, sensible a la luz, mimetiza un centro de reacción fotosintético, con una minúscula batería alimentada por el sol.

· Jeffrey Brinker (Sandia National Lab) ha mimetizado unos moluscos (abulones) para crear un vidrio transparente óptico superresistente en un proceso de fabricación silencioso y a baja temperatura.

· J. Herbert Waite (Universidad de California Santa Bárbara) está estudiando el mejillón azul, que se agarra a las rocas gracias a una sustancia adhesiva que puede hacer lo que las nuestras no pueden: secarse y pegar bajo el agua. Hay diferentes equipos tratando de mimetizar este pegamento subacuático.

· Peter Steinberg (Biosignal)
ha creado un compuesto antibacteriano que imita el mecanismo de la Delisea pulcra por el que estas algas rojas evitan que las bacterias se posen en su superficie al saturar sus señales comunicativas con un compuesto ambientalmente respetuoso llamado furanona.

· Bruce Roser (Cambridge Biostability) ha desarrollado un sistema de almacenamiento a temperatura estable de vacunas que elimina la necesidad de costosos sistemas de refrigeración. El sistema se basa en el proceso natural que permite a la planta Anastatica o Rosa de Jericó permanecer desecada, pero viva, durante años.

· David Knight y Fritz Vollrath (Universidad de Oxford, Spinox) están mimetizando el sistema de producción respetuoso de las arañas para encontrar un modo de producir fibras sin calor ni sustancias tóxicas.

· Daniel Morse (Universidad de California Santa Bárbara) ha aprendido a mimetizar la producción de sílice de las diatomeas, lo cual podría abrir la posibilidad de obtener recursos para componentes electrónicos con bajo consumo energético y sin uso de tóxicos.

· Joanna Aizenberg (Lucent) ha mimetizado las ofiuras para el desarrollo de micro lentes ópticas de calidad sin distorsión. 

· Jay Harman (PAXscientific) ha creado aspas de ventilador super-eficientes, aireadores y hélices basados en la geometría de las espirales encontradas en la naturaleza en conchas y otros seres vivos que propician los flujos.

· A. K. Geim (Universidad de Manchester) ha desarrollado una cinta adhesiva libre de pegamento, basada en la adherencia física seca de las plantas de las patas del gecko, dotadas de pequeños filamentos que se adhieren a las superficies mediante fuerzas de Wan der Vaals. Ello permitiría diseñar productos fácilmente desmontables para su reciclaje sin contaminación con adhesivos.

· Richard Wrangham (Harvard) se centra en compuestos medicinales útiles para los humanos observando como los chimpancés se curan a si mismos con plantas del botiquín de la naturaleza.

· Thomas Eisner (Cornell) deja que el comportamiento de los insectos le diga qué plantas pueden ser buenas apuestas para nuevas medicinas. Si los insectos ignoran una hoja, él imagina que está llena de compuestos secundarios (defensas para la planta y potenciales medicinas para nosotros).

· Varios investigadores en Ecología Industrial están buscando modos de aplicar las lecciones de la naturaleza sobre economía, eficiencia, cooperación y reciclaje al mercado. En Chattanooga, Brownsville, Baltimore y Cape Charles se están construyendo polígonos industriales que funcionan en un ciclo cerrado, que emulan los patrones de ecosistemas maduros como los bosques de secuoyas.

· Jeremy Mabbitt (Codefarm) y muchas otras compañías están mimetizando las estrategias de selección natural como herramientas para optimizar software llamadas “algoritmos genéticos”.


¿En qué se diferencia la biomímesis de otras tecnologías o disciplinas con el prefijo bio?

La Biomímesis presenta una era basada no en lo que podemos extraer de los organismos y sus ecosistemas, sino en lo que podemos aprender de ellos. Este enfoque difiere enormemente de la bio-utilización, que supone cosechar un producto o productor como, por ejemplo, cortar madera para hacer pavimentos o recolectar plantas medicinales.

También es diferente de las tecnologías bio-asistidas que implican la domesticación de un organismo para el cumplimiento de una función, como la purificación bacteriana del agua o la cría de vacas para obtener leche. En vez de todo eso, los expertos en biomimética consultan a los organismos, que les inspiran una idea, ya sea un esbozo físico, un paso en una reacción química o un principio ecosistémico, como el reciclaje de nutrientes. Tomar prestada una idea es como copiar un dibujo: la imagen original permanece para inspirar a otros.

Sobre la biomímesis en la práctica...

La práctica de la invención biomimética puede producirse desde la biología al diseño o desde el diseño a la biología. En un enfoque desde la biología al diseño, un proceso biológico sugiere una nueva forma de resolver un reto para el diseño humano. Wilhelm Barthlott del Nees-Institute de la Universidad de Bonn, estudió cómo hojas como las del loto consiguen mantenerse libres de contaminantes sin el uso de detergentes. Sus artículos científicos describieron cómo un paisaje de pequeños bultos y cristales de cera en la superficie de las hojas provocaba que el agua se escurriese con facilidad. Las partículas de suciedad se tambaleaban en las “nanomontañas” y eran fácilmente atrapadas por el agua. Él y sus colegas trataron de replicar el perfil geométrico del loto en productos comerciales como una pintura de fachada que presenta una superficie nanorugosa al secarse, de modo que el agua de lluvia limpia el edificio. Actualmente, docenas de productos autolimpiantes como vidrio, tejas o textiles incorporan el efecto del loto.

En el enfoque desde el diseño a la biología, el innovador comienza con un reto del diseño humano, identifica la función principal, y entonces estudia cómo diferentes organismos o ecosistemas consiguen esa función. Un ejemplo de ello es la conquista de un nuevo modo de reducir el crecimiento bacteriano sin causar resistencias antibióticas. Peter Steinberg, de la Universidad de New South Wales, utilizó un típico enfoque de la biomímesis. Identificó un medio ambiente repleto de microbios, y entonces buscó organismos dentro de ese medio que no presentaran biofilm (una capa de microoganismos que se genera de modo natural en cualquier material al estar expuesto a agua, oxígeno y nutrientes) en su superficie. Encontró esta adaptación ejemplar en las turbias aguas de Botany Bay, en Australia. Allí, la Pseudomonas aeruginosa, una alga roja cuya semilla es conocida como “bolso de mar”, permanece libre de microbios al liberar furanonas, moléculas que interfieren con los mecanismos de señales de comunicación de las bacterias. Cuando las bacterias se “saturan” por culpa de las furanonas, son incapaces de recibir la totalidad de señales del resto de bacterias, y sin esta percepción no inician la formación de biofilm. La compañía de Steinberg, Biosignal Ltd. de Eveleigh, Australia, ha mimetizado estos componentes repelentes y permite su uso por parte de compañías que producen pinturas anti-incrustantes atóxicas, lentes de contacto y tratamientos de superficies para hospitales.


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