Secador solar de frutas

parte de: 
actualizado: 
10/07/2010
compartir: 
  • Facebook
  • Twitter

Todos hemos utilizado el Sol como secador, ya sea para secar la ropa o simplemente cuando nos tumbamos al Sol después de darnos un baño. El sol constituye un recurso interesante para que se sequen las cosas y acelera el proceso de pérdida de humedad. En la agricultura, la conservación de frutos y verduras es un recurso muy importante para dar un uso a la producción de alimentos a la vez que mejorar alimentos y darles un valor añadido nutricional como el que aportan los frutos deshidratados.

AEl secadero solar de frutas terminado.

Con estas instrucciones, podremos realizar el armario del secadero, aunque para construir la placa solar de aire caliente deberemos consultar el libro de Ingenios Solares del Súper. También vale la pena apuntar que existen en el mercado secadores solares de alto rendimiento y muy económicos. Éste es un secadero solar indirecto.

 

Material

- 6 listones de 4 por 4 cm de ancho por 2,5 m de largo
- Unos 3 m2 de ocumen del empleado en marquetería
- 1 m de bisagra de piano de 20 mm de ancho
- 1/2 m2 de tela mosquitera de plástico
- 3 baldas de nevera de 35 x 45 cm
- 2 m2 de madera contrachapada de 1 cm de grosor
- Cola blanca de carpintero o látex
- Clavos pequeños de cabeza plana
- 2 bisagras fuertes
- Punta de 70 mm de largo
- Tachuelas
- Tornillos pequeños de rosca chapa de unos 8 mm de largo
- Tirafondos de carpintero dorados de 3 cm de largo
- 1 m2 de plástico fuerte
- Aquaplast y pintura de esmalte de cualquier color
- Herramientas
- Un serrucho de costilla
- Un martillo
- Una caja de ingletear o "caja de sesgues"
- Varios apretadores
- Una escofina de grano mediano
- Una sierra de marquetería o caladora eléctrica
- Unas tijeras de cortar chapa medianas
- Destornilladores
- Lija
- Espátula
- Brocha
- Metro
- Lapicero y una escuadra de carpintero

 

Montaje

(1) Corta dos listones a 1,10 cm de largo, otros dos a 1,20 cm, ocho listones a 46 cm y dos a 70 cm de largo para realizar el esqueleto del armario. Todos los cortes de los listones deben ser lisos y perpendiculares. Para ello, utiliza la caja de sesgues para que te guíe el serrucho.

Estructura básica del secadero.

(2) Une los dos listones de 110 cm entre sí con tres listoncillos de 46 cm. Une los dos listones de 120 cm de largo con los otros tres de 46 cm. Lo harás mediante clavos y encolando las zonas que se van a unir, de manera que los listones queden bien rígidos uno contra otro.

(3) Une las dos estructuras mediante los dos largueros de 46 cm que te han sobrado. Coloca encima de los extremos más altos los listones de 70 cm de largo, que formarán la caída del tejado. Estos listones, al ser más largos que los primeros, deben centrarse bien, dejando igual tramo a uno y otro lado como aleros.

(4) Mide cada parte de las caras del secadero.

(5) La cara más pequeña será el frente del secadero, en ésta va una pared fija. Corta el ocumen necesario para tapar la cara delantera del secadero, encólala y después clávale unos clavos pequeños de cabeza plana. (6) Encola en la parte posterior y una lateral del secadero la pared de ocumen.

(7) Para realizar la puerta, atornilla la bisagra en el otro lateral del secadero y al ocumen que previamente habrás enganchado sobre una plancha de contrachapado. Tapa el triángulo de la parte superior de la puerta, dejando unos centímetros de espacio libre entre éste y la puerta.

(8) Corta un rectángulo de 70 cm de largo x 60 de ancho de contrachapado, al que lijarás sus bordes. Coloca el rectángulo encima del techo del secadero, y en la parte más baja del tejado colócale las dos bisagras.

(9) Coloca la mosquitera de plástico en la parte libre del tejado.

(10) Pinta el tejadillo con varias capas de esmalte o barniz para que sea impermeable.

(11) Clava listoncillos en los travesaños laterales del interior del secadero para que las baldas queden bien apoyadas.

 

Esquema del funcionamiento.

Funcionamiento (ver imagen de arriba)

El secadero se sitúa en el exterior con su parte acristalada orientada hacia el Sur. Los rayos solares atraviesan el vidrio y son absorbidos por la chapa pintada de negro mate que hay tras él, calentándose. Esta chapa calienta el aire que la rodea y lo hace más ligero.

Manteniendo abierta la trampilla (1), se renueva el aire que se calienta en el cajón (2) y asciende hacia el armario del secadero. En este armario hay unos ladrillos refractarios (3) que absorben el calor generado en la placa solar, acumulándolo. Más arriba están las frutas que vamos a secar, separadas entre sí y en rejillas, que facilitan el paso del aire caliente. El tejadillo del armario está levantado para que el aire pueda salir (4). De este modo, se forma una convección natural de aire cálido, que resta humedad a las frutas y calienta los ladrillos. Las aberturas (1 y 4) están cubiertas por una malla mosquitera que deja pasar el aire pero no a los insectos y pájaros.