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Acciones solares por la Paz





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Acciones solares por la Paz

 
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Una pirámide de basura en Girona

¡¡ Paremos la guerra ¡¡

 

Ayer fue un día movido. Viaje en tren con bici a Girona para dar una charla sobre las cocinas solares: esa tecnología limpia tan sabrosa y sorprendente. Cogí por primera vez un tren Catalunya Express, de los que unen las principales ciudades a toda velocidad. Marche sobre las 10 de la mañana y la ocupación de los vagones no estaba mas allá del 10%. Recuerdo el año anterior que hice el mismo viaje en coche. ¡Que diferencia tan grande! Esta vez viajé más rápido y leyendo la prensa. Eso sí, con mi inseparable bici que acorta los tiempos en los traslados, y además me salió más barato.

En el camino entre la estación de tren y la universidad me llamó la atención algo inesperado. Montones de bolsas de basura entorno a cada contenedor que me encontraba a mi paso. Esto era debido a la huelga de la empresa encargada de recoger la basura en la ciudad, la cual llevaba más de una semana sin trabajar. Se notaba. Al pasar cerca, los olores de las descomposiciones orgánicas, aunque poco, cantaban.

Me entere de que incluso el ayuntamiento había planteado que los vecinos llevaran directamente su basura a la incineradora de residuos. Bueno, ayer fue una buena ocasión para tomar conciencia visual de los volúmenes de basura que llegamos a generar, de la ingente cantidad de envases, embalajes, plásticos y productos que sacados a la calle desaparecen a toda velocidad, en la mayoría de los lugares, con destino a un vertedero donde para nada serán de utilidad. El reciclaje de todas las fracciones de los desechos urbanos domésticos tienen poco a poco disponibles los nuevos sistemas de tratamientos de residuos. La recogida selectiva de plástico, cartón y vidrio en los populares iglus, los puntos verdes locales y más allá los eco parques, son interesantes sistemas de revalorización por ser un tratamiento más sostenible de la basura. Se presentan como una solución lógica y coherente ante el continuo aumento de los desechos que generamos. Quizás lo más lógico sería reducir a mínimos el volumen de la bolsa, sin duda consumiendo de otra forma y exigiendo menos embalajes, pero para esto todavía nos falta hacer a muchos un curso avanzado de vida lógica, sostenible y respetuosa con el entorno. También sería necesario saber el alto coste de la energía que cuestan las cosas.

Charlar sobre las cocinas solares en las mismas fechas del aniversario del comienzo de la invasión a Irak para robar su petróleo, ha sido para mi un acto simbólico a favor de la Paz. Las energías limpias, como la solar, ya comienzan a acompañarnos en ese camino sin retorno hacia la economía solar que desplazará a la economía sucia, fósil y llena de sangre del petróleo. La cuestión es cuanto vamos a tardar en dar los pasos de gigante que son necesarios.

Ya de vuelta, el tren a tope. Dejo la bici en el pasillo de las puertas y cuando me doy cuenta este ha sido invadido por un montón de japoneses y sus maletas. Lo mío me costó llegar hasta la bici antes de que se abriera la puerta en una estación y se cayera. Y es que fallé, tendría que haberme colocado en las puntas del tren donde, después me comentaron, están los espacios para los viajeros pedaleros y sus bicis. Bueno, pagué mi precio, recién engrasada la cadena, no tuve más remedio de salir como pude detrás de un regimiento de turistas y el pantalón ya veré si lo recupero de las manchas. Pero eso no es todo. Era tanta la gente en el anden que me apresuré a desplegar la bici en cuanto pude. Una vez en la calle, menudo susto, me había olvidado de colocar el seguro del manillar y ya en marcha, poco faltó para no darme un tortazo épico.

Para mañana me han propuesto colaborar en una especie de tisaneria solar, ósea que me he pasado un buen rato después de plegar montando parte de una cocina solar y preparando el menaje para la ocasión. Y es que es todo un privilegio para mi tener la oportunidad de calentar agua para infusiones empleando la energía solar en el día que se recuerda que hace un año comenzó la locura de invadir Irak.
Imagino que mañana, mucha gente saldrá a gritar No a la Guerra y a las ocupaciones militares de Irak y Palestina, vergüenzas que serán recuerdos amargos cuando estos tiempos estén pasados.

Oigo a Bush en la radio, celebrando la invasión en un tono provocador. Tiene las elecciones pronto y debe tratar de sacar rentabilidad guerrera. No parecía del todo tranquilo, quizás por que su castillo de necedades ha comenzado a caer.

Por otro lado parece ser que es un buen momento para hablar de algo que debería asustarnos. Ya lleva un tiempo, pero dado los acontecimientos y los miedos promovidos desde la oscuridad, parece resurgir ahora con fuerza. Se trata del control biométrico de lo humano.  La biometría permite la identificación de una persona mediante una característica fisiológica. Es un mercado en alza, donde la tecnología dactilar, de rasgos de la cara, mano, iris, voz y otros, van aumentando su presencia en grandes recintos, aeropuertos y otras espacios multitudinarios, de momento. Otra vez las aplicaciones y técnicas militares están llegando a nuestra vida cotidiana. ¿Lo celebramos? o pasamos a la acción.

Pienso que sería más económico y acertado diseñar y trabajar con toda nuestra energía por un mundo donde la confianza en los otros, la resolución pacífica de los múltiples conflictos que tenemos,  y el civismo llevado a sus máximos niveles, pueden hacer posible que ese mundo sea más tranquilo y libre. No me gusta nada pensar en una sociedad cada vez más desconfiada, con miedos manipulables y frágil, demasiado frágil. 


¿Porqué éste diario?