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Artivismo por la sostenibilidad





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Artivismo por la sostenibilidad

 
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Nathan, de Carbon Defense League enseñando las técnicas reciclovisuales

Pinzas ingeniosas

 

Este ha sido un fin de semana de celebraciones ciudadanas en BCN. Por un lado y como la prensa destacaba, la inauguración del Trambaix que mañana empieza su más sostenible aventura de trasladar nuevamente a ciudadanos amigos y necesitados del transporte publico. En esta jornada inaugural el éxito ha desbordado las previsiones. Billetes gratis para todos y ese interés por conocer lo recuperado explicarían las aglomeraciones por subirse al nuevo tranvía. En 1971, por decisión del régimen franquista, se decidió eliminar de la faz del asfalto a aquel transporte público que movía 300 millones de pasajeros al año, vamos, que era todo un éxito. Comenzaba así el robo y usurpación del espacio público por parte del santo automóvil, y su dilatado reinado en la tierra. Hoy, por suerte, el divino auto tiene algo menos de espacio que recupera un transporte sostenible y colectivo. Chapó.

Al mismo tiempo, decenas de miles de ciudadanos acudían a las jornadas de puertas abiertas para visitar el megaespacio donde se celebrará el llamado Forum de la Culturas 2004. Durante todo el fin de semana han deambulado por esos espacios, que en breve serán la mayor atracción turística de la ciudad. Un espacio, sin embargo, sin sombras y con mucho cemento. Se hablará de la Paz y las culturas financiado en gran parte por las empresas más guerreras. Lógicamente, esta incongruencia está generando un movimiento ciudadano crítico y consecuente. Sin duda, hoy no estaba de ánimos para celebrar el baño de multitudes para visitar ese espacio.

Balanceando la realidad de mundo mundial cercano, repaso con estupor las noticias sobre la bomba colocada en la vía del AVE que a punto estuvó de volar a un comboy y amargarnos la vida un poco más a todos. También ayer voló un edificio por los aires destrozando vidas. Llevamos poco menos de un mes en convulsión continua, y ¿por qué? Para los democrátas el terrorismo no es una herramienta que solucione los problemas, que sin duda los hay. Nunca antes me ha sorprendido tanto el acontecer diario ni de forma tan intensa y preocupante. Puede que estén  llegando los tiempos donde realmente y con la máxima urgencia todos los pueblos y creencias comiencen a toda pastilla ha hablar de autentica Paz y Cultura en un mundo que prescinda de las guerras, de todo tipo y dimensión.

Ha sido una sorpresa visitar el Infoespai, un multiespacio cooperativista de trabajadores que están construyendo una red autogestionada de herramientas y medios para producir, colectivizar y difundir la información transformadora. Infoespai es un nodo de comunicación y fortalecimiento de la red difusa de los movimientos sociales por los que circula la información y las ideas, donde se funciona desde una economía alternativa y desde donde se promueve el aquí y ahora de una nueva sociedad, camino del sueño de un mundo mejor para todos.
Infoespai  propone y necesita soci@s que quieran apoyar y servirse de los proyectos que son ya realidades y de los que irán siéndolo.  Nunca hasta hoy había visto un sitio lleno de tanta fuerza y colectividad, con la ilusión sincera de cambiar lo que está mal, haciéndolo desde el buen y honesto trabajo y molestando, inevitablemente, solo a las tiranías.

Aprovechando la estancia de artivistas (artistas activistas) en la ciudad, con motivo de la celebración del encuentro The Influencers, en Infoespai han invitado a varios de ellos al acto de presentación de las Jornadas Copyleft Barcelona. Los próximos 15, 16, 17 y 18 de abril se hablará mucho en estas jornadas críticas sobre propiedad intelectual, también habrá talleres y seminarios. Bajo el lema la creación se defiende compartiéndola se analizarán con eje principal el sistema copyleft, que es una implementación del copyright. Nace con la idea de proteger la libre circulación del código informático y del conocimiento que encierra. Consiste en usar la legislación del copyright para proteger la libertad de copia, modificación y redistribución (incluida la venta) en lugar de restringirla. El autor/a concede todos los derechos que posee sobre su obra al resto de las personas. La única condición es que cualquier trabajo derivado del algo protegido con copyleft debe mantener las misma libertades. Es decir, que asegure que lo que es libre nunca dejará de serlo (salvo sí se vulnera la ley de copyright). Expertos mundiales, entre ellos Vandana Shiva y artistas como Manu Chao, está previsto que charlen desde sus campos de acción y sobre este innovador y prometedor sistema que une creación y libertad por encima de todo interés mercantil. Lástima que andaré por otros lares esos días, pero aprovecho para animar a mentes inquietas a sumarse a la iniciativa.

Ha sido un placer conocer de cerca, ya que no lo pude hacer durante las jornadas de The Influencers, el trabajo de los artivistas americanos del Carbon Defense League dentro del taller de Flashpoint en el Infoespai. Estos artivistas son un colectivo de desarrolladores de hardware y software que centra sus intervenciones en subvertir tecnologías populares. Entre otros ejemplos que han mostrado destacan la modificación de la popular Game Boy para poder introducir juegos propios o la transformación de teléfonos móviles para usarlos de forma que escapan al control de las grandes empresas. Una de sus acciones más notorias fue crear un programa que permite modificar los códigos de barras de los productos y aplicarles un precio justo. Todas sus actividades son prohibidas en el momento que se hacen notorias. Ellos siempre avisan de que sus aportaciones no persiguen el acto delictivo sino que son una actividad pedagógica para demostrar de forma práctica como funciona el sistema de poder ejercido desde las grandes corporaciones. Lo suyo es el compromiso con el desarrollo de tecnologías alternativas como herramientas para la participación y la evolución de la sociedad.

Pero lo que me ha dejado traspuesto ha sido el taller para transformar una máquina de fotos desechable en un aparato que proyecta un mensaje luminoso. Nahtan, un honesto hacker de Carbon Defense League, ha volcado en el suelo una bolsa de cámaras de fotos desechables obtenidas en una tienda del ramo. Con unos destornilladores nos ha enseñado a desmontar, sacar el diafragma, cambiar el pulsador, invertir la lente y el flash pegándolas con cinta adhesiva y obtener un nuevo producto subversivo. La cámara deshechable se convierte en un utensilio capaz de dispirar 200 flashes con un mensaje reivindicativo o lo que quieras poner en una especie de transparencia pegada entre el flash y la lente. Nahtan ha tratado de demostrarnos como podemos reinvertir la tecnología para fines sociales, además de emplear el bello y necesario arte del reciclaje. Creo que a estas alturas ya habrás notado que ando indagando en los caminos del artivismo y sus posibilidades de acción.
Ha sido como una revelación, ver como salían recursos útiles de las cámaras desechadas, pilas alcalinas tipo AA y AAA (según el modelo), placas electrónicas con condensadores relucientes... ¡¡Cuanto tiramos¡¡. El ecoshock, sin embargo, lo he tenido en casa cuando he comprobado que las pilas, todas las que me he traído, están a plena carga superior. No tardaré en dar noticias de como funciona el reciclaje establecido para este recurso. Lo que estoy seguro es que con estas cámaras se podrían colocar igual dos o tres carretes más.

Después, gentes del Institute for Applied Autonomy (IAA), también de EUA, nos ha mostrado su trabajo desde el compromiso con el desarrollo de tecnología socialmente relevante. Diseñan robots que, por ejemplo, distribuyen información oral y en papel desde puntos estratégicos de la ciudad, claro, lo hacen sobre temas de interés social. Otro prototipo destacado de su creación son unos coches teledirigidos que funcionan como sistemas de graffiti en el suelo, gracias a un sistema de programación que permite dejar huella con mensajes. Aseguran que estos sistemas tienen una muy buena penetración, hasta que aparece algún ofendido.

Me ha gustado ver una aplicación antivigilancia en Manhattan. Resulta que hay miles de cámaras que pertenecen a empresas privadas y el manejo que pueda hacerse de sus grabaciones no es nada digno. Por ello han diseñado un mapa que sitúa la cámara sobre un plano y que permite realizar una ruta sin ser vigilado. Su mensaje es que dado que las tecnologías de la represión se vuelven cada día más potentes y a la vez menos sostenibles económicamente, el IAA ha identificado el mercado emergente de la insurrección cultural como el mercado más estable en los próximos años.

Camino del metro me he encontrado con una curiosa sala de exposiciones artísticas alternativas y me ha llamado la atención una genuina aplicación de las pinzas de tender la ropa, en este caso para tender folletos, ...la foto vale más que mil palabras.


¿Porqué éste diario?