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Creemos en la energía de este país

Mientras uno va tranquilamente por la calle le asaltan con mensajes publicitarios por todas partes. Las multinacionales del negocio de la comunicación a favor de los oligopolios tienen secuestradas las marquesinas publicitarias a favor de los grandes y estrictamente para manipular a la población. Uno pues anda por la calle y al menos yo lo hago sin prestar atención alguna y normalmente pensando que de cada anuncio callejero no voy a comprar producto alguno. Sin embargo, a veces los mensajes son puramente institucionales y entonces es cuando uno no puede pasar sin más. A finales del mes de octubre y hasta mediados de noviembre 2014, Endesa ha lanzado una curiosa campaña con una buena carga de cinismo "creemos en la energía de este país".

El cinismo no puede ser más claro. Lo impresionante es que no con estas verdades el pueblo español reacciona y al menos abandona el oligopolio eléctrico.

Es natural que "crean en la energía de este país" y que por eso vayan a concentrar todo su esfuerzo en España. Los españoles, gracias a un gobierno títere, se dejaron perder un valor energético estratégico. Por otra parte nuestro país tiene la electricidad más cara de Europa lo cual es un atraco legal que de paso nos hace menos competitivos con el resto de la industria europea. Y es que España, para Europa debe ser sólo un paraíso para el turismo de sexo, alcohol, sol y arena. O sea que su publicidad aunque sea cínica, lleva implícita una gran verdad: van a seguir exprimiendo la inconsciencia colectiva. A pesar de que esté liberalizado la comercialización de la electricidad a penas  un mínimo porcentaje las empresas y ciudadanos  han cambiado de proveedor de electricidad para salirse del oligopolio o incluso ir más allá y contratar directamente electricidad verde. Así que Endesa, como el resto del oligopolio, lo tienen claro: exprimir mientras se pueda y les dejen.

Marquesina publicitaria en las calles de las ciudades españolas mientras la empresa atracaba a la ciudadanía española

Para hacernos una idea de porque van a "concentrar todo su esfuerzo en España" hay que saber que en paralelo a este anuncio, Endesa, el pasado día 29 de octubre 2014,  repartió un dividendo entre sus accionistas de 14.606 millones de euros, un record absoluto en la historia de la bolsa española. Nunca antes, nunca ninguna empresa, había alcanzado una cifra similar. Una cifra brutal, difícil de asimilar y una autentica estafa de curso legal de una empresa del oligopolio que mueve los hilos del Gobierno español sin miramientos para sus beneficios. La operación es inmoral  y escandalosa pero pasa desapercibida pues controlan todos los grandes medios de comunicación del país (prensa escrita y televisión). 

Endesa es propiedad de la, compañía ENEL, propiedad del Estado italiano y en esta repartición de beneficios lo hará con 13,8 euros por título, cantidad que incluye la suma de dos macrodividendos: 8.253 millones de euros por la venta de sus activos de Latinoamérica a Enel, que son precisamente los más rentables del grupo español y aportaban hasta ahora cerca de la mitad de su beneficio, y un segundo pago de un dividendo extra de 6.353 millones de euros, por lo que Endesa acabará repartiendo en total los mencionados 14.606 millones. En realidad,  el dividendo multimillonario va destinado en su integridad al Gobierno italiano porque Enel, la actual propietaria de Endesa posee el 92% de su capital social por lo cual el oligopolio italiano cobrará 13.345 millones de euros. Con esta cifra recupera así la mayor parte de lo que pagó para comprarla que rematará cuando saque en bolsa una parte del paquete de acciones que posee.

Por otra parte hay más datos de escándolo. Los beneficios de la compañía en 2013 y 2014 fueron de aproximadamente los tres mil millones de euros y que por lo tanto, los dividendos que ahora distribuye multiplican por casi 5 veces el beneficio anual. Mientras eso sucede se da la paradoja que Endesa no tiene suficiente liquidez y por lo tanto va a pedir un crédito de 6.500 millones de euros para pagar ese dividendo brutal a Enel. Curiosamente, la empresa financiera que se los presta es propiedad de Enel que también casualmente tiene su domicilio social en Holanda, un paraíso fiscal para este tipo de operaciones.

En definitiva, una práctica de capitalismo financiero especulativo que dispone de una asombrosa ingeniería fiscal para no pagar impuesto de sociedades además de descapitalizarla. Por tanto, si seguimos con estos gobiernos corruptos seguiremos pagando todos estos suculentos beneficios que se distribuyen entre los accionistas con en el recibo de la luz.

actualizado: 
07/11/2014