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De visita en un parque eólico





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De visita en un parque eólico

    
 
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1. En la sala de control del parque
2. Interior del mastil de un aerogenerador
    ¡Hay que estar fuertes de piernas¡
3. Estación transformadora de watios limpios
4. Artur probando el anemómetro casero
5. Una bella cresta de limpia energía



 


 


Lo que son las cosas, precisamente el día en que voy a visitar un parque eólico para enterarme algo más de lo que va eso de los molinos de viento, me llega la noticia de que la potencia eólica instalada en España superó a la nuclear por primera vez en la historia durante el pasado mes de noviembre.

El hecho es más que relevante y biensonante para los que tenemos claro que el petróleo y la nuclear son un camino energético que solo sirve para el bienestar de los ricos del mundo a cambio de pagar un precio social, ambiental y moral incalculable, aunque cerremos los ojos. Por fortuna hay los que desean y trabajan por un mundo más justo, que defienden que el sol, el aire y los demás usos energéticos de los recursos renovables son la auténtica y factible respuesta a un planeta finito lleno de humanos usuarios de energía.

Tenemos 9 reactores nucleares y una acertada moratoria que impide que la lacra atómica se expanda. Las más viejas nucleares hacen aguas y hay ya compromisos de que se comenzaran a desconectar en unos años. Mientras, esperemos que no ocurra lo que dicen los pronucleares que nunca ocurrirá, y que lo dicen con el morro después de conocer que en Japón, imperio nuclear, ha habido sustos recientes que demuestran que de seguras, nada de nada. De los residuos altamente peligrosos y tóxicos que tendrán que gestionar un montón de generaciones venideras, aquí también parece que es mejor tener los ojos y oídos cerrados. Bueno, no entraré en los aspectos más ocultos de la nuclear, esas fabricas de plutonio para bombitas atómicas de usar y tirar si la cosa se complica.

En definitiva, y para no confundir, hay que saber que las centrales nucleares están funcionando una media de 20 horas y las eólicas una media de 7. Esto significa que la energía total producida es unas 3 veces superior en las nucleares, pero bueno como el viento siempre acompaña, no queda mucho para abatirlas.

Lo importante para mí hoy es que he tenido el privilegio de acompañar a técnicos de la Cooperativa Ecotècnia a visitar uno de sus parques, el de Trucafort, que bate sus aspas en crestas de la provincia de Tarragona, a las puertas del Priorato.
Ecotècnia desarrolla su actividad en el sector de las energías renovables desde hace más de 23 años y en la actualidad diseña, fabrica y opera sus aerogeneradores, construyendo parques eólicos "llave en mano" para sus clientes, y también realiza instalaciones de energía solar.
 
Debo decir que ya hace muchos años que me coloqué debajo de un aerogenerador a sentir como la suavidad de los vientos estaban regalándonos energía limpia y renovable. Pero hoy, he deambulado entre 91 máquinas eólicas de Ecotècnia que suelen producir 30 megavatios de energía durante unas 2300 horas al año, lo suficiente para dar servicio eléctrico a 33 mil familias. En fin, me ha trasladado a espacios de emoción inesperada. Entre la noticia del día, el buen tiempo y esa extraña sensación de la que no me libro siempre que ando envuelto en temas de energía positiva, el día ha tenido buen viento. Y todo a pesar de que me es imposible quedar ajeno al sufrimiento humano que está generando el petróleo en Irak y otros tantos países, a sentir como los efectos de un cambio climático acelerado por nuestras malas gestiones avanza con rumbo desconocido. Todas ellas cosas en las que reflexiono de forma especial cuando estoy frente a las soluciones.

De lo comentado por los técnicos del ventoso lugar y lo visto con los ojos he retenido algunas cosas que traslado.
-Un parque eólico, o mejor un aerogenerador tiene una vida media de 20 años
-Debido a las condiciones orográficas y a los caprichos del viento, un molino puede funcionar y al lado tener otro parado.
-La separación entre molinos suele ser la distancia equivalente a dos veces el diámetro de las aspas del rotor.
-Según las condiciones del lugar donde se instala un parque eólico hay tres niveles de fabricación de los aerogeneradores, los de I nivel son los más robustos y reforzados.
-A 4 metros por segundo, aprox. 15 kilómetros por hora, comienza el arranque de molino.
-A 25 metros por segundo, aprox. 90 kilómetros por hora, se produce la parada automática del molino.
-El control informático a distancia de los parámetros de los molinos es una herramienta clave para el mantenimiento de las instalaciones.
-Donde ahora hay 91 aerogenadores (años 98 y 99)  podría haber 8 aerogeneradores de los más modernos que generarían la misma potencia.

No hemos subido a un rotor por pelos y cuestiones de seguridad, pero más de uno estábamos preparados para salir disparaos por las escaleras que el aerogenerador guarda en su interior hueco. Nos han hablado de que por cuestiones de salud, hay un tal Patxi, mecánico de la empresa, que ha desarrollado un elevador eléctrico que parece que va divino. Y es que para subir 50 metros de escalones verticales con 20 kg de herramientas, deben fatigarse lo suyo.

Eso sí, he aprovechado la visita para poner a prueba de nuevo mi súper anemómetro sensible "hecho en casa", que ha marcado algo desproporcionado, señal de que tengo que hacerle un ajuste fino. Por cierto, después de intertar ajustarlo en su día utilizando el cuentakilometros del coche en marcha, una buen amigo me indicó que el mejor método es hacerlo precisamente desde una bicicleta en un día de 0 viento. Tengo pues pendiente el particular biciajuste de mi particular anemómetro en clave NO OIL.

Si quieres conocer más cosas eólicas, una de ellas es que la producción eólica puede ser seguida en tiempo real a través de la página web de REE (Red Electrica Española). Al acabar de escribir este diario se ha superado los 1000 MW.
La otra es que una artista joven, Marta Roura de Andorra, gravó en el parque visitado un videoclip de su melódica canción Sentir Girar el Mon, que por cierto no he podido ver por cuestiones de descargas, pero que igual tú si que te lo puedes visionar.

Es interesante saber que nuestro país es un referente mundial en el desarrollo eólico, que además se está a punto de entrar en la eólica marina, es decir, parques eólicos situados en el mar, donde los vientos soplan con más regularidad.

No ocultaré que la proliferación de parques eólicos está generando controversia por sus incidencias ambientales, quizás porque comenzó en manos de gestores poco controlados una parte de su desarrollo, y no se puede negar que ha habido atropellos ambientales.  El debate está haciendo que los gestores y responsables del desarrollo eólico trabajen cada vez mejor, respetando los entornos y compartiendo con las poblaciones y agentes locales la resolución de los humanos problemas generados por los conflictos de intereses.
No creo que ninguna fuente de producción energética esté siendo tan estudiada, medida y consensuada como lo es la eólica. Quizas otra de sus ventajas sea precisamente el dinamismo social que ha despertado.

Es evidente que debemos ser criticos, pero también consecuentes. Cada molino levantado con respeto y cuidados ambientales debería ser considerado un tótem triunfante de la civilización humana.

Es un como un sueño ver que la energía que consumimos, poco a poco se va generando en nuestras cercanías y sin riesgo para nadie, que el viento y el sol nos hacen soñar con la autosuficiencia energética sin acudir a recursos fósiles y nucleares, lejanos, peligrosos y esos si que en manos del hampa económica. Que algún día que no será lejano y sin remedio, seremos más eficientes con la energía, más cuidadosos con la tecnología, y mucho más responsables con nuestro modelo de sociedad, es parte de ese sueño cada vez más real.
 
Y es que a este paso y si no rectificamos, no habrá molinos en el mundo para servir a una sociedad insaciable de energía. Salir del coma energético en el que nos encontramos es necesario y urgente, el viento espera tranquilo para colaborar en mantener alegres y progresistas sociedades sostenibles.

Lo eólico, de momento, es una reducida pero importante contribución al sistema energético; es energía limpia, solidaria y esperanzadora de un futuro libre de quemar petróleo e isótopos radiactivos.

Lanzo las gracias a Ecotècnia por ser pioneros del sueño energético de los vientos y que las aspas de sus molinos, sigan cortando respetuosamente el paso a toda energía sucia y peligrosa.


¿Porqué éste diario?