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Dos exposiciones sobre la Tierra





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Dos exposiciones sobre la Tierra

    
 
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1. En los desiertos con bici
2. Pisamos demasiados valores
3. Desiertos versus fertilidad



 


 


Para mí, el precio ambiental de la vida urbana ni es alto ni es bajo, hoy en día el sitio más impoluto puede guardar sorpresas. Los urbanos pagamos un precio en salud ambiental y física, y eso sin contar los riesgos que afectan a todo bicho viviente allá donde se encuentre, entiéndase como los de la aventura génica, los pesticidas hasta en la sopa, y aquí podríamos incluir hasta el virus del fascismo galopante. Ya es conocido que el humano y su obra es el mayor engendro polucionante de todo lo vivo. Ruidos, tóxicos en el aire, alimentos y en los productos de uso cotidiano, ondas electromagnéticas cada vez más potentes (porque cada día es más potente su consumo) y hasta la mala onda que emanan algunas mentes presionadas, ... con más o menos intensidad, todo afecta.

¿Que le queda pues a la ciudad que cautiva tanto? Pues bien, una de las cosas es ser el fruto visual del esfuerzo de cientos de generaciones habidas y el espacio de las que ahora pululan así como el escenario de las generaciones que vendrán. Nos guste o no, con más o menos fortuna en su diseño y desarrollo, la ciudad es una herencia como espacio para el trapicheo de todas las acciones conocidas y aplicadas desde la especie humana. ¿Qué seria de la ciudad sin sus espacios de cultura y conocimiento? Quizás seria lo más parecido a esos establos donde criamos a los animales que nos comemos sin tapujos.

Para compensar ese intento de desesperanza que me invade rara vez, echo mano de la programación cultural en la city y siempre me llevo alguna grata sorpresa.
En estas fechas dos exposiciones en Barcelona tienen a la Tierra como protagonista, una elogiando su fertilidad y avisando de los riesgos que el no cuidarla conlleva. La otra se va a buscar la belleza de esos espacios del planeta donde la fertilidad ya no existe, o lo hace en oasis.

Hoy me he disfrutado la exposición fotográfica, con entrada libre, de Desiertos, donde 69 estupendas fotografías originales muestran los espacios del recorrido durante años por parte del autor, Michael Martin, geógrafo, fotógrafo y aventurero motero, se ha zampado todos los desiertos del planeta. Se nota que está especializado en las gentes y sus costumbres, la fauna y flora de esos vastos territorios. Dicen de él que es un humano especial en muchos aspectos: enamorado del desierto desde su adolescencia, financia sus expediciones mediante conferencias, realiza sus libros íntegramente y es uno de los fotógrafos más relevantes del panorama actual. Y doy fe de que sus fotografías de carrete son excepcionales. Ahora me abstendré del libro, por cuestiones de vida frugal, pero el deleite ante una parte de sus imágenes me ha metido de lleno en más de un desierto imaginado, navegando por esos matices y colores tan especiales, muchos fruto de la fertilidad perdida.

Extraigo unas declaraciones del autor que definen su visión sobre esos áridos lugares. “El desierto ofrece un espacio de reflexión y tranquilidad, sin el cual posiblemente me habría vuelto loco. Es muy importante porque me permite poner las cosas en su sitio y ver mi vida en Europa desde fuera, ver qué es importante y qué no. Este conocimiento sobre lo que verdaderamente importa y lo que no está también en los habitantes del desierto, en los nómadas. No se trata de tener el último móvil o el coche más veloz, sino otros valores, como por ejemplo cuidar de los ancianos, respetar a la gente... cosas que he aprendido de ellos en mis viajes".

Aquí algunos datos de interés por si puedes y te apetece viajar por los desiertos del mundo sin moverte de la sala. La expo esta en el Centro Cultural Círculo de Lectores, en la calle Princesa, 52. El horario es de lunes a sábado de 11 a 20 horas y los domingos y festivos de 11 a 14 horas
Y permanece abierta desde el 10 de diciembre hasta el 16 de enero de 2005, salvo fechas de celebraciones señaladas.

La otra expo que me ha emocionao y que lo mismo que en la anterior, me atrevo a recomendar visitar si pasas por la zona, ha sido Las Raíces de la Tierra, que estará hasta el próximo 8 de enero en Espai Cultural de la Obra Social de Caja Madrid, en Plaza de Catalunya, 9, en Barcelona.

Si en Desiertos podemos ver como el autor busca la belleza impactante de los escenarios áridos, aquí todo lo contrario, se muestra con rigor y arte lo vinculado a la fertilidad de la tierra, y como la hemos degradado con nuestros pisotones y hasta como podemos recuperarla y dejarla reútil para los que vendrán.

Nunca podré expresar mejor lo que me he encontrado al visitar la muestra que lo que ya pone la organización en el folleto de presentación:
Lo que pretende Las Raices de la Tierra es mostar nuestros cimientos, la base de lo que nos sostiene, la tierra en la que hunden sus raices nuestros hogares y alimentos, nuestra historia y nuestro porvenir, pero sobre todo la salud del conjunto de lo viviente, Lo oculto pero tan imprescindible como irresponsablemente maltratado. Pocas enfermedades del planeta más graves que la erosión y la desertificación que han conquistado en los últimos 150 años nada menos que un 20% del planeta.
En los suelos pasa tanto y tan decisivo que, contagiado por la vocación de las raíces, proponemos actitudes constructivas y sustentadoras, no sólo de árboles y casas, sino sobre todo de la comprensión. Esta muestra identifica como fuente de salud y bienestar al incomprendido mundo de la fertilidad natural. Porque del suelo surge la piel verde de los paisajes y así nuestro mundo, el terrestre, se viste de vida. Por tanto se embellece, se asegura y a sí mismo y sobre todo, crece.

Diez paneles y un video me han enseñado tanto en poco espacio y tiempo que me he gozao la visita como no esperaba, tanto que vuelvo otro día de estos. Algunos de sus títulos pueden servirte para situar e imaginar los contenidos: ¿Que pisamos?; Paisaje bajo el paisaje; El suelo vive; Crecer con lo que crece; Fragilidad rota; Una lenta digestión o la fertilidad natural; Las raíces: activos pluriempleados; Nutrir a lo que nos nutre; El suelo y los sentidos y Cultivar la cultura. Del video, absolutamente recomendable guardarse el tiempo para ver todo lo que vive en una hectárea de suelo, desde los hongos y bacterias a insectos, mamíferos y plantas, las cantidades de miembros por especie seguro que te sorprenderá, yo he flipao.

La exposición ha sido dirigida por Joaquín Araujo, el gran comunicador ambiental por su veteranía, sensibilidad y capacidad creativa. Siempre que he visto algo donde la mano de Araujo ha estado con más o menos intensidad, siempre he disfrutado de su genuino estilo comunicativo, imprescindible para la sensibilización ambiental de la sociedad.

Una última cosa. Por casualidad hoy mismo me ha llegado una información veraz que aporta datos sobre quien hay detrás de cosas tan interesantes como esta excelente, por su calidad de contenidos más que por su deslumbrante montaje, exposición.
Resulta tremendamente complejo que las grandes corporaciones puedan evitar tener las manos sucias, eso si, casi siempre lejos de los espacios culturales refinados. Lo que sigue lo pongo porque si he quedado sorprendido aunque no extrañado, quizás a tí también te sea de utilidad conocer las cosas que no se colocarán nunca en alguna exposición.

El Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) en Ecuador, con un presupuesto de 1.300 millones de dólares, está financiado por Caja Madrid. El OCP, es un polémico proyecto de construcción de un oleoducto de 503 Km., que unirá las concesiones petrolíferas de la Amazonía ecuatoriana con el Puerto Pacifico de Esmeraldas que atraviesa varias áreas naturales protegidas y zonas de alto riesgo sísmico, implicando un impacto a la biodiversidad y a recursos indispensables como el agua. El proyecto ha sido rechazado por las poblaciones afectadas y por los pueblos indígenas, cuyos territorios están amenazados por la ampliación de las explotaciones petrolíferas que ocasiona la construcción del OCP. Caja Madrid es accionista de Indra, una de las tres principales empresas fabricantes de armas españolas y generadora de unos beneficios fabulosos para sus accionistas. Indra es una de las primeras compañías mundiales en el campo de la guerra electrónica. Indra ha solicitado al gobierno norteamericano contratas en la "reconstrucción" del Irak. Colabora decisivamente, asimismo, en la elaboración del nuevo Eurofighter, ese avión de guerra que lleva gastados miles de millones de euros.

En fin, que hay que ver la cruda realidad sin tapujos...


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