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Ecología ilustrada y sabrosa





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Ecología ilustrada y sabrosa

 
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The Ecologist's, Pedro y su hija

Janicke y el Sol, sostenible cocina

 

Las facilidades de la tarifa integrada de los transportes públicos de Barcelona, permiten el placer de usar el mismo billete desde el metro urbano a los ferrocarriles de Catalunya. Hoy me desplazo rumbo a Bellaterra, a unos 15 km de BCN donde tiene la sede la revista The Ecologist y la Asociación Vida Sana, dedicada al fomento de la agricultura biológica y el activismo ambiental. Es la organizadora de Biocultura, una interesante feria de  alternativas y consumo responsable, que se celebra desde el próximo 30 de abril al 3 de mayo en la edición de Barcelona.
Un breve encuentro con Pedro Burruezo, director de The Ecologist, me ha servido para indagar en la actualidad de esta revista que sigue en el país la estela de su hermana mayor inglesa. The Ecologist, creada por el ecologista Edward Goldsmith en los años 60, facilita reflexiones y análisis críticos del acontecer planetario. Aquí y desde hace unos años, la mitad de la revista está dedicada a temas del ámbito mundial y la otra mitad a temas concretos de España y Latinoamérica.
Leyendo sus contenidos queda claro que han asumido el compromiso de informar sin ocultar datos aunque en ocasiones generan sorpresa e indignación. Los impulsores de la versión española les anima el reto de informar claramente al público sobre todo lo que está ocurriendo, con todo detalle, pero sin derrotismos, con la ilusión de crear sinergia entre los sectores de la sociedad con capacidad de aportar soluciones locales a los problemas globales de nuestra era.
El numero actual es el 16, un monográfico sobre la Economía Solar, la única opción global que puede permitirnos avanzar a un forma de vida sostenible. Contiene información y artículos de fondo que informan sobre cómo podemos cambiar el rumbo de la economía fósil que nos conduce a este futuro incierto. El cambio climático, es el mayor problema al que tendremos que enfrentarnos en las próximas décadas. Aderezar esta peligrosa irregularidad climática  exige millones de activistas, de artistas implicados en construir un nuevo escenario; más emocionante pero exigente con la reducción del consumo.
The Ecologist tiene una periocidad trimestral y a quien le interese está a la venta en kioscos y ecotiendas o por suscripción. 

Retorno a BCN en el ferrocarril, y a una velocidad interesante, veréis. Sales del sitio, pedaleas a buen ritmo y ves que cuando estas llegando a la estación también lo está haciendo el tren. Pasar el billete por la maquina se complica porque no está en el bolsillo previsto, cuando lo encuentras te las apañas para coger la bici como puedes, pasar juntos por la barra de acceso y correr. Por suerte un atento conductor te espera antes de iniciar el cierre de puertas. Agradecido ves como compensa el esfuerzo. Tengo un amigo que aunque sepa que llega tarde al tren siempre corre, y hay ocasiones que le funciona por qué a veces el tren, aunque raro, llega tarde. El llamado metro del Vallés fue el primer ferrocarril eléctrico de Cataluña. Su recorrido desde las poblaciones de Sabadell y Terrassa le llevan a través de la montaña de la sierra de Collserola. Es un paisaje verde, boscoso. Este tren que parece circular por una maqueta de modelismo te lleva desde Bellaterra (dónde está ubicada la Universidad Autónoma de Barcelona) al centro de BCN en unos 30 minutos. No hay duda que en este trayecto al coche le es imposible igualar en tiempos y comodidades al tren. Despliegue de amibici y Ramblas hacia abajo llego a la oficina con buen apetito.

Janicke anda en la terraza. Es colaboradora de un apartado muy útil en el portal terra.org. Coordina el buscador Servicios Ecológicos, que con ilusión se trabaja para que sea el más completo directorio de empresas y servicios entorno a la economía más ecológica del mundo mundial virtual. Le gusta cocinar con el sol y hoy ha preparado quinoa con verduras, algunas conseguidas por trueque, hechas en uno de los hornos solares aprovechando uno de esos días de radiación solar de lujo. No hay ninguna nube viajando por el cielo invernal y el azul celeste es precioso. Supremo. Cocinar con el sol es sencillo, agradable, sabroso, ecológico, sorprendente y motivo siempre para endulzar momentos de una vida más simple.

 


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