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En coche solarizado con aceite vegetal rumbo a una concentración antitransgénicos





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En coche solarizado con aceite vegetal rumbo a una concentración antitransgénicos

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1. Ricard ya no paga a los jeques
2. Casi a partes iguales
3. Leyendo el Manifiesto de fraga
4. Portavoz vigilado de cerca
5. En plena feria agraria
6. Okupando el espacio de todos


Hoy he vivido la experiencia de oler lo que sale del tubo de escape de un coche con motor diesel que ahora funciona con aceite de girasol 100%. Y ya digo que no pasa nada desapercibido, ya que parece que estés esperando que el churrero te entregue la dosis mientras te vienen los aromas de la ebullición del aceite del sartenón. Eso si, prefiero oler a fritura vegetal que a aromatizantes de sucio y toxico aceite fósil. Mi amigo Ricard adquirió un kit de ELSBETT que permite usar aceite vegetal en lugar de gasóleo. Lo dicho que ha decidido dejar de pagar a los jeques y se ha pasado al fomento de la economía solar, ahora paga a los agricultores por ir con sus productos por esos caminos del mundo soltando sus particulares aromas, con su interior más en armonía.

Y siguiéndole en coche tóxico, precisamente el mío, hemos llegado a una reunión de trabajadores de domingo en jornada intensiva contra la invasión transgénica. No considero que estén bien pagaos por la sociedad a la que defienden, pero en fin, cada cual encuentra en esta vida el sentido de ella misma. Con sombrero de paja e instrumento de percusión de bambú aportados para la ocasión por mi amigo, el de la limpia y saludable churrería rodante, nos hemos unido, a la hora prevista y delante del ayuntamiento de Mollerusa, a los mas de 100 ecoactivistas que había en el lugar. Debo decir que la concentración ha sido todo un éxito de convocatoria en lo que a fuerzas del orden se refiere. Impresionaba ver como el despliegue de recursos humanos para contener a pacíficos ciudadanos que reclaman cordura.
Apunta si te sientes atraído por actos de protesta contra injusticias: es absolutamente recomendable o como necesario que a la concentración asista la banda de tambores mas cercana, amigo, todo el mundo se entera de que allá esta pasando algo, porque cuando paran tambores suenan altas las voces del colectivo.

Miembros de la convocante Plataforma Transgenics Fora han entregado al Conseller de Industria de la Generalitat de Catalunya, de visita oficial a la renombrada feria agraria de la población, un manifiesto donde se le pedía la parada del Real Decreto de Coexistencia entre cultivos transgénicos, convencionales y ecológicos, y es que la región está llena de maíz retocado, con cultivos de toda la vida sin retocar tanto. Además le han entregado unas docenas de huevos que simbolizaban el fin de la avicultura ecológica.  El pienso, con el maíz ecológico que se suministra a las colaboradoras gallinas de los huevos, ya comienza a no existir en la región debido a la contaminación cruzada de maíz transgénico con plantaciones no alteradas. ¡¡Maldita coexistencia¡¡

Aceptada la entrega, los tambores solo han parao para dejar espacio de silencio en la lectura del Manifiest de Fraga, donde se posicionan los cuerdos agrarios contra los mercaderes de alimentos transgénicos, con el agricultor como servidor forzado.

Al rato, la alegre y combativa congregación de activistas, no me toques los genes y oleeé, se han dirigido rumbo al mogollón de la feria, y aquí que conste que se han enterao en todo el pueblo de que aquello que parecía una banda de música cachonda era un pacifico batallón reivindicativo y activo solicitando al sector una agricultura donde los que manden sean los que trabajan y cuidan y no los que especulan con la vida y la tierra.

Altamente efectiva ha sido la visita en tropel al recinto ferial, donde entre ruidosos tambores, pancarta en diagonal y griterío en sintonía, los visitantes se han percatado sin remedio de que algunos trabajan los domingos, en reivindicar cordura por el bien de todos.
Las paradas pacificas, con activo seguimiento de algunos mossos de escuadra, delante de los stands de las empresas distribuidoras de semillas y de colectivos afines a las tesis transgénicas no han dejado tranquilo a sus cuidadores. Miembros de la Plataforma ha soltado al aire lo que cada entidad aporta a esa aventura arriesgada de los mercaderes que ya tenemos en los platos sobre nuestras mesas.
Con un toque de tambores final se ha despedido y desconvocado la manifestación a favor de una agricultura soberana para los agricultores. Ya entrada la noche, el Conseller en visita oficial ha visitado la feria, un saludo cómplice y políticamente correcto nos ha lanzao la comitiva y el mismo, el buen hombre debe pensar que no se puede tener contento a todo el mundo, esa difícil balanza del juego político. Esperemos que la música celestial festiva de la percusión de los tambores y el buen hacer de la ciudadanita informada, le halla servido para valorar las decisiones que se están tomando en el sector que debería cuidar la tierra y seguir nutriéndonos con absoluta seguridad, algo totalmente posible en el siglo XXI, por lo menos para los comemos de más y por respeto para los que deben comer lo necesario.

¡¡Trasgénicos fuera de mi mesa, de la tuya, de todas las mesas de las ciudadanía libre y soberana¡¡



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