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En tren, el viaje más ecológico

He gozado de un par de semanillas de vacaciones que he empleado para visitar a amigos y familiares en Francia y Alemania. Unos están cerca de Niza, otros cerca de Limoges y otros en las orillas del lago Constanza. En total estas visitas vacacionales han supuesto recorrer 3.703 km. La opción del coche es la que se nos antoja seguro la más cómoda, aunque es más cara cuando contabilizamos todos los gastos.

Por convicción escogí lógicamente el tren. El viaje en tren, cuando he realizado el balance económico ha resultado ser la opción  más barata (aunque no siempre hacemos los números bien). Aunque la verdadera ventaja es ser el medio más seguro y paisajísticamente es una pura gozada (lo que toca cuando se va uno de vacaciones). Os comparto pues aquí algunos datos que revelan que cuando escogemos el tren, esta opción supone claramente reducir a mínimos la huella ecológica.

El tren es el medio más ecológico ya que por cada 1000 km sólo provoca una huella de carbono por km de 11,3 kg de CO2.

La clave de que el tren sea barato está en comprar los billetes con antelación. Así que con tiempo, para poder acceder a los precios más baratos, me tiré una horilla buceando en las webs de los trenes franceses y suizos para visualizar la mejor opción de cada etapa del plan de viaje. En total, planifiqué 13 recorridos para adaptarme a los destinos de la red de ferrocarril a mis conveniencias. El coste total de  todos los billetes adquiridos para estos 13 trayectos, que suman 3.703 km, fueron 465,50 euros, o sea una media de 0,126 euros por km. Os recuerdo, que para conseguir precios económicos en la compra de billetes por Internet, la compra debe realizarse con unos dos meses de antelación.

Si hubiera planificado mis vacaciones en un coche propio (que no tengo) estos kilómetros sumando autopistas, gasolina y amortización por km (a partir de las tarifas del carsharing, que sería lo que más se acercaría a tener vehículo propio) por estos 15 días rondaría los mil euros. Se puede calcular que de gasolina serían 750 euros y otros cerca de 200 euros más en autopistas. El desgaste del vehículo, si le calculamos los 0,20 euros por km, suman otros 740 euros. Así pues, para que el trayecto tuviera el mismo precio que en mi opción en tren, deberíamos ir tres personas, pero como éramos sólo dos, pues el coste en coche hubiera sido de 845 euros por cabeza lo cual representa un gasto de 0,23 euros por km.

En Francia hay una nutrida red de trenes regionales que permiten acceder a muchas ciudades con bicicleta gratis.

En horas invertidas, eso sí sin agotarse como sucede conduciendo en coche, los tiempos entre el tren  y el coche son parecidos. Por ejemplo, el trayecto desde la ciudad de Romanshorn a orillas del lago Constanza hasta Barcelona en tren fueron de 12 horas y en coche de 10:19h; y en avión hubieran sido (sumando el vuelo más la espera aeroportuaria mínima) de 4,25 h. Para ir de París a esta ciudad de la orilla del lago Constanza, en tren se invierten 6,56 h y en coche 7,58 horas (pues hay trayectos sin autopista) y en avión hubieran sido 3,36 horas. El tiempo que ganamos en un viaje es inversamente proporcional a la huella ecológica. A menos tiempo invertido más huella ecológica. La lástima es que se hayan suprimido los trenes nocturnos que para trayectos de unas doce horas como el de Zurich-Barcelona son una gozada. Antes exitía entre estas ciudades el tren español Talgo nocturno. Sin embargo, la razón de suprimir los trenes nocturnos de calidad se justifica para amortizar la alta velocidad (que luego no es tan alta)!!!

La huella ecológica (1) de estos 3.703 km recorridos en mis vacaciones realizados con el tren ha sido de 92 kg de CO2 mientras que estos mismos km en coche suman unos 740 kg de CO2 y en avión de 450 kg de CO2. En otras palabras que el impacto ecológico de mis vacaciones en tren ha sido de casi 18 veces menos que en coche y he ahorrado además cerca de 270 litros de combustible fósil.

La web de los trenes suizos ofrece una ecocalculadora comparada de los trayectos seleccionados. La imagen es el resultado para el trayecto Romanshorn (villa suiza situada en la orilla de lago Constanza) a Barcelona.

Para los desplazamientos de trabajo no siempre podemos o se nos permite invertir de 2 a 3 veces más de tiempo aunque el impacto ecológico por viajar rápido en avión sea de 10 veces más que el tren, si que no tenemos excusas cuando estamos de vacaciones. Ciertamente, si sumo todas las horas invertidas para recorrer estos 3.703 km, estas suponen de un día entero más 8 horas. En avión se hubieran reducido unas 8 horas, o sea 4 veces menos que en el tren, pero como hemos dicho con 10 veces más de impacto ecológico.

Otro aspecto que va más allá de los datos, pero que sin duda es lo que hace que el tren sea el mejor medio de transporte, es el aspecto del paisaje y la comodidad. En fin, he querido compartir esta experiencia ya que en las vacaciones podríamos reducir nuestro impacto ecológico. Sin embargo, es objetivamente todo lo contrario en la mayoría.

(1)Todos los datos del cálculo de la huella ecológica se han obtenido a partir de los indicadores de la “ecocalculadora” de los trenes suizos.

actualizado: 
31/08/2014