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H20 · SOS





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H2O · SOS

 
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Agua Vital de Krahn

 

 

El lunes 22, otro Día Mundial, esta vez dedicado al Agua, ese elemento tan usado, poco conocido y cargado de sutilezas. Contiene moléculas de hidrógeno, quizás el gas que mueva la economía humana no muy lejana.

Soy de los que piensan que al agua no la tratamos bien, que la maltratamos y todo esto a pesar de ser la base de nuestra vida. El 65 % de nuestro cuerpo es H20. Debe ser esa soberbia que nos identifica como especie depredadora, la que nos impide valorar como se merece a esa auténtica fuente de la vida. Unida a minerales genera los fluidos que corren y conforman los cuerpos de animales y vegetales. Allá donde sus venas terrestres se asientan, la vida fluyo y fluye ahora por igual. Nuestra actualidad es el producto de la gestión/relación entre los humanos y el recurso. Digo como siento, que la posesión del agua ha causado mucho sufrimiento y bajas de todos los bandos. Que algunos pueblos seguimos por ella matándonos en la actualidad y si no conseguimos poner racionalidad en nuestra convivencia, no dudo que nos queda mucho dolor por recibir durante la batalla para capturar este recurso divino en las mejores condiciones.

El agua, quizás erramos al pensar que nos limpia toda la excrecencia que generamos. Muchos ríos, aquí los cercanos ahora están más limpios, han sido cloacas. Y en la parte del mundo tan lejano de nuestro acomodo, hoy todos los ríos son cloacas. Los mares son receptores pasivos que se llenan de residuos y fertilidad arrastradas por esa corriente de vida que puede no comprender como sus beneficiarios la explotan, maltratan y desaprovechan.

Siento una pasión desaforada por el conocimiento del agua, dispongo de una colección de libros y recursos digna de todo amante de alguna cosa. Guardo con pasión todos los artículos y noticias a las que puedo acceder. Estoy investigando las posibilidades de la destilación solar domestica, las tecnologías de ahorro, la mejora del agua del grifo. Me llega hondo el sentir sobre las polémicas, los conflictos, la escasez y el despilfarro de un elemento tan vital y tan universal. Todos los seres vivos tenemos algo en común y hacemos algo similar cada día, hidratarnos y sobrevivir gracias a su ingesta. Aunque es sabido que su calidad mengua, y que no toda la familia humana la bebe alegremente.

En lo valioso, ¿no os parece esto suficiente para entender y cuidar al agua como algo que supera con creces a los servicios de quizás todos los dioses imaginados?
El agua me interesa, me ocupa y me preocupa. Combato como puedo el agua explotada como privilegio lucrativo amparado en la angustia humana por la calidad del recurso. Me duele ver como las empresas que sustraen, embotellan y trasladan agua de una punta a otra, ocupan páginas enteras de publicidad en la prensa. Como en países pobres se privatiza su uso amparados en que la mejora de la calidad sólo es para quien la paga.  Menudo negocio el suyo, vender miles de veces más cara el agua que debiera fluir por igual para todos. Mientras nos cobijamos en agua de calidad a precio solo para ricos, olvidamos el derecho universal al acceso al agua de todos los humanos y animales de este pequeño planeta. Un planeta que visto desde arriba y a distancia en más azul que cualquier cosa. Azul de agua, azul de vida.

Más de 5.000 niños mueren cada día en el mundo por falta de agua potable y saneamiento. Sumando salen unos dos millones al año. Unos 1.100 millones de humanos no tienen acceso a agua potable y casi 2.500 millones de miembros de la familia humana carecen de instalaciones de saneamiento, lo que es fuente de contaminación de las aguas y motivo de la sangría diaria de vidas humanas en los países que no son ricos como el nuestro. Allá, las enfermedades derivadas del consumo de agua en mal estado, las diarreas, el cólera y los parásitos intestinales campan a sus anchas.
Intento, como afortunado, tomar conciencia del mundo real del agua, no solo del bonito y parcial que nos muestra la publicidad y que muchos financiamos con nuestros miedos y egos. Agradecido y mucho estoy al privilegio de poder ducharme a mis anchas y disponer de agua para regar las macetas. Me duele más e intento que sea lo mínimo, el agua potable que se va arrastrando a mis residuos por el retrete. Agradezco que los sistemas de depuración la limpien artificialmente y el río la haga llegar al mar para que luego el sol se encargue de completar el ciclo y las lluvias la retornen a las cañerías naturales, cada vez más sucias, de la tierra que tanto estimo.

¿Qué hará por una agua democrática, pública y saludable toda la mafia que nos vende agua robada a la tierra? Nada o algo, por ejemplo, no prestar ninguna atención y apoyo a cualquier acción que socialice y mejore el agua distribuida para todos. Un reto que los planificadores sensatos ya manejan, veremos con que prioridad.
Afortunadamente, obras que trasladarían agua para especular y mantener un mundo insostenible parece que seguirán su rumbo natural. Trasvasar agua cuando no hay cultura sostenible debe esperar.

Me alegra encontrarme con gentes que claman una Nueva Cultura del Agua para evitar la Vieja Incultura que perdura, tan poco agradecida con la vida y sus fuentes.
Recomiendo con alegría conocer los trabajos y fines de la Fundación Nueva Cultura del Agua, sabios que trabajan para que al agua se la respete, cuide, valore y deje de ser fuente de conflictos y malestares.

Al mismo tiempo animo a conocer y probar sistemas que mejoran ese regalo social que llega hasta el grifo. Utilizo un filtro de agua de carbón activado que nos ahorra el comprar agua embotellada, y en las griferías disponemos de ahorradores de agua, que sin perder presión entregan la mitad, lo mismo hacen con la energía si el agua es caliente. Y lo de dejar caer sólo un chorillo del grifo cuando me lavo la cara y las manos no es poco. Hago lo que puedo, que si sumaramos millones, no veas.

Un enlace al comentario sobre el libro Manifiesto del Agua Argumentos a favor de un Convenio Mundial del Agua, es de total recomendación para su lectura a favor de defender con fuerza el derecho universal del acceso al agua de calidad por todos los humanos, vegetales y animales.

Recuerda, parece que el agua, esa molécula orgánica de hidrógeno y oxigeno nos dijera que el SOS es de nosotros hacia tantas cosas vitales.


 

 


¿Porqué éste diario?