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Historias de amor con la Naturaleza





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Historia de amor con la Naturaleza

 

 

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Artemio Precioso, ecologista veterano

Kio-sco solar

 

No suena el despertador a la hora prevista y claro, el autocar no espera. Además, en los días festivos, todo lo público se limita, como es normal y merecido.
A toda pastilla, con las primeras luces del día, avanzo en mi bici por pista tortuosa hasta el liso asfalto. Al llegar a la parada del autocar, acabo justo de plegar la bici y de recuperarme del esfuerzo cuando ya me está metiendo prisa el chofer. Eso de detenerse para que un paisano asegure a conciencia su bici en el maletero no es normal y menos a esas horas de la mañana.
Me apeo en Moncloa, despliego mi bici y comienzo a gozar de lo lindo con la ciudad casi sin coches. La mañana fresca y el pedaleo suave me tienen en equilibrio térmico, eso si, unos guantes hubiesen ido bien.

Tengo el privilegio de pertenecer como socio, uno entre los 82.000 actuales, a la organización de defensa ambiental Greenpeace, de la que sin duda todos habeis visto u oido cosas.  Hoy se ha celebrado la asamblea anual de su consejo y una de las cosas más emotivas que han ocurrido ha sido el nombramiento de Artemio Precioso como presidente honorario. Os apunto algunos datos aportados por Greenpeace sobre este activista veterano de las causas ecológicas de nuestro entorno.
Artemio Precioso Ugarte, nacido en Hellín (Albacete) en 1917 es Doctor en macroeconomía. Su historia se remonta a la guerra civil española, en la que tuvo una intervención heroica ayudando a salir del país a miembros del Gobierno de la República desde la base área de Cartagena. Posteriormente estuvo exiliado en la Unión Soviética de la que huyó del estalinismo para instalarse en Checoslovaquia, donde accedió a la Cátedra de Macroeconomía en la Universidad de Praga. Regresó a España en los años setenta, y contribuyó con una nueva visión sobre los recursos naturales y el medio ambiente en la economía. Fundó el Centro de Estudios Socioecológicos, desde el que contribuyó a formar jóvenes economistas en la economía ambiental.
Artemio Precioso ha sido también uno de los impulsores de Greenpeace en España, organización de la que fue Secretario General durante varios años. Supo combinar el trabajo de oficina con el activismo. Su acción más destacada fue a bordo del Sirius en el año 1983 en el estrecho de Gibraltar en contra de la caza de ballenas por la flota pesquera soviética.
"Artemio ha aportado reflexión y análisis, tendiendo puentes entra la asociación y sindicatos, partidos políticos, mundo científico y profesional. Tener a Artemio Precioso como Presidente Honorario de Greenpeace España es un orgullo para esta asociación" -ha declarado Dolores Romano, presidenta de Greenpeace España


Un acto de respeto, sencillo y honesto, por parte del órgano de gobierno de Greenpeace, que en palabras de Artemio, ha sido la mayor recompensa que ha recibido en su vida.
Para conocer más a Greenpeace, y si teneis tiempo de apoyar de una forma u otra su labor, lo mejor es echar un vistazo a su web. No os perdais los informes y las animaciones.
Greenpeace es una organización internacional que esta presente en muchos países del mundo y que actua en cualquier lugar donde los terroristas ambientales comenten sus fechorias. Solo una organización de este nivel puede acometer la árdua empresa de vigilante ambiental global hasta donde llega. Financiar sus actividades, mantener en movimiento sus barcos y activistas responsables de las inevitables acciones se hace sólo con la aportación económica de millones de socios y una gestión ejemplar y transparente de sus fondos. Ser socio te convierte en un inversor ético para la defensa de este maravilloso planeta.
Pero un cosa, trabajar y colaborar en el pequeño y modesto grupo ecologista local y cercano a nuestro entorno es el gesto más eficaz para entre todos ir sumando kilos de esfuerzo y creatividad, contra un sistema insostenible que alberga gestores inútiles a los que hay que desenmascarar y anular.
Comenzando por el activismo personal, siempre los pequeños cambios son poderosos, la acción local necesaria y la defensa global del medio ambiente, una obligación con los que van a heredar la obra humana en esta bola en el Universo.

Greenpeace y la más pequeña y remota organización de defensa ambiental y social son lo mismo, espacios donde vivir una maravillosa historia de amor con la Tierra que habitamos.

Un corro de amigos ha quedado seducido por mi bici plegable, a la que estoy pensando de ponerle un nombre. No se que os parece amibici, que une amiga, mía (aunque esto de lo posesivo no lo tengo claro) y bici.
En un momento he compartido lo más intenso de mi relación con ella, sus ventajas y sus posibilidades. Y en seguida empiezan a lanzarme ideas, algunas geniales, sobre formas para llevarla rodándo en lugar de colgada. Cuando las pruebe os lo comento.

A media tarde me he dirigido camino a Charmatín, la estación de ferrocaril desde donde sale el tren que me ha traído a Barcelona, por cierto, el mismo y a las mismas horas que para la venida. Pedaleo confortable en marcha larga por la Castellana hacia arriba. Mucho tramo por paseos y aceras paralelas de la misma gran arteria urbana. Y lo que son las cosas, fruto del esfuerzo, he caido en que si llevo portabultos porque no usarlo para la mochila, y ese maravilloso y simple pulpo elástico me lo ha facilitado. Un relajo enorme para la espalda y una reflexión, mirar que cuesta usar la lógica en lo cotidiano, y eso que ya llevo unos 45 kilómetros recorridos con amibici y la mochila.

En las curiosas Torres Kio me paro a echar un vistazo final al entorno rodado, y mira por donde me encuentro con un kio-sco solarizado justo al lado de uno de los edificios. Lástima que esta cerrado, por aquello de felicitar la lógica de emplear al sol como fuente de iluminación, evitando permisos y costes de conexión.
En la litera, después de leer la prensa del día, casi no me da tiempo de apagar la luz. Ocho horas después, me avisan de que estamos llegando a Sants.
En tren 1200 km, 150 en autocar, 30 en metro y 50 en bicicleta se suman en mis cuentas de movilidad sostenible.

 


¿Porqué éste diario?

actualizado: 
25/01/2004