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Indagando en el cáñamo industrial





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Indagando en el cáñamo industrial

 
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Mi despensa vegetal

Rodeados de cáñamo como aislamiento

 

 

Cuando alguien tiene una pasión puede quedar enganchado. Yo me inyecto altas dosis, nunca letales, de esa mezcla de productos accesibles desde la vida simple.  Aunque manejo con mimo mi equilibrio de endorfinas, a veces me desbordo. Me excita saber sobre realidades entorno a los avances en la producción limpia industrial. Sin embargo, puedo llegar a emocionarme al situarme debajo de un gran aerogenerador o del más pequeño colector solar térmico del mercado. Me lo paso bomba cuando descubro algún artefacto de esos poco necesarios, pero que funcionan con limpias energías. Me sube el tono con sólo saber de un éxito de compostaje comunitario con el sistema de puerta a puerta o de conocer los detalles de un eco barrio proyectado para 200 viviendas. Me pone ir con mi bici, sobre todo en las bajadillas, recibiendo el aire frío en la cara, por cierto, estos días, bastante notable. Y cuando me cae en las manos un libro de esos escritos desde el corazón ambientalmente sensible, la pasión me desborda durante su lectura. Y es que no me puedo liberar de esa positiva droga dulce que ofrece el camino hacia la frugalidad.

Me han sugerido la posibilidad de indagar en las virtudes industriales de una planta muy conocida, el cáñamo. No preciso para nada de los usos lúdicos de esta planta. Mi adicción va con otras efectos más sutiles como los arriba comentados. Siempre me he preguntado porque una planta con tantas virtudes sociales y ambientales está como apartada del interés de la industria y es marginada por la sociedad. El motivo es claro y se debe al conflicto social entorno a las llamadas drogas, que poco a poco y con el dialogo de las partes va encontrando su camino.

Estoy en estos momentos introduciéndome. Por ahora la fuente de inspiración es el texto del libro Hemp Horizonts, que abre horizontes a una economía vegetal solar que no hace daño a nadie, aunque parece que si que puede molestar a algunos lobbies.

Yo de momento me he ido al ecosuper en busca de algunos productos de la industria alimentaria y textil del cáñamo, por aquello de tomarle la temperatura al sector. Han sido unos caramelos y una tableta de chocolate que ya me he zampado, algunas cervezas aromatizadas con cáñamo, semillas y aceite bio que intuyo estarán divinos, y un par de calcetines, estos si que me hacian falta.

Lo que sigue es como un cuento novelado de un posible futuro cercano y deseable.
 
Suena el despertador a la hora habitual, el limpio sol comienza su viaje y tú, tu particular día.

Has descansado sobre un mullido colchón relleno de cañamiza y cubierto por suaves y duraderas sabanas de telas hiladas de cáñamo. Después del salto de la cama, tus pies se encuentran con una alfombra suave que tienes a un lado, por supuesto su composición es en base a fibras de cáñamo.

Los olores ambientales de tu habitación están impregnados de las neutras materias vegetales que lo componen, esta aislada térmicamente con mantas de cáñamo en paredes, techo y suelo. Una parte de las paredes maestras y muros de tu casa están realizadas con bloques de Cannabric, donde la cañamiza esta unida a la cal y la tierra compactada. La madera del suelo que pisas, que está certificada por el FSC, está tratada con una mezcla de aceites, resinas y pigmentos vegetales. El aceite de cáñamo es la base de sus composiciones y todos los ingredientes provienen de la agroindustria ecológica de tu país.

También los has usado para el tratamiento, aplicando los tonos y colores que definen tu personalidad, de tu cama, la mesita de noche y el armario. Incluso el cáñamo forma parte de un bio-compuesto innovador utilizado en las sillas de diseño que incorporaste últimamente.

Hoy toca ducha, y el agua calentada ayer y almacenada en el depósito del captador solar, que tienes en la terraza comunitaria gracias a una ordenanza solar, comienza a tonificarte. Te enjabonas, usas el champú y el acondicionador de pelo que tienen en su composición derivados del cáñamo. Estas content@ y cantas en la ducha porqué además sabes que estás gastado la mitad de los recursos al tener un eficiente economizador de agua y energía instalado en la grifería.
Estas pletóric@ al saber que comienzas el día de forma eficiente. Mientras té estas secando con una suave y súper absorbente toalla de fino tejido de cáñamo. Por supuesto, tus pies están cálidamente situados sobre otra esterilla de baño, también de cáñamo, como no.

Té limpias tus oídos con el palito habitual, que es reutilizable y que en sus extremos tiene un fieltro de cáñamo. Después te echas una loción, muy suave, que te da ese toque personal de un humano sostenible más y que en su composición, aparte de aceite de cáñamo, incorpora los aceites esenciales que más te hacen vibrar. Como siempre que acucia el frío, te pones el bálsamo para los labios elaborado con cáñamo y que tiene una carcasa de plástico reciclado. Observas que pronto te hará falta reponer papel higiénico, que desde hace mucho tiempo está fabricado con pulpa de cáñamo.
Te colocas los pantalones, la camisa y la chaqueta, después los calcetines que nunca tienen mal olor, hasta ahora todos de fibras hiladas de cáñamo. La misma materia está en los cordones de tus zapatos, que también y combinados con otros compuestos compostables incorporan tu fibra preferida. Así se consigue una eficaz  impermeabilización sin dejar de transpirar.
 
Debes nutrirte para un día de fuerte actividad laboral y también social, después de la jornada laboral tienes comprometido el colaborar en la elaboración de la pancarta realizada con fuerte tela de cáñamo, para protestar contra las tropelías de la empresa petroquímica de la zona que se resiste a aplicar los mínimos cambios para su eco renovación reclamada por la mayoría.
 
Mañana continúa


¿Porqué éste diario?