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Las lecciones de Fukushima 5 años después

actualizado: 
11/03/2016
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Se cumplen 5 años del mayor accidente nuclear jamás registrado en la Tierra. No podemos dejar que simplemente el silencio lo tape pues la tragedia radioactiva continua. En este ocasión os compartimos un folleto que nos han facilitado editado por Japón Coalición CSO 2015 WCDRR (CCM 2015), una red de organizaciones no gubernamentales, universidades y grupos comunitarios formados para asegurar que se escuchen las voces de las víctimas de la catástrofe, y hacer propuestas que permtan la recuperación de las comunidades afectadas.

Portada del folleto digital titulado 10 Lecciones de Fukushima editado en varias lenguas, entre ellas el castellano.

Se trata de un folleto que creemos de suma importancia para que sea divulgado (PDF de 6,5 Mb) ya que sus autores  han hecho el esfuerzo de editarlo en varias lenguas, entre ellas el castellano. Algo que en si mismo ya es de agradecer. Este folleto es un mensaje para la gente de todo el mundo, de parte de la gente de Japón, de aquellos que fueron y seguin  afectados por los terribles daños causados por el enorme desastre nuclear en la la Planta Nuclear Fukushima Daiichi operada por la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO por sus siglas en inglés: Tokyo Electric Power Company), ocasionado directamente por el gran terremoto y tsunami del Este de Japón del 11 de marzo del 2011.

Desde que el desastre nuclear golpeó Fukushima (ver también Fukushima, el accidente y sus secuelas), los afectados  han compartido proactivamente las experiencias de esta región con gente de todo el mundo esepcialmente con aquellos que los han visitado. De esta manera, han procurado comunicar a un gran numero de personas los hechos del desastre, así como su severidad y los múltiples y complicados problemas que han surgido a raíz de este. Muchas de estas personas han mostrado generosamente gran preocupación y solidaridad hacia la dolorosa situación de los afectados.

Reconocen que cuando sucedió el desastre nuclear de Fukushima, se carecían de los conocimientos básicos relacionados con la energía nuclear y la radiactividad, y están seguros que fallaron al no tomar suficientemente en cuenta las experiencias de Chernóbil y de Three Mile Island.

El objetivo del folleto que os compartimos elaborado por este colectivo japonès nace de la esperanza de que nadie tenga que pasar por esta amarga experiencia nunca más, y también para responder a la pregunta de “¿qué podemos o debemos hacer?”.

Mapa de evolución de las zonas excluidas y cerradas por elevada radiación que se aprecia como ha incrementado tras el desastre de Fukushima. En un radio de 20 km alrededor de la central se encuentran “puntos calientes” donde la radioactividad de los sedimentos marinos alcanza los 5.000 bequerels por kilo (Bq/kg) y en algunos peces se encuentran niveles de contaminación muy superiores a los límites tolerados de 100 Bq/kg, especialmente los que habitan en el fondo del océano (peces planos, congrios, bacalaos, rayas).

La trágica experiencia, continua golpeando a Fukushima y a la región pero también al resto del planeta a pesar que los medios de comunicación no lo digan o lo nieguen. Este folleto va dirigido a personas no expertas, para que desde la vivencia de este terrible accidente nuclear, tengan claves por si tuvieran que lidiar con accidentes nucleares de cualquier tipo. Un folleto redactado para que sea leído por muchas personas y que se convierta en punto de referencia para la acción relacionada con el necesario fin de la peligrosa industria de la energía nuclear.

Lo que sucedió en Fukushima y las 10 lecciones aprendidas que nos comparten se desarrolla en los siguientes apartados que la guía detalla:

1. No se deje engañar por la propaganda de “la Energía Nuclear es Segura”
2. Durante una emergencia, la premisa básica es escapar
3. El acceso a la información y el dejar registros es vital
4. Las personas afectadas por el desastre tienen el derecho a una valoración médica completa y acceso a la informació

Imagen publicada en la guía. Unas madres con sus hijos se dirigen a la ceremonia de inicio de la escuela en abril 2011 tras el accidente.


5. Para garantizar la seguridad de los alimentos y proteger la industria agrícola, forestal y pesquera, los ciudadanos deben participar en las mediciones. La divulgación de la información es también vital
6. La descontaminación total es imposible
7. Si no se ofrece a los trabajadores un mejor esquema sanitario y mejores tratamientos de salud, no es posible controlar las consecuencias del accidente
8. Es imprescindible la reconstrucción del tejido social en las comunidades afectadas
9. El marco legal de derechos y protección debe diseñarse con la participación de los afectados
10. La carga de los costos de compensación esta recayendo en los contribuyentes

 

CINCO AÑOS DE FUKUSHIMA. CON GAROÑA, ASCO y VANDELLÒS DE FONDO (1)

Los cinco años transcurridos desde que se inició la catástrofe de Fukushima han sido bien aprovechados por la industria nuclear y sus seguidores. Aplicando las lecciones de Chernobyl, aquella catástrofe de 1986 que era imposible que sucediera, han conseguido un control meticuloso de la información, por lo que la presencia de Fukushima en la agenda informativa cotidiana es inexistente, a pesar de que cada día sus radiaciones envenenan las aguas y la atmósfera, los ecosistemas y las personas.

Aula abandonada de la escuela Fukushima por el exceso de radioactividad que se mide, realizada en septiembre de 2015. Se aprecia el reloj detenido en el momento exacto que la ola del tsunami entró aquel 11 de marzo de 2011. Imagen del fotógrafo-activista polaco Arkadiusz Podniesinski realizada durante una incursión en Fukushima en septiembre de 2015.

La sociedad japonesa, desarticulada por las políticas aplicadas desde el Gobierno, está profundamente dividida; una parte considera normal vivir en un país con niveles legales de radiación 20 veces superiores a los establecidos en el resto del mundo, considera normal que se apele a la solidaridad con los agricultores para que niños y jóvenes consuman diariamente alimentos que provienen de zonas contaminadas, que se aplique la censura informativa, y que amenace continuamente con sanciones. Es la parte de la sociedad que se reafirma en la Olimpiada de Tokio 2020 como objetivo nacional, que apoya el aumento de la exaltación nacionalista ante países vecinos, y que aplaude la implicación internacional de Japón en asuntos militares. En cambio, otra parte se compromete en la resistencia. Durante 2015 la oposición atómica se ha integrado en el movimiento de oposición al militarismo.

Existe un desconcierto general, que se muestra en la abstención política (las últimas elecciones tuvieron la participación más baja en la historia de Japón), muchas personas que se limitan a ir a sus asuntos y apoyar pasivo a las autoridades. Mientras tanto, los datos sobre incremento de enfermedades aumentan, y el control informativo dispara aún más los rumores.Y gran cantidad de personas que tienen conocimientos, contactos y recursos, abandonan discretamente el país y se instalan en el extranjero.

La reactivación nuclear progresa, el 11 de agosto de 2015, entró en funcionamiento la central nuclear de Sendai, finalizaron los 23 meses en que se ha demostrado, una vez más, que la energía atómica es innecesaria. La presión política para volver a poner en marcha nuevos reactores continúa.

Imagen aérea tomada por un dron que muestra los vertederos con sacos de tierra radioactiva cercanos a la central Fukushima donde para ahorrar espacio se apilan en capas, una encima de la otra. Imagen del fotógrafo-activista polaco Arkadiusz Podniesinski realizada durante una incursión en Fukushima en septiembre de 2015.
 

Si este es el estado de las cosas en el país donde se desarrolla la mayor catástrofe de la historia de la Humanidad, se puede comprender la osadía de la industria atómica y sus seguidores en el caso de España, y más en Cataluña.
La central atómica de Garoña lleva 3 años parada, pero las compañías ENDESA e IBERDROLA maniobran para resolver los trámites legales que permitan ponerla en funcionamiento en 2016, o cobrar aún más dinero público en concepto de indemnizaciones si no lo consiguen. Actúan con la complicidad del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que se niega a analizar los peligros globales de seguridad, ambientales y de salud que implican la conexión de una central deteriorada por más de 40 años de funcionamiento, y con graves fallos estructurales.

El CSN funciona dominado por una mayoría absoluta de partidarios acríticos de la tecnología atómica, y va aprobando los informes parciales que permitan poner en marcha Garoña; el funcionamiento del CSN lo convierte en la oficina de relaciones públicas de la industria nuclear, y no en el organismo responsable de la seguridad de la sociedad que lo mantiene. Garoña es una pieza clave para que la industria nuclear pueda alcanzar el objetivo de los 60 años de funcionamiento de las centrales atómicas, el CSN lo sabe y actúa en consecuencia.

Anuncio que persiste en la zona de exclusión de Fukushima en el que se lee "La energía nuclear local garantiza el futuro de nuestra vida", realizada en septiembre de 2015. Imagen del fotógrafo-activista polaco Arkadiusz Podniesinski durante una incursión en Fukushima en septiembre de 2015.

A pesar de los más de 500 kilómetros que separan Garoña de Cataluña, nos une el río Ebro, del que la central obtiene el agua de refrigeración. Dada la escasa importancia que tienen las barreras naturales para frenar la difusión de la contaminación radiactiva, podemos añadir que en este caso el río sería una conexión directa.

La estrategia de mantener 60 años funcionando los reactores atómicos cuenta con una posición de ventaja en Cataluña superior al conjunto de España. Esto afecta a los dos reactores de Ascó y uno en Vandellòs. Todas ellas una fuente de contaminación cotidiana y una amenaza cercana que no deja indiferente.

Más allá de pronunciamientos políticos, es necesaria una respuesta social para hacer frente a esta amenaza. Por ello, en este 11 de marzo de 2016, cuando llevamos 5 años de catástrofe nuclear continua que afecta a todo el mundo, nuestra reflexión no se dirige únicamente a lo que ocurre en Japón, también tenemos muy presente el conflicto de Garoña, y la amenaza continua que representan Ascó y Vandellós.

Documento complementario:
- Lessons Learned from the Fukushima Accident for Improving Safety and Security of U.S. Nuclear Plants: Phase 2. Publicado pro The National Academies Press, 2016
 

(1) Texto del  Manifiesto de Tanquem Les Nuclears - 100% RENOVABLES emitido con motivo de los 5 años del accidente nuclear de Fukushima del 11 de marzo de 2011.
(2) Puedes seguir el reportaje de realidad virtual de EL PAÍS titulado: Fukushima, vidas contaminadas.