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Mi rodado bicicarrito de reparto





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Mi rodado bicicarrito de reparto

 
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1. Reparto de cocinas solares en BCN
2. Isabel de Ecrac, al recoger vasos compostables para una fiesta
3. Carreteando hasta los topes
4. Un curioso porte de cosas para Amics de la Bici



 


 


Lleva conmigo bastantes años, y lo compre por la ilusión que me hacia tener uno a disposición. Lo cierto es que lo he usado en contadas ocasiones, y también ha estado almacenado largas temporadas.
Siempre me han seducido todas las utilidades de la bici, pero el transportar materiales y volumen, esto me interesa y me ocupa pasionalmente.

Mi carrito para la bicicleta vive momentos de gloria rodada. Resulta que estoy  dando algunos servicios de reparto y es gracias a su usabilidad y prestaciones que me lo llevo allá donde el portabultos y la mochila no llegan por volumen. Solo hay una cosa que no me cuadra, y es precisamente el cuadro de la bici. Resulta que con mi apreciada Dahon no hay manera de colocarle en la horquilla trasera el soporte donde se atornilla el brazo del carro. Esto me lleva a usar mi segunda y también apreciada bici, donde no hay problemas para el soporte ni tampoco con los olvidos. Debo reconocer de todas maneras que yo tengo una relación más intensa con mi bici plegable que es más juguetona.

De momento hago un viaje por semana, que no esta mal para un aprendiz de repartidor a pedales. Cada viaje con bici y carro me genera enorme satisfacción. Estoy haciendo ejercicio, aunque hecho de menos el sistema de pedaleo Rotor y también el saludable sillín Duopower. Lo grato de desplazarme con carga me compensa toda carencia. Una bici con carro más = un coche menos y todo lo que esto quiere decir, unos gramos menos de CO2 a la atmósfera y un montón de gases tóxicos para el ambiente urbano sin olvidar que es menos petróleo en sangre.  Además, debo decirlo, el efecto ejemplarizante es destacado, algunas personas pueden sorprenderse, muchas pasan, pero a otras intuyo como se le vienen a la mente posibilidades para sus entornos.

Las cargas que desplazo serian sufridas si las hiciera a pie, aunque si es cierto que me las podría apañar con un carro similar, pero amigos, con la bici todo es mucho más cómodo, rápido y disfrutón.

He retratado algunos momentos de mis épicos repartos por BCN. Los comento con apreciaciones que pueden ser de utilidad para ti, quizás. Me toco trasladar dos cocinas solares parabólicas Ksol 14 y lo que es igual a 38 kg + 6 Kg de las ollas, total 42 Kg. Amigo, que aventura, lo primero no tuve forma de colocar la pesadas cajas sino que de forma descompensada. Esto es peligroso y hay que extremar la prudencia al circular. Muy peligroso en zona de baches. Si te fijas la bici queda elevada y cuando estas pedaleando y alteras lo mínimo la suspensión, comienzas a pegar botes desde la rueda de atrás, y la verdad que acojona.

Mi carrito tiene una caja plástica como puedes apreciar en otra de las fotos. En la segunda imagen está Isabel de Ecrac, que posa con un cargamento de vasos y platos de papel más algunas otras cosillas. Ha sido su primer suministro a bici carrito y el memorable momento ha quedao reflejado en la imagen. Aquí ningún problema, solo que no se te olvide llevar contigo varios pulpos elásticos, que son piezas claves para asegurar la carga.

Mas abajo, el porte no era peso sino volumen, y para hacerlo todo de un viaje necesite echar mano de la mochila. Cuando no se lleva exceso de peso, el trayecto es más placentero, por supuesto siempre que además sea bajada en el retorno con carga.

Mis portes sin CO2 se han convertido en la novedad de esta última temporada, y cierto es que alivia no tener que pensar en coche o transporte para mover cargamentos moderados.
El último retrato me lo hicieron precisamente yendo cargao hasta los topes a portear material del colectivo Amics de la Bici, y esto amigo, ir en bici ha llevarle a los amigos de la bici sus cosas, es como supremo.

Mira tu por donde, que alguno del trabajo también se ha anima a mover cargas con el carrito, aunque me comenta que el esfuerzo es grande y la salud del ciclista carretero limitada. Cierto que hay cosas que cambian, como es lógico, pero ya le digo que a pesar de todo, bicicarretear en la ciudad es un acto solidario, limpio, saludable para ti y para los demás y sobre todo, divertido si no hay prisas con la entrega o recogida.

Y como son las cosas, que yo que me creía un ilegal, resulta que me entero que la nueva normativa de circulación permite llevar carritos aunque con unos pesos u medidas que para nada cuadran con el que yo llevo. Lo cierto es que más de un urbano me miró y hasta sonrió. De momento vamos o transportamos bien a pesar de ser no del todo legales. Aquí la legislación y los comentarios de la gente de la militancia ciclera.

Y ha sido una sorpresa enterarme, leer y ver sobre las experiencias de otros emocionados carreteros pedaleros. Yo ya le he ehao el ojo a un carrito para ir a hacer la compra, y ya digo que no tardara en llegar. Está en catalán pero se entiende muy bien, las fotos animan.

¡¡Bicicarritos urbanos toman las calles de la ciudad en el sector de reparto comercial ¡¡, como me gustaria leer esto en la prensa, por lo menos para compensar el vomito que me genera leer hoy que el número de todoterrenos en la ciudad aumenta año tras año. Mama mia, cuanto nos queda que hacer... 


¿Porqué éste diario?