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Sí, fue un sábado solar imposible de olvidar





Sí, fue un sábado solar imposible de olvidar ##fechadiario##
Una imagen para la historia.

Los alumnos del CEIP Puigberenguer probando las delicias solares.

Montando una cocina KSOL 14 en el CEIP Puigberenguer de Manresa.

El equipo de voluntarios del Parque de las Ciencias montando las cocinas solares de forma simultánea.

Deleitándose con la cata solar de Seitán de Vegetalia.





El pasado sábado 12 de mayo para muchos ciudadanos ha quedao grabado en esa especie de almacén de experiencias que nadie sabe qué lugar ocupa en la herramienta gestora de nuestro ser, pero que siempre está accesible para rememorar lo que en nuestra vidas hacemos con carácter especial, único e inolvidable.

Son tres lugares, fueron tres acciones de cooperativas de un montón de humanos, fueron tres momentos, tres tiempos, tres gestos por la construcción de un mundo en paz, de un mundo mejor para todos.

En la cubierta del mercado del barrio obrero del Carmel en Barcelona, decenas de inversores solares de la ola azul brillante conectada con el bendito sol dorado sintieron como la tecnología financiada por ellos entregaba a la caja común sólo limpios beneficios. Vi la foto de familia solar, no estuve allá, pero si la miras bien algo de mi pululaba en forma de éter agradecido a todos, los quería envolver y susurrarles al oído el más dulce gracias. Soy un activista de las renovables y la ola se ha convertido en la causa más noble para que pueda formar parte de lo que será el mayor colectivo jamás visto de activistas solares en acción directa. Queda menos del 25 % de la inversión  por cubrir, anda, vente con nosotros, el camino es largo, laborioso y porque no, glorioso. Gracias, a vosotros terrícolas fundacionales, por vuestras labores por el bien energético común y otros bienes.

En el Parque de las Ciencias de Granada, en su 12 aniversario, la tradicional jornada de puertas abiertas sirvió para llenar de gentes sus espacios. Un sol limpio llegaba con fuerza sobre cada milímetro de superficie expuesta. Allá, entre tanta agitación de cultura científica, allá, 12 humanos se pusieron manos a la obra cuando el sol comenzaba a invadir la zona. El reto fue sacar de las cajas planas esos 19 kg de acero y aluminio para conformar 6 cocinas parabólicas Ksol 14. Y se consiguió, aunque el sol intervino de lleno en esa fase, llegamos, sí porque allí tuve la suerte de estar. Al final se trataba que las máquinas solares rindieran cuentas y procesaran 10 kg de proteína vegetal, seitán y tofu cedidos por Vegetalia; se procesaron durante la tarde para nutrir no sólo de energía a los visitantes y alegría de la obra bien hecha a ese maravilloso equipo de trabajadores solares del montaje (gracias colegas a todos) y servir de reclamo para informar sobre ese momento por llegar, tan emotivo y deseado para las gentes de la Fundación Tierra  y el Parque de las Ciencias  y otras organizaciones de la economía solar, de aquí a menos de dos semanas. El 1, 2 y 3  la 12 edición del Encuentro Solar  servirá para reunir en un solo espacio al mayor número de activistas por lo que ya no es futuro sino presente inicial de la más necesaria revolución, la energética y la renovable, porque no también de las ideas. Y para ello la cultura es vital, mírate la programación, y un consejo, si puedes, no te pierdas ese momento, esa experiencia, esa cuasi necesidad.

La foto de la Ola Solar en BCN coincidió con los ajustes de las 6 Ksol y con el comienzo de montaje de una sola a muchos kilómetros del lugar y donde el mismo sol de la ola y del Parque de las Ciencias invadió un patio de colegio en Manresa, el del CEIP Puigberenguer,  En este santuario educativo, un montón de padres y madres descubrieron que lo salido de una caja de cartón y convertido en una central de energía limpia era capaz en un rato de entregar la más sabrosa de todas las lecciones magistrales sobre el fabuloso poder energético del sol. Cinco kilos de patatas horneadas dentro de la olla solar en una hora no solo nutrieron a los comensales, allá, al igual que en Granada y en la cubierta del mercado del Carmelo, el sol nutrió el interior de decenas de ciudadanos que trabajan y duro, porque el mundo sea cada vez más emociónate y menos sucio.

En las tres estuve, sino in person, si más allá de ello, en todas estuve conectado con todos ellos, sintiendo los momentos, imaginando las emociones, vibrando en el espacio universo con sintonía afinada, en los tres tuve el privilegio de inyectarme más confianza, más fuerza, más ilusión por los miembros de una especie que evoluciona rápido hacia un futuro incierto pero cargado de la magia y la sorpresa que sus usuarios tendrán a disposición para que el destino de un pequeño planeta y sus moradores, en un inmenso sin fin, sea el más gratificante que podamos llegar a imaginar.

Gracias sol, gracias humanidad, gracias no humanidad, gracias y al tajo, que ya no se puede esperar para la revolución renovadora de las energías que nos mueven.

Nos vemos en cualquiera de los otros momentos especiales, necesarios e inolvidables que están a punto de llegar. Si no puedo estar, déjame que te pida que imagines que te susurro mi soplo de agradecimiento por todo lo que hayas hecho por el bien común.



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