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Una semana única (III)





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Una semana única (III)

 

 

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1. Caminata matinal y especial
2. Pau, de pastelero solar
3. Primera hornada de magdalenas solares



 


 


Viajar en una habitación con dos camas, en litera del Talgo Tren Hotel, que une Barcelona con Málaga es de lo más recomendable, todo un lujo de la movilidad más sostenible: dormir desplazándose y despertar poco antes del destino.  Al igual que en un hotel de los cogidos a la tierra, en el departamento tienes de todo menos WC, aunque para aguas menores esta solucionado el tema. Hasta tienes a tu disposición un mini equipo de costura, por si el botón del pantalón o de la camisa llega a su fin en su apretada cogida.

El traqueteo del tren, que aumenta o se suaviza en relación al estado de las vías y cruces, es en ocasiones como una mecedora relajante. Media hora antes de llegar al destino, el atento interventor te devuelve el billete después de pegarte un toque de diana no guerrera. Ya me dirán ustedes si no es un placer hacerse relajadamente, digamos que 800 km, sin tirar C02 personal pero si algo colectivo, sin casi arriesgar la vida,  compartiendo las buenas noches y los buenos días, y hasta como hoy que incluso alguna almohada ha volado como arma arrojadiza nada peligrosa.

Y es que viajar en tren puede ser un placer ininterrumpido, dependiendo de la disposición del pasajero, de la buena lectura que tenga pendiente y de la compañía elegida.

07:30, estación de Moreda, antaño dicen los del lugar, una de las más importantes de la región y hoy con peligro de cierre que afortunadamente nunca llega. Cada vez que me bajo o cojo un tren en ella contribuyo a la estadística de usuarios. Un silo enorme de cereal y numerosas construcciones sin uso denotan que aquí hubo trasiego intenso. Cuatro kilómetros nos separan de Huélago, uno de esos pueblos para vivir con calma y sosiego. Desde  un puentecillo elevado sobre el tren el conductor del Talgo nos lanza pitido y saludo que es correspondido.

Para un chaval que lleva algunos años viviendo en ciudad de edificios altos, encontrarse con el sol ya levantado y enormes campos de cereal y girasoles que tapizan la vista hasta solo algunas laderas de pequeñas serraladas, ha sido una grata sorpresa. Hemos comentando que aunque parezca que no hay muchos animales por la zona, numerosas huellas sobre la arena polvorosa del camino, nunca he observado tantas juntas,  delatan que aquí y quizás con la fresca y la nocturnidad veraniega la vida bulle entre igual cientos de especies entre multitud de aves, algunas serpientes y ágiles zorros, conejos, liebres y comadrejas y casi seguro que cientos de especies de insectos. Las señales de la vida en estas tierras de secano, algunos de sus sonidos y el peculiar olor a tierra caliente han hecho del trayecto una experiencia intensa y agradable.

Huélago tiene unos 800 habitantes, una alta tasa de paro, muy pocas posibilidades de nuevas actividades económicas, una población de edad avanzada, poca agua, pero el más limpio de los cielos que he visto en mi vida. Uno de los aires más saludables que me han ventilado y en sus vistas, aunque está situado el pueblo en una zona de valle, se pueden otear el Mulhacén, presidiendo la enorme y aplacible Sierra Nevada.

En la casa familiar disponen de una cocina solar parabólica SKM, la antecesora de la KSol, y por cierto, está más que amortizada, cuando no están asando, están cociendo o elaborando conservas al baño María, y es que sol, aquí casi nunca falta. Son de alta apreciación las invitaciones que hace mi familia para zaparse generosas ollas de patatas cocidas con el sol que llega al lugar.

Nosotros y cumpliendo con el plan vacacional cultural y sostenible hemos emprendido la dulce tarea de elaborar magdalenas con el sol y buenos ingredientes, según receta de Maia, de las que aun me llegan aromas del Encuentro Solar del mes pasado. Pau se ha esmerado en el batido, mezcla y relleno de moldes con los ingredientes: 4 huevos, 200 gramos de harina, 200 gramos de panela (lo mejor de la caña de azúcar), 1 sobrecillo de levadura, y medio vaso de aceite de oliva, más la ralladura de un limón, todo menos los huevos procedentes de la agricultura sin venenos. Primero se baten los huevos, luego se añade la canela y se diluye, después se añade el aceite y a continuación se va incorporando la harina al mismo tiempo de que se mezcla. Se le añade la levadura y la ralladura del limón y al rato listo. Una masa homogénea y sin grumos está lista para ir depositándose con una cuchara. Hemos utilizado moldes de papel colocando dos a la vez para que la masa no se expandiera mucho. El resultado ha sido excepcional y las gentes del pueblo se han encontrando con la novedad culinaria del año. Pau que conoce poco pero ya suficiente la cocción solar andaba dando indicaciones sobre el funcionamiento de la cocina solar a los interesados y percibida la recepción que han tenido nuestras especiales magdalenas hasta me ha propuesto de montar un negocio para la venta callejera. Le he dicho que pienso en ello y que lo que tenemos que hacer antes en afinar en las recetas, el punto de cocción y en como seducir a los clientes que al principio serán los amigos, después igual todo vendrá rodado.
Ha sido tan agradable y enriquecedor para ambos compartir el día entorno a la receta, la elaboración y la cocción limpia y solar que nos ha sabido a gloria la  primera cata. Y es que el empleo de las energìas renovables y las buenas energías humanas sólo aportan satisfacciones. Quien sabe, igual a Pau hoy le ha quedado un poco más claro que es un miembro activo de la esperanzaora generación solar. Poner un toque dulce a nuestras vacaciones ruteras ha estado como muy bien.

Una tortilla de patatas con verduras nos ha apañao la cena, preparada con el gas butano y la más alta dosis de amor posible por parte de la abuela, vamos, el que escribe solo cree que se puede superar cuando se elabore con la cocina solar. Y ante eso la abuela me responde ¡¡ que te crees tú, ya las ha habido ¡¡, oleeé.

La caída del sol trae la fresca al lugar y las gentes sacan sus sillas a la calle y comienzan unas horas de relajo e intercambio de noticias, que son de lo mejor para ir preparando el sueño. La TV, mucho menos encendida que en otros entornos, aquí no tiene muchos seguidores cuando hace buen tiempo y el sol anda alegrando el mundo en el otras latitudes.


¿Porqué éste diario?