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Una semana única (IV)





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Una semana única (IV)

 
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1. Aliada Lechuza, en acción diurna
2. Agua y sol, sana educación
3. En el trópico
4. Desde la Torre 


 


 


A quien madruga la mañana le ayuda, y eso hemos hecho. A las 7 en pie y al rato en la parada del autobús de línea, de donde salen sólo dos al día. Es un autentico placer sentir el fresco de la mañana y el revoloteo de los pajarillos, señal de que ya ha comenzado la actividad más álgida para todo lo vivo.
El trayecto Huélago-Granada se cubre en poca más de una hora, y para los que no somos habituales visionarios de estos lares, observar el paisaje cambiante y novedoso es un regalo matinal.

Por una combinación de horarios tenemos previsto regresar en tren, y nuestro primer destino ha sido la estación central de Granada. Aquí he percibido lo difícil que resulta llegar a Moreda, nuestra estratégica estación, sólo un par de trenes, y el que nos va bien será un TALGO. El coste de los billetes es elevado, pero pensar en el placer de volver fresquitos y visualizando otros espacios, lo ha hecho atractivo.

Desayuno contundente con magdalenas solares incluidas y rumbo a uno de esos lugares que hay que visitar si se viene a esta ciudad. Hay dos relevantes, uno es la Alhambra, ese monumento de legado forzado de la cultura árabe, la que trajo tecnología y desarrollo a estas tierras siglos atrás. Por cuestión de tiempo no ha podido ser y nuestra atención se haya dirigido al Parque de las Ciencias, genuino espacio para observar y tocar la diversidad de la ciencia. Ideal para Pau, siempre interesante para mí.

En la puerta y sentado en un banco anda siempre un Albert Einstein bronceado, dando la bienvenida o alegrando la despedida del lugar.
El Parque de las Ciencias alberga multitud de espacios donde poder experimentar o conocer lo curioso y  mágico del mundo donde nos movemos. Más de 270 experiencias interactivas distribuidas en sus edificios de exposiciones y otros espacios como el Planetario, la Torre de observación o el Jardín de Astronomía ayudan a conocer y comprender determinados principios y fenómenos científicos, siempre de manera amena y atractiva.

Lo hemos pasado de lo lindo observando la exhibición Rapaces en Vuelo  frente al edifico del Centro Andaluz de Medio Ambiente. Hemos conocido algo de la biología, la ecología y la consevación de los aliados alados. Un halcón peregrino, una águila perdicera y una lechuza nos han mostrado sus habilidades para la caza simulada, su destreza en los aires y su valor como especies que nos acompañan en esta Naturaleza de un pequeño Mundo donde la especie humana corta y calla.

El Mariposario no hay que perdérselo, es como entrar por un rato en el trópico en temperatura y humeda. Sin embargo, en este ambiente uno podrá gozar del aleteo de mariposas increíbles y las formas  increibles de flores espectaculares. Aunque eso sí, es más recomendable hacerlo en invierno. Subir al torreón de observación es de obligado cumplimiento. A 50 metros por encima de la horizontal del Parque, es un mirador privilegiado de Granada y por estar donde esta, también arriba te siguen invitando a experimentar con la ciencia. En el planetario nos hemos disfrutado un pase para nenes del ratón que fue a la luna, una gozada tú.

Y esto solo es una parte de los 30.000 m2, muchos al aire libre y donde destaco el espacio dedicado a la las energías renovables. Un molino de viento para bombeo de agua de Tarragó, aquí lo que hace es columpiar desde su eje a los más atrevidos, todo un columpio de viento. Una surtidor de agua se activa con un campo giratorio sobre eje de módulos fotovoltaicos, depende para donde los orientes, sube mucho o no sube nada el chorro. Si pones la mano el grifo de agua caliente del panel térmico instalado, es seguro que la apartas al instante, y es que sol en Granada y mucho, es lo habitual. Y claro demostrar su enorme poder energético, aquí es más fácil que en otras latitudes. La pérgola fotovoltaica conectada a la red y situada en la cubierta del pabellón de exposiciones no se ve hasta que estás arriba en el torreón. Fue la primera de sus características instalada en el Estado, tiene una potencia de 15 kw y cada año vuelca unos 20.000 kwh/año. Un cuadro de visualización permite saber la energía que está produciendo, y la acumulada. Una lagunilla con un oxigenador activado por energía solar hace las veces de refrescorio infantil.

La Carpa de Gimnasia mental no debe pasarse por alto, vale la pena poner las neuronas en juego y ver que pasa. En la tienda puedes encontrar reunidos un montón de interesantes juegos y cacharros inteligentes, y mira por donde, hasta las cocinas solares KSol. Hace unos dos años, el Parque acogió la presentación oficial de esta cocina, en una jornada memorable para muchos activistas solarculinarios. Un seitán (proteina vegetal) con salsa al ajo y perejil regada con aceite de oliva de primera fue el plato estrella, me cuentan.

La amiga en el lugar, Cristina, ha facilitado que Pau comience su gestada colección de minerales y fósiles. Sé que le costará olvidar la intensa mañana solar que hemos gozado en el Parque. Una visita más que recomendable para todo entusiasta de lo técnico camino hacia lo sostenible.
Pau me comenta que ha visto una novedosa exposición sobre el Velociraptor, y nos vamos sin haber visto la ultima novedad, la exposición de Cuerpos Entrañables, sobre plastinación y anatomía, ideal para saber como somos por dentro, mirando organos reales del cuerpo humano. Todo un lujo que estará disponible hasta septiembre.

Cuesta irse del sitio, procede la despedida simbólica de Albert y rumbo a la estación de RENFE. El TALGO sale disparao, las vistas campestres tamizadas por el cristal son como en las películas. Esta vez en Moreda nos espera un coche taxi. Con estos calores seria muy atrevido caminar hasta Huélago, como hicimos hace unos días con la fresca. Átomos, minerales y rapaces me consta que aparecen en nuestras mentes relajadas, de vez en cuando.


¿Porqué éste diario?