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Anuario sobre el FSC 2002




Anuario 2002 sobre el FSC


Banco de madera FSC en el municipio de El Prat de Llobregat


Pasarela de madera FSC en el parque nacional de Doñana.



 
 


Diciembre, 2002. Durante el ejercicio 2002 no se ha certiicado ningún por el Consejo de Administración Forestal (FSC), pero los Estándares Españoles para la Certificación Forestal se encuentran ya casi terminados y listos para ser aprobados por el FSC.
Además, no existe en ningún ámbito territorial español ley alguna que promueva o recomiende el uso de madera certificada FSC. Pero pese a eso, ya se ha requerido su uso en dos ocasiones.

El municipio de El Prat de Llobregat se abre al FSC
La primera y posiblemente la más destacada es la que llevó a cabo el ayuntamiento del Prat de Llobregat. Entre las condiciones que planteó a los diferentes proveedores de mobiliario urbano para instalar cien bancos de madera públicos incluyó el requerimiento de utilizar madera certificada FSC. Las condiciones se cumplieron y por lo tanto los habitantes del Prat pueden desde el año 2000 sentarse en numerosos bancos de su municipio aún con más garantías; se sientan sobre madera de pino sueco certificado, con la garantía del FSC.
    

Madera FSC para un parque nacional
El segundo proyecto público en que se utilizó madera FSC fue llevado a cabo por el Ministerio de Medio Ambiente y su Delegación Costera de Huelva. Se trataba de la construcción de una pasarela que accediera a la playa del municipio de Matalascañas, en Huelva. La construcción de la pasarela permitiría atravesar una parte del Parque Natural de Doñana para poder alcanzar la playa.
Finalmente fue realizada con más de un 40% de madera de pino certificado FSC proveniente de Suecia.

La Red Internacional de Bosques y Comercio en España
Por otra parte, la Red Internacional de Bosques y Comercio (GFTN en sus siglas inglesas) tiene uno de sus 19 grupos nacionales en España. Se trata del WWF-Grupo 2000, coordinado por WWF/Adena. Se creó en 1998 y actualmente lo forman un total de 16 entidades que incluyen empresas importadoras, transformadoras de la madera, fabricantes de puertas y otros productos, un ayuntamiento, plantaciones de bosques, etc.

En definitiva, el papel de la administración pública es clave en el desarrollo de la certificación FSC, en especial en el ámbito local. Si los consumidores pueden marcar una diferencia importante en sus compras, de igual manera puede hacerlo la administración considerando condiciones relacionadas al medio ambiente en los procesos de selección y concesión de obras.