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El escándalo NORFOR/SGS. Un reto para FSC




El escándalo NORFOR/SGS. Un reto para FSC
Los problemas del FSC con los eucaliptos de ENCE










Diciembre, 2007. El FSC, el sistema de certificación forestal fundado en 1993 y apoyado por las organizaciones ecologistas, está amenazado.  

El FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de Administración Forestal), es un sistema de certificación basado en la evaluación de forma voluntaria de un monte o unidad de gestión forestal, evaluación que es realizada por una tercera parte independiente o entidad certificadora. Este proceso culmina con un certificado FSC, que garantiza al consumidor que los productos forestales proceden de montes aprovechados de forma responsable con la sociedad y el medioambiente. El certificado FSC es, hasta la fecha, el certificado forestal apoyado por la mayoría de las organizaciones ecologistas y sociales.  

Pero una buena idea, que ha demostrado su capacidad de mejorar la gestión forestal en todo el mundo y que ha certificado ya más de 90 millones de hectáreas en 77 países, está siendo manipulada en España por el lobby del eucalipto. ¿Cómo ha podido ocurrir esto?.


Los inicios
La historia comienza en 2004, cuando NORFOR (empresa forestal del Grupo ENCE) contrata los servicios de SGS para obtener el certificado FSC para sus más de 12.000 hectáreas de plantaciones de eucalipto y pino en Galicia, Asturias y Cantabria. Sobra decir que el Grupo ENCE se caracteriza por su gran capacidad de influencia en los ámbitos políticos, económicos, de investigación, etc.

La empresa SGS (Societé Generale de Surveillance) es la empresa líder mundial en inspección, verificación, ensayos y certificación. La certificación ambiental está también entre los servicios que ofrece esta empresa, siendo el Programa Qualifor el encargado de auditar según los Principios y Criterios del FSC. Según la página web de SGS, sus principios básicos son la calidad, independencia e imparcialidad.

Pero el caso NORFOR ha revelado una realidad distinta a la imagen que pretende dar SGS. De hecho, esta empresa auditora ya ha sido señalada en los últimos años dentro de FSC por realizar auditorías muy polémicas y otorgar el certificado a empresas cuya gestión estaba muy alejada de los requisitos exigidos por FSC. Como consecuencia, se ha tenido que revocar el certificado otorgado por SGS en varias ocasiones.

Sigamos con la historia. SGS realiza la evaluación principal a la empresa NORFOR en verano de 2004, auditoría claramente defectuosa en varios de los procedimientos establecidos por FSC, como por ejemplo el proceso de consultas a los grupos de interés. Los auditores de SGS realizan un informe con tal cúmulo de errores y defectos que sonroja a los mismos responsables de SGS por su falta de profesionalidad. El resultado es una auditoría plagada de errores, lagunas de información y con claros incumplimientos de los requisitos del FSC. Pero SGS entrega el certificado a NORFOR el 19 de octubre de 2004.  


Y llegó el escándalo
A partir de entonces, comienza una larga y extenuante batalla del movimiento ecologista para demostrar a SGS que la gestión de NORFOR estaba alejada de los requisitos del FSC y, también, para hacer ver a esta empresa auditora que se habían incumplido los procedimientos para otorgar el certificado a NORFOR.

Tras más de dos años de reclamaciones a SGS, el movimiento ecologista se da cuenta de que SGS no tiene intención de realizar una verdadera auditoría a NORFOR. Y por esta razón, en octubre de 2006 presenta una reclamación formal a los Servicios de Acreditación del FSC Internacional (en adelante ASI). Las organizaciones reclamantes son la Asociación pola Defensa da Ría de Pontevedra, WWF/Adena y Greenpeace, y la reclamación es apoyada por grupos ecologistas de Galicia y Asturias.

El escándalo SGS/NORFOR transciende nuestras fronteras y la cámara ambiental del FSC Internacional reclama al ASI que ponga fin a esta situación. En octubre de 2006, el ASI comunica al movimiento ecologista español que en 2007 evaluará en España la forma en la que SGS realiza sus auditorías. Por fin, el auditor auditado. Dicha auditoría se realiza a finales de mayo y principios de junio de 2007, durante una evaluación extraordinaria de SGS a la empresa NORFOR.  

Cuatro meses después, el 5 de octubre de 2007, el ASI publica el resumen público de su informe de evaluación a SGS. Y tanto NORFOR como SGS quedan al descubierto.


Los ecologistas tenían razón
ASI, en su resumen público del informe de evaluación a SGS, presenta un listado de deficiencias en la actividad auditora de SGS en su seguimiento de la gestión forestal de NORFOR. Éstas son:

-    El proceso de consultas a los grupos de interés (movimientos sociales, ambientales, etc.) por parte de SGS fue deficiente. Este proceso de consultas es fundamental en FSC.
-    ASI afirma que, dado que la transparencia es uno de los valores más altos en el sistema FSC para asegurar su credibilidad, SGS debe dar el listado de fincas de NORFOR con sus coordenadas geográficas.
-    El ASI pone en evidencia a SGS y NORFOR al descubrir errores garrafales en sus informes, como que las coordenadas geográficas de NORFOR no existen -subsanado el error, NORFOR señala la localización geográfica de su sede en Santiago, pero no la de sus montes- o la consideración que hace SGS sobre la gestión de las plantaciones de eucalipto, a las que califica como gestión de “baja intensidad”.
-    ASI también considera que la manera con la que SGS evalúa el problema de erosión en las plantaciones de NORFOR no es adecuada.
-    SGS no informa en su auditoría principal sobre el seguimiento que hace NORFOR del impacto social y ambiental de su gestión forestal, ni de cómo los resultados de este seguimiento son incorporados a la gestión.
-    Sobre la presencia de plantaciones de NORFOR en lugares identificados como bosques de alto valor para la conservación, ASI afirma que no hay evidencias en el informe de SGS de 2006 de que los comentarios de los grupos de interés fueran evaluados objetivamente según los requerimientos del FSC. Concluye que SGS no ha evaluado adecuadamente la conformidad de la gestión de NORFOR con el Principio 9. Este Principio del FSC se refiere al mantenimiento de los montes con alto valor de conservación y establece que la gestión forestal en estos montes debe mantener o incrementar los atributos que caracterizan a dichos montes y que las actuaciones en estos lugares tendrán en cuenta el principio de precaución.


La realidad de la gestión forestal de NORFOR
Respecto a la gestión real de las plantaciones de la empresa NORFOR, los auditores del Servicio de Acreditación de  FSC Internacional encontraron que:

−    NORFOR no facilitó información a los grupos de interés sobre su modelo de gestión ni sobre la localización de sus plantaciones, lo que impidió una correcta participación pública durante la auditoría.
−    NORFOR no elabora Evaluaciones de Impacto Ambiental antes de establecer sus plantaciones de eucalipto, según exige la legislación gallega.
−    NORFOR no tiene un comité de resolución de conflictos para dirimir los posibles problemas entre la empresa y los propietarios.
−    NORFOR no trocea los restos de tala y esto puede incrementar el riesgo en caso de incendio.
−    NORFOR no realiza evaluaciones sobre las posibilidades de generar invasiones de especies exóticas fuera de sus plantaciones, ni tiene una clara estrategia para eliminar los pies de eucalipto que crecen fuera de sus fincas como resultado de sus plantaciones.
−    NORFOR no ha puesto en marcha un plan estratégico sobre el uso de pesticidas que permita la reducción de químicos. ASI señala la contradicción en este asunto entre el informe de SGS, la declaración de la empresa NORFOR y los resultados de la auditoría del ASI.
−    ASI ha confirmado la erosión del suelo en varias localizaciones y ha verificado sobre el terreno la existencia de erosión tras la preparación del suelo para la plantación. ASI tuvo la impresión de que NORFOR muestra poco compromiso para mejorar la situación y de que acepta cierta erosión como “inevitable”, sin buscar alternativas o medidas para su reducción.
−    NORFOR no dispone de un resumen público de su plan de gestión de acuerdo con el criterio 7.4. de los estándares españoles.
−    No hay evidencias de que Norfor esté aplicando los procedimientos para evaluar la magnitud de los impactos sociales y medioambientales de su gestión.
−    Sobre la presencia de plantaciones de NORFOR en lugares calificados como bosques de alto valor para la conservación (HCVF), SGS informó en su auditoría principal que no había fincas de NORFOR en HCVF, lo que se contradice con informaciones posteriores tanto de NORFOR como de SGS en su informe de 2006.
−    NORFOR no tiene una estrategia clara para supervisar y controlar la invasión de especies exóticas en zonas de amortiguación de la Red Natura 2000.
−    NORFOR se niega a cumplir con el Criterio 10.3 de los estándares españoles.

El informe del ASI demuestra que los ecologistas tenían razón: la gestión forestal de las plantaciones de NORFOR está, 3 años después de recibir el certificado, muy alejada de los Principios y Criterios del FSC.


El final está por escribir
El caso de SGS/NORFOR en España se suma a los escándalos ocurridos en Guayana y Polonia, ambos en 2006, donde el ASI auditó a SGS y descubrió la misma falta de rigor y profesionalidad que SGS ha mostrado en España en el caso NORFOR. Como resultado, SGS canceló el certificado a las empresas de estos dos países en enero y junio de 2007, respectivamente.

La actuación de SGS en FSC es ya un escándalo internacional. Y el caso SGS/NORFOR en España ha vuelto a poner en duda la cacareada calidad, independencia e imparcialidad de la que hace gala la empresa SGS. Pero, y esto es más grave, la actuación de SGS está causando un daño irreparable a la imagen del FSC en el mundo, incluida España.

El final de esta historia todavía no está escrito.  Pero desde el movimiento ecologista vamos a seguir luchando para que empresas forestales como NORFOR o auditoras como SGS no hundan un sistema de certificación que tanto nos ha costado levantar.

Artículo elaborado por Miguel Angel Soto, responsable de la  Campaña de Bosques de Greenpeace España y Xosé Veiras, de Verdegaia.
Fotos Verdegaia.