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El miedo desaparece gracias al amor. Pero el amor nos da miedo.






Todos los problemas tienen la misma raíz: el miedo. El miedo desaparece gracias al amor. Pero el amor nos da miedo.
(Anthony de Mello)


El miedo es un estado natural del ser humano, un recuerdo ancestral de cuando nuestra vida dependía de los caprichos de una naturaleza que nos era desconocida y a menudo inhóspita. La historia de la humanidad puede valorarse de muchas maneras pero, sin duda, puede interpretarse como el tiempo necesario para superar los miedos. La ciencia y la tecnología han sido claves para comprender lo antes inaudito. Este conocimiento racional quizás no sea suficiente pues también se precisa de un progreso ético. La historia de la humanidad es también una lucha para contrarrestar la impetuosa violencia de nuestro lado depredador con el cultivo del amor que alimenta nuestros corazones.  Cuando nos enamoramos de un bosque dejamos de tenerle miedo. Cada una de sus criaturas por ponzoñosa que sea se convierte en una virtuosa existencia. Descubrir los servicios ecológicos que realizan los millones de especies que nos acompañan en este planeta es un gozo pues nos hermana con nuestro entorno. Sabemos que algunas ricas civilizaciones antiguas desaparecieron por una excesiva depredación sobre sus recursos naturales. Entre el tronco cortado de un árbol que se convertirá en viga y un árbol vivo que aporta oxígeno y da vida a decenas de especies la diferencia está en la actitud con la que lo tomamos. Deberíamos dar gracias a cada vida que se sacrifica por la supervivencia de otra. Nuestra capacidad racional en la civilización occidental nos ha impulsado a que para ser más hay que tener más. Tenemos ejemplos de otras culturas cuya felicidad no es una cuestión de más o menos sino de amor. Cuando amamos no buscamos cantidad sino calidad y esta siempre está en lo frugal. Una comida copiosa siempre da problemas de digestión. Una comida frugal pero sabrosa y nutritiva es más placentera y saludable. El miedo nos impulsa a acaparar, a ser egoístas y violentos. El amor es siempre salud, generosidad y fraternidad. Eso es lo que la humanidad necesita a raudales.