You are here

No podemos salvar el planeta yendo de compras






No podemos salvar el planeta yendo de compras
Edgar Allen Poe
Precisamente, con esta actitud de consumismo atroz en el Primer Mundo y de envidia absoluta del resto de la humanidad por llegar a los límites de comodidad, es por la que estamos en una encrucijada. Debemos inspirar y adoptar un estilo de vida más frugal y debemos compartir los conocimientos y técnicas que nos permiten una convivencia mejor con nuestro planeta sin llenarlo de gases tóxicos, destrucción de ecosistemas o contaminación generalizada del entorno. "Las formas de vida sostenible se basan en cuatro pilares: ciencia, espiritualidad, tecnología y arte. Pero, ¿qué tipo de ciencia, espiritualidad, tecnología y arte?. Esta sin duda es una cuestión controvertida.

Hay una ciencia mecanicista que no reconoce nada que no pueda ser medido, cuantificado o analizado. Una ciencia así mira la Tierra y el mundo natural y los ve como si se trataran de máquinas. Pero, hay otro tipo de ciencia: la ciencia de la totalidad y del orden implícito; la ciencia de Gaia; la Tierra viviente: la ciencia que acepta los principios de la incertidumbre, del misterio y de la sorpresa. ¿Qué ciencia escogemos?

La espiritualidad también tiene dos aspectos. Hay una espiritualidad escamosa que se limita al crecimiento personal. Pero también hay una espiritualidad comprometida con el mundo; la espiritualidad de la vida de cada día; la espiritualidad de la compasión, la imaginación, la belleza y la generosidad de espíritu. ¿Qué espiritualidad escogemos?

Hay dos tipos de tecnología: una tecnología desarrollada para la guerra y para el provecho comercial. La tecnología nuclear, la biotecnología y la nanotecnología son tecnologías de este tipo ya que desprecian los ritmos de la naturaleza y las aspiraciones humanas. Los gobiernos y las poderosas corporaciones, duros y privilegiadas usan y abusan de estas tecnologías para sus finalidades cortas de mira. Pero hay otro tipo de tecnología que es la apropiada, benigna y renovable y que tiene una huella imperceptible sobre la Tierra. Estas tecnologías trabajan en armonía con la naturaleza en lugar de intentarla dominar y conquistarla. ¿Qué tecnología hemos de escoger?

El arte también toma dos formas. La primera es el arte famoso y comercial, que está desconectado de las preocupaciones del mundo. Este arte egoísta y alienante tiene poco que ver con los retos ecológicos, espirituales y sociales de nuestro tiempo. A medida que el artista se hace famoso, a medida que el arte crea controversia, entonces se considera que este ha conseguido los objetivos artísticos que se proponía. Pero hay otro tipo de arte: el arte de la integridad; el arte que inspira, que ilumina y sirve al mayor propósito de la vida. ¿Qué arte escogemos?

Estas son las opciones que tenemos: entre ciencia escéptica y la ciencia holística, entre la espiritualidad mezquina y la espiritualidad inclusiva, entre la tecnología triunfante y la tecnología sensible, entre el arte egoísta y el arte con integridad.

Hasta el momento ya hemos tomado decisiones fatales: hemos arruinada Hiroshima y Chernobil, hemos arrasado paisajes y creado zonas estériles, estamos destruyendo las selvas tropicales y propiciamos que se derritan las nieves perpetuas, estamos permitiendo sociedades injustas y fragmentadas y fomentamos conflictos religiosos por todo el mundo. Es hora de cambiar de dirección. Es hora de escoger. Nos corresponde a nosotros tomar esta crucial decisión."

Esta reflexión recoge un artículo de Satish Kumar, editor de la revista Resurgence (artículo publicado en el número Resurgence, 231, de julio/agosto 2005)