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Para no olvidar Chernobil




La ciudad fantasma de Pripyat a través de los ojos de Elena Filatova 

Esta web ofrece imágenes de la zona prohibida de Chernobil que fue abandonada tras el accidente nuclear del 26 de abril de 1986. Constituye un documento sin precedentes obra de una joven mujer que con su trabajo fotográfico sin duda contribuye más que miles de palabras a concienciarnos sobre los horrores del peor accidente nuclear de la historia de la humanidad. Un trabajo excepcional que nos pone sobre aviso del riesgo de la energía nuclear. Una energía que jamás debiera haberse desarrollado. Los residuos radioactivos, las armas nucleares y la contaminación ambiental que supone el enriquecimiento del uranio para que pueda ser usado como combustible deberían ser más que suficientes para su abandono definitivo.


Para no olvidar Chernobil
Imágenes de un fantasma vivo

Nunca en la historia de la humanidad debermos olvidar el accidente de Chernobil. La jóven ucraniana Elena Filatova, una enamorada de las motos, ha utilizado este vehículo que le apasiona como herramienta para adentrarse en la Zona Muerta de Chernobil y tomar fotografías del silencio y la invisible destrucción que dejó la radiación del reactor de Chernobil que se incendió el 26 de abril de 1986 por un error humano pero que costó la vida a más de 4.000 personas y que dejó sin hogar y con secuelas radioactivas a varias decenas de miles. Su testimonio midiendo la radiación todavía presente en la zona nos demuestra que tras 20 años los 30 km de exclusión siguen siendo un trampa mortal para cualquier ser vivo.
En esta web pueden visualizarse y descargarse fotos  en alta resolución y películas de la Zona Muerta de Chernobil, destacando las imágenes de Pripyat, antaño una ciudad de 40.000 habitantes que había sido ocupada en 1970 especialmente por personas implicadas en los trabajos de Chernobil.
La web de Elena Filatova también ofrece un CD y DVD con todas las imágenes y películas de la misma. Sin duda, el trabajo de esta joven ucraniana merece  nuestra más sincera gratitud. Los riesgos que asume por las dosis de radiación recibida constituye una pequeña heroicidad que bien merece nuestro homenaje. Traernos hasta nuestros hogares la mejor selección de lo que podría pasar si en alguno de los más de 430 reactores nucleares actualmente en funcionamiento les sucede como a Chernobil es quizás el mejor método para concienciarnos de que cerremos las nucleares de una vez por todas. Puedes firmar en la campaña europea Stop Nucleares.



Elena Filatova
http://www.elenafilatova.com/