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El olivar ecológico




 



El olivar ecológico

Título original: El olivar ecológico
Autor: Manuel Pajarón Sotomayor
Editorial: La Fertilidad de la Tierra
Estella, 2008




El olivar ecológico
Una lectura para cultivar la naturaleza

El olivar es un cultivo arbóreo más parecido a un bosque claro, que cuando se trata con las técnicas de la agricultura ecológica se convierte en un vergel natural. Para ello, hay que ser capaz de identificar aquellas condiciones, a veces sutiles, que determinan la estabilidad a largo plazo, como son la preservación de la biodiversidad, o la conservación y el incremento de la fertilidad de la tierra. Solo, como afirma el autor, con el desarrollo de estas capacidades será posible conjugar la producción con la conservación, y por tanto la permanencia de este cultivo milenario.

Para todas las personas sensibles a la estética del paisaje rural, el del olivar es uno de los más fascinantes cuando éste combina la ecología, el paisaje y el cultivo. Sin embargo, la estabilidad del olivar tradicional se ha puesto en entredicho con la modernización ocurrida en las cuatro últimas décadas. Si se pretende preservar el agro-ecosistema del olivar hay que salvaguardar los valores del olivar tradicional, un cultivo ecológico que se remonta a tres mil años.

El olivar ecológico es un libro singular y a primera vista uno puede pensar que está destinado a los agricultores del sector, para animarlos a pasarse al cultivo ecológico del olivo. Y es que el olivar es un retazo de la Naturaleza, es como un bosque, todo lo claro y artificial que queramos, pero bosque, y funciona y se organiza como tal. En el olivar ecológico hay que encontrar una posición intermedia que permita obtener producción sin afectar irreversiblemente a la estabilidad y, para ello, hay que saber cómo funciona el “ecosistema olivar”.

Pero contra todo pronóstico, este manual es algo más. Cada capítulo de El olivar ecológico es una pequeña joya de la literatura de la divulgación y, como rezan algunos de los títulos de los capítulos, respiran una sensibilidad poco común en esta clase de libros. “Fueron felices y comieron perdices” nos adentra en el mundo de la fauna de este sistema agroecológico y en él se analizan desde el papel de la fauna y la flora al del ciclo de nutrientes y el agua. Es evidente que el objeto del libro es recoger las múltiples experiencias de cultivo ecológico del olivar en toda la península y las prácticas exitosas para poner en el mercado, en definitiva, un producto excelso: el aceite de olivo ecológico. Pero no descuida la forma de explicarlo. En fin, que es un libro que predica con el ejemplo de su narración.

Cuando uno tiene en sus manos este libro y se lee su índice puede tener la impresión, como ya hemos comentado, de que se trata de un manual para el cuidado del olivar ecológico. Sin embargo, uno abre (como sucede a menudo los libros) por alguna página al azar y rápidamente queda seducido por la belleza de las imágenes que ilustran un paisaje conocido, pero diferente. Así que, animado y guiado por esta feliz impresión gráfica de alta calidad, uno quizás pueda empezar a leer un párrafo cualquiera: “Crear es una palabra de mucho calado, eso de ser “creador” tiene resonancias divinas y anima a sentirse poderoso, capaz de transformar el mundo. Pero no conviene creérselo demasiado. Viene al pelo un libro de Saint Exupéry, en el pasaje en el que un rey de un planeta perdido, que se reafirmaba ante el Principito sobre la obediencia que todas las cosas le prestaban, le animaba a que lo comprobase solicitándole lo que deseara; cuando el Principito le pidió una puesta de sol, el rey no se inmutó, le aseguró que la tendría; como el Principito le apremiaba, le tuvo que explicar que no se pueden dar órdenes de cualquier manera, que hay que saber cómo y cuándo darlas para que puedan ser obedecidas. Para crear un olivar con éxito, también hay que saber cómo, dónde y cuándo ponerse manos a la obra”. O sea que, frente a esta calidad literaria, uno va siguiendo la lectura… “Queremos crear, a partir de la tierra desnuda (lo más parecido al desierto) un bosquete (para que nadie se ofenda) de olivos. La Naturaleza también lo hace, mucho mejor, sin duda, pero no tiene prisa”.

No vamos a seguir desvelando textos de este precioso libro en el que la editorial de La Fertilidad de la Tierra no sólo ha puesto su profesionalidad sino algo más, porque El olivar ecológico es un libro con alma, a pesar de estar destinado a facilitar la transformación del olivar industrial en el olivar ecosistema y paisaje, para producir aceite ecológico. Se trata de un libro útil y práctico, pero sobre todo, casi como si tratara del prensado de aceitunas ecológicas, el “aceite” que contiene entre sus páginas también es un aderezo sublime para quien nunca podrá tener un olivar ecológico.

Así que, si uno sabe apreciar el sabor de un buen aceite ecológico, leer este libro de El olivar ecológico le ayudará a percibir con más intensidad los mil sabores, los mil esfuerzos de personas y naturaleza en armonía trabajando para un mundo sustentable en favor del líquido oleico dorado. No podemos, pues, más que afirmar que se trata de un manual de agricultura ecológica especializado, pero que es un joya de la divulgación ambiental que vale la pena degustar porque su lectura es, además de útil, amena. En fin, como reza su subtítulo: “aprender a observar el olivar y comprender sus procesos vivos para cuidarlo”, aunque uno añadiría: para poder salvaguardar tres mil años más el olivar tradicional y su preciado aderezo, dorado como el Sol que lo hace crecer.