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La radiactividad y la salud

La tecnología nuclear civil se basa actualmente en el aprovechamiento de la energía calorífica generada por la fisión del átomo de uranio-235 al ser bombardeado por un neutrón. Los nuevos elementos creados por esta desintegración son el origen de tres tipos de radiación ionizantes: alfa, beta y gamma.

La radiactividad es una de las formas de energía que el ser humano no percibe con los sentidos, pero estos tres tipos de radiación tienen una gran capacidad de afectar a los seres vivos. Penetrando en el organismo causan contaminación interna de manera permanente. En una célula producen mutaciones en el ADN, daños y enfermedades diversas a medio y largo plazo. Los órganos puedan ser afectados según la afinidad biológica del elemento contaminante.

Las unidades de medida utilizadas para determinar los efectos biológicos de la radiación sobre los seres vivos son el Sievert (Sv) y el Rem (unidad antigua), aunque es difícil determinar cuál es el nivel de radiación que puede producir problemas de salud, ya que depende de múltiples factores y varía de un individuo a otro. La dosis máxima permitida y los criterios para determinar el umbral de peligrosidad también varían. Un ejemplo: así como para el público en general la dosis máxima permitida (DMP) es de 1 miliSievert por año (mSv / año); para personas que trabajan en un ambiente con radiación la DMP por año es de hasta 50 mSv / año.

En dosis instantáneas, y a partir de 1 rem, la radiación recibida puede ocasionar desde malformaciones en fetos y aberraciones cromosómicas en leucocitos, hasta la muerte a corto plazo, en caso de recibir más de 600 rem.

El viaje de la radiación

Además de la contaminación directa, la radiación ionizante puede penetrar en los seres vivos a través de la contaminación de las cadenas e alimentación: a través de las llamadas cadenas tróficas cortas (agua, leche, fruta, verduras, etc.), en las que la radiación queda en el territorio en el que se origina o deposita, o a través de las cadenas tróficas largas, donde las concentraciones de radiación aumentan progresivamente por lo que los seres vivos las van acumulando.

En caso de vertidos al mar de sustancias radiactivas con afinidad biológica, éstas pasan del agua al plancton, del plancton pasan a los invertebrados, de los invertebrados pueden pasar a los vertebrados, y de allí pueden pasar a los vertebrados carnívoros. Es así como, por ejemplo, los grandes peces concentran una gran cantidad de contaminantes y, debido a las migraciones, su consumo puede extender la contaminación radiactiva por todo el planeta.

El riesgo de un accidente nuclear es real en nuestro país. Por tanto, debemos tener en cuenta las medidas de protección y seguridad recomendables para la población situada dentro de las zonas potencialmente afectadas. Hay que actuar con extrema precaución, como si nos encontráramos en el peor de los casos, hasta saber exactamente a qué tipo de radiación y de radioelementos nos enfrentamos.

Para que el público pueda conocer los riesgos para la salud de la radioactividad el Observatorio de la Energía de Cataluña (OEC) ha editado una guía que puedes bajarte en formato PDF que te permitirá ser más consciente del riesgo nuclear y cómo adoptar medidas de protección en caso de accidente nuclear.

 

 Índice de la guía "La radioactividad y la salud"

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Portada de la guía en formato PDF.

1.- SOBRE ESTE MANUAL

2.- RADIACTIVIDAD PROVENIENTE DE LA ENERGÍA NUCLEAR

3.- EFECTOS DE LA RADIACIÓN IONIZANTE EN EL CUERPO HUMANO

4.- EFECTOS DE LA RADIACIÓN EN DOSIS INSTANTÁNEAS A CORTO PLAZO

5.- DOSIS MÁXIMA PERMITIDA / UMBRAL DE PELIGROSIDAD

6.- CONTAMINACIÓN DE LAS CADENAS ALIMENTARIAS

7.- MEDIDAS DE PROTECCIÓN Y SEGURIDAD ¿QUÉ HACER SI NOS PONEMOS EN LO PEOR?

8.- LA RADIACTIVIDAD COMO FACTOR REGRESIVO EN LA EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES DEL PLANETA TIERRA

9.- A MODO DE CONCLUSIÓN

10.- PARA SABER MÁS

 

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